Poemas traducidos: Las Flores del Mal/La Musa Enferma – Charles Baudelaire

Publicado el 02/10/2017 | por Angel | En Papel, Especiales

Ya va siendo hora de publicar otro poema del magnífico libro de poemas de Charles Baudelaire, Las Flores del Mal. En esta ocasión, toca el poema número VII, que está dedicado a la musa enferma, como su propio título determina. Un pequeño viaje al interior de la musa y sus vicisitudes. Espero que os guste.

LAS FLORES DEL MAL – CHARLES BAUDELAIRE

 

LA MUSE MALADE

Ma pauvre muse, hélas ! qu’as-tu donc ce matin ?
Tes yeux creux sont peuplés de visions nocturnes,
Et je vois tour à tour réfléchis sur ton teint
La folie et l’horreur, froides et taciturnes.

Le succube verdâtre et le rose lutin
T’ont-ils versé la peur et l’amour de leurs urnes ?
Le cauchemar, d’un poing despotique et mutin,
T’a-t-il noyée au fond d’un fabuleux Minturnes ?

Je voudrais qu’exhalant l’odeur de la santé
Ton sein de pensers forts fût toujours fréquenté,
Et que ton sang chrétien coulât à flots rhythmiques,

Comme les sons nombreux des syllabes antiques,
Où règnent tour à tour le père des chansons,
Phœbus, et le grand Pan, le seigneur des moissons.

LA MUSA ENFERMA

Pobrecita musa, ¡ay! ¿qué te preocupa hoy?
tus vacíos ojos están poblados de visiones nocturnas,
y puedo ver, a veces, reflejados sobre tu tez
la locura y el horror, fríos y taciturnos.

El verde súcubo y el rosado enano
¿te han derramado el miedo y el amor de sus vasijas?
La pesadilla de un puño despótico y rebelde,
¿te ha sepultado al fondo de un maravilloso Minturnes?*

Quisiera que exhalando el aroma de la salud
tu pecho, de pensadores fuertes fuese siempre frecuentado,
y que tu sangre cristiana fluyera a borbotones rítmicos,

Como esos sonidos diversos de sílabas antiguas
donde imperan sucesivamente el padre de las canciones
Febo y el gran Pan, el dios de la abundancia.

 

*NotaComuna italiana.

 

Sobre el autor

Melómano empedernido, me divierto traduciendo canciones y poesía. Me gusta escribir. Soy un eterno aprendiz y creo firmemente que todos tenemos el germen del arte en nuestro interior.

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