Cuando ya dábamos a U2 por perdidos, convertidos en un dinosaurio acostumbrado a retozar en piscinas de lujo de las que solo sale para actuar en mastodónticos shows en las Vegas (paradigma del capitalismo más hortera)… U2 han lanzado este miércoles de ceniza el EP Days of ash. Son 6 canciones urgentes, de frustración ante las aberraciones que vemos a diario en lugares como Palestina, Irán o Minneapolis. Como dice Bono al inicio del disco: tienes derecho a guardar silencio o no. U2 han optado por no callarse. Desde luego, estamos ante un EP político, muy político. U2 aboga una vez más por el entendimiento y la paz frente a una administración Trump que impone un nuevo orden mundial basado en la ley del más fuerte. Son días duros, días de ceniza y, esperemos que después venga el renacimiento.

Al lío, Days of ash no presenta novedades en el cancionero del grupo, aunque, al menos, demuestra que aún les late el pulso bajo el Rolex. Tiene algún buen tema que nos devuelve a los U2 más combativos. Me refiero a la notable Obituary of America, que reivindica a Renée Good, asesinada por un hijo de puta, perdón, quería decir agente de ICE, en Minneapolis el pasado 7 de enero. Me parece lo mejor del EP, un tema potente y rabiosos que emociona cuando nombra a Good y los 3 hijos que deja huérfanos.
Me gusta mucho también The tears of things sobre el David de Miguel Ángel, repleta de metáforas, citas al holocausto y referencias religiosas. Ambos temas me emocionan y me parecen de lejos lo mejor del EP. Debo destacar el trabajo vocal de Bono que, con 65 años a sus espaldas, ya no tiene la fuerza ni la versatilidad de sus primeros discos pero todavía sabe emocionar y sacarle todo el partido a su garganta. Quién tuvo, retuvo. A partir de ahí la cosa va decayendo poco a poco. El principal problema de este EP recae, más que en las composiciones, en una producción excesivamente plana y poco innovadora a cargo de Jacknife Lee.
Song of the Future es una buena canción, sin más, que versa sobre Sarina Esmailzadeh, la joven estudiante iraní asesinada por protestar tras la muerte de Jina Mahsa Amini, una joven kurdo-iraní que falleció tras su arresto por no llevar el hiyab según las normas del criminal régimen iraní. Es un tema agradable
U2, como viene siendo habitual en ellos, nos dejan lo peor para el final. Wildpeace es un poema del poeta israelí Yehuda Amichai, que musicalmente no aporta nada, aunque, por si no os habíais dado cuenta, en este EP la música está en segundo plano. One Life At A Time está dedicada a Awdah Hathaleen, palestino padre de tres hijos y profesor, asesinado en su aldea de Cisjordania por otro hijo de mala madre esta vez colono israelí el año pasado. Otro asunto truculento que Bono, The Edge, Larry y Adam no temen afrontar, una pena que musicalmente sea tan plano y poco ambicioso. El EP termina con Yours Eternally, un tema empalagoso de esos que hacen mucho U2 últimamente y que nos podrían haber ahorrado. Realmente parece un descarte del flojo Songs of Innocence (2017). Además de los inevitables coros para estadio que han sepultado la carrera de U2, aparecen (el soseras de) Ed Sheeran y el músico ucraniano Taras Topolia (al cual no tenía el gusto de conocer) aportando más bien poco a un tema bastante insulso.
Así pues, políticamente no tengo nada que reprochar a U2, todo lo contrario. Sin embargo, musicalmente Days of ash tiene un excelente arranque, pero va de más a menos hasta caer en el pastiche. U2 han prometido el lanzamiento de un LP para finales de año con canciones menos apegadas a la sangrante actualidad. Esperemos que el balance sea más positivo.



















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