El cine de Jafar Panahi es siempre interesante. Una persona comprometida desde sus inicios en Irán, con títulos como “El círculo” donde abordaba buena parte de las contradicciones y dureza del régimen de los “ayatollah”, bastión del chiismo.

Unos largometrajes que le condenaron a prisión y la imposibilidad de poder rodar, cosa que consiguió burlar filmando en la clandestinidad, y consiguiendo financiación en el extranjero, logrando películas tan meritorias como “Taxi Teherán” que le ha granjeado un importante prestigio en festivales internacionales.

Muestra de ello, es su nuevo filme “Un simple accidente” que llega con la vitola de la Palma de Oro en Cannes, entre otros méritos que desembocaron en nominaciones a los Globos de Oro en importantes categorías, cosa que no ha terminado de refrendar en los Oscar donde a pesar de lograr candidaturas a mejor guion original y cinta no estadounidense se ha quedado sin el de mejor película del año.

Aun así, esto no empaña su repercusión y el talento que despliega Panahi que sin demasiados medios consigue un trabajo brillante, reflexivo, profundo y no exento de calidad, a pesar de su limitado presupuesto.

En este caso, nos plantea un dilema moral: un hombre descubre por casualidad a su torturador cuando estuvo encarcelado. Y las pruebas son nítidas pues el pérfido esbirro del poder tiene una evidente discapacidad física, por la que era conocido en la prisión. A pesar de ello, el ahora retenido niega su participación en los espurios hechos, por lo que el tipo al que esa condena le hundió la vida busca confirmación en otras personas que sufrieron el rigor del llamado “Patapalo”. Eso crea, una tensa situación donde unos buscan venganza y otros no convertirse en lo mismo que el régimen teocrático que les transformó.

Un tipo de cine que siempre suele funcionar pues hace pensar al espectador sobre la difícil capacidad de elección. Algo que en el cine contemporáneo ha trasladado a imágenes gente como Woody Allen con maestría desde “Delitos y faltas”, con títulos como “Match point”, “Irrational man” o su última producción “Un golpe de suerte”, entre otras. También la pasada temporada otro clásico moderno como Clint Eastwood nos dejó “Jurado nº 2”.

Jafar Panahi contribuye a ese género tan interesante aunque sus personajes no estén marcados por la tragedia, al tener capacidad de elección, por lo que su drama de dilema moral posee un espíritu más positivo que si la solución se debiese a un problema irresoluble. Algo que se agradece pues el propio Panahi fue represaliado y condenado al ostracismo, por lo que parece querer superar la venganza ante un criminal Estado como es Irán (sorprendentemente tiene ciertos apoyos en Occidente) dedicándose a lo que mejor hace que es filmar películas. Ahí es donde radica su necesaria crítica.

Un simple accidente

8
by: Jose Luis Diez

by: Jose Luis Diez

Cinéfilo y cinéfago, lector voraz, amante del rock y la ópera y ensayista y documentalista con escaso éxito que intenta exorcizar sus demonios interiores en su blog personal el curioso observador

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas entradas

Últimos comentarios

Te puede interesar

Salvador

Salvador

Daniel Calparsoro consiguió rédito desde su primera película “Salto al vacío”, por los ya lejanos mediados de los noventa del siglo pasado, lo que le ha permitido llevar una trayectoria dilatada dentro del séptimo arte, rodando todo tipo de series y películas,...

Primate

Primate

Uno de los subgéneros del cine de horror que más réditos ha dado ha sido el del asesino animal. Bestias sanguinarias que acaban con humanos de forma sistemática. Entre las criaturas del reino animal podemos diferenciar entre las criaturas salvajes de la tierra, el...

Landman: un negocio crudo (2ª temporada)

Landman: un negocio crudo (2ª temporada)

Taylor Sheridan ha sabido crear un particular universo que trasciende lo estrictamente televisivo pues sus series son algo más que entretenimientos ligeros sino dramas que representan una forma de ver el mundo y el modo de vida, algo idealizado, de los triunfadores...

Hamnet

Hamnet

Tras su relativo descubrimiento con “The rider”, el espaldarazo definitivo en la trayectoria cinematográfica de Chloé Zhao llegó con “Nomadland”, cinta que le premió con Oscars a la mejor película y dirección. Un título con prestigio pero sobrevalorado. No ayudó...