Echábamos de menos a James Wan, uno de los creadores más interesantes del siglo XXI, centrado en labores de producción en los últimos años, ya que llevaba sin dirigir desde 2018 con la entretenida «Aquaman» aunque sus grandes logros han llegado con el cine de terror con largometrajes de culto como “Saw”, “Insidious” y “Expediente Warren”. De hecho su último paso por el horror fue en 2016 con la segunda entrega de los atormentados casos de Ed y Lorraine Warren.

Esta “Maligno” suma muchos de los “tics” de Wan, convirtiéndose en una especie de grandes éxitos de la forma de entender el cine del realizador malayo. Algo así como sucedía en la aparatosa y genial “Arrástrame al infierno” de Sam Raimi. Tanto en una como en otra se puede encontrar bastantes de las virtudes que han hecho célebres a sus dos responsables. En “Maligno” tenemos una ambientación lograda, alambicados planos y secuencias en una puesta en escena aparatosa, visual en límite sumo, con el añadido de dos de sus técnicos de confianza que demuestran su gran valor como es el caso de la fotografía de Michael Burgess y la banda sonora de Joseph Bishara que además, como en tantas otras, sirve como parte de los efectos de sonido. Wan sabe manejar los tiempos y el ritmo aunque quizás en “Maligno”, la cinta vaya de menos a más, con una primera parte que transita entre el suspense y el miedo más clásico, con algunos puntos que le acercan al asesino serial aunque siempre cerca del mundo de los espíritus y fantasmas (un terreno que domina como nadie en la actualidad). La sorpresa llega con el giro en el último acto donde se emparenta con esos desenlaces excesivos pero geniales de Brian De Palma (sin duda el más cercano es el de “Hermanas”), otro nombre importante del cine con el que comparte la idea visual por encima del propio guion. De hecho, el “libreto” del propio Wan junto a Akela Cooper e Ingrid Bisu, si bien es interesante tiene un desarrollo mejorable en su primera parte que va elevándose según avanza la trama. Aun así las más de hora y tres cuartos mantiene el interés y no resulta pesada en ningún momento.

En cuanto al capítulo interpretativo protagonismo para una acertada Annabelle Wallis, quien ya había trabajado en el “universo Wan” con el primer «Annabelle», secundada de forma correcta por lor rostros menos conocidos de Maddie Hudson, Michole Briana White, Jean Louise Kelly y George Young, como único papel masculino con peso dramático aunque es el más limitado del reparto. Más interesante es esta historia de mujeres y fantasmas femeninos que secuestran, asesinan sin piedad o se investigan en un argumento que parece previsible pero que con el paso de los minutos se va convirtiendo en un delirio tan irreal como disfrutable, tan cerca del abismo como de la gloria, del bochorno como de la genialidad.

Y James Wan se mueve “como pez en el agua” en estos mundos tan artificiales y artificiosos que crea con maestría. Esas dimensiones desconocidas donde los vivos y los muertos se unen. Espacios desconocidos donde las personas no quieren ir, no quedando más remedio y estando a merced de esas entidades malignas que no desean otra cosa que venganza, posesiones demoníacas o lograr la paz molestando a los moradores como aquel insoportable espíritu de la maravillosa “El ente”, cinta con la que también podemos encontrar alguna similitud.

“Maligno” no es ni de lejos lo mejor de James Wan aunque está por encima de la gran mayoría de las películas de terror que nos llegan, incluso tiene algunos puntos que nos alegran pues siempre se ha criticado a Wan la cantidad de sustos perpetrados con el viejo truco de subir el volumen de la música. En “Maligno” existen pero en un porcentaje menor igual que lo más irritante que tienen sus producciones; cuando aparecen los fantasmas escondidos sin hacer nada, asustando al espectador y no a los personajes. En “Maligno” hay mucho menos de eso pues si aparece el monstruo por detrás y por arriba es señal de ataque por sorpresa. Y eso está bien aunque no tenga la calidad de otras producciones de Wan, a la que disculpamos ese defecto por su excelencia en el cine de género.

Maligno

by: Jose Luis Diez

by: Jose Luis Diez

Cinéfilo y cinéfago, lector voraz, amante del rock y la ópera y ensayista y documentalista con escaso éxito que intenta exorcizar sus demonios interiores en su blog personal el curioso observador

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