Taylor Sheridan ha sabido crear un particular universo que trasciende lo estrictamente televisivo pues sus series son algo más que entretenimientos ligeros sino dramas que representan una forma de ver el mundo y el modo de vida, algo idealizado, de los triunfadores estadounidenses.

“Landman” en sus dos temporadas se convierte en un fantástico remedo de su colosal “Yellowstone” pero cambiando a los ganaderos de Montana por petroleros texanos. Todo contado de esa forma admirable que tiene Sheridan, combinando melodrama con acción trepidante y ese espíritu socarrón de los diálogos. Un compendio de buen hacer que consigue que los defectos, los menos, queden mitigados ante sus innegables virtudes.

Además esta segunda temporada cuenta con el añadido de la dirección en solitario de Stephen Kay que logra que todo tenga una realización similar y un ritmo parecido, algo loable para que el espectador lleve mejor la historia que si bien es cierto que pierde a Jon Hamm, da mayor protagonismo a Demi Moore y a Andy Garcia, creando unas subtramas de interés, junto al nuevo personaje creado para el veterano Sam Elliot.

El serial sigue protagonizado por Billy Bob Thornton en uno de esos papeles que borda, bien acompañado por Jacob Lofland, Paulina Chavez, Colm Feore, Kayla Wallace o Michael peña en el aspecto positivo y Ali Larter y Michelle Randolph como alivios cómicos, si bien es cierto que sus roles son los peor definidos y en algún momento se convierten en lo más irritable e insufrible de unos personajes que en líneas generales aunque no se empatice con ellos, sí ocurre con sus reacciones.

El argumento gira en torno al gerente de una compañía petrolífera, un tipo complejo, tan lleno de problemas como de soluciones. Un hombre entregado a su trabajo que lidia con una mujer tan atractiva como caprichosa, una hija fiel reflejo de su madre y un hijo que parece seguir sus pasos laborales y que se enamora de una joven viuda de origen mexicano. Por otro lado colabora con otros empleados para descubrir nuevos pozos para la empresa que dirige la viuda de su mentor.

Sheridan domina como nadie este tipo de series, como en el pasado destacó con los maravillosos guiones de “Sicario” o “Comancheria”, con la que se pueden establecer ciertos paralelismos aunque el mayor es con “Yellowstone” o, en menor medida, “Tulsa King”. Un tipo de acción donde demuestra ser el mayor activo de su generación.

Landman: un negocio crudo (2ª temporada)

8
by: Jose Luis Diez

by: Jose Luis Diez

Cinéfilo y cinéfago, lector voraz, amante del rock y la ópera y ensayista y documentalista con escaso éxito que intenta exorcizar sus demonios interiores en su blog personal el curioso observador

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