SU MEJOR HISTORIA – Lone Scherfig

Publicado el 04/08/2017 | por José Luis Díez | Cine
Valoración
58

La danesa Lone Scherfig consiguió alcanzar la fama con “Italiano para principiantes”, una cinta que seguía las reglas del movimiento “Dogma”, aquella gamberrada que crearon en 1995 Lars Von Trier y Thomas Vintenberg y que como novedad eludía los planteamientos tremendistas e hiperdramáticos que caracterizaban los filmes de esta corriente, filmando una comedía romántica, que tuvo bastante éxito, tanto de público como de crítica, aunque cuando la vi en su día, hace más de quince años, no encontré nada especial. Tras “Italiano para principiantes” dejó su tierra natal para emigrar a Inglaterra donde comenzó con la interesante tragicomedia “Wilbur se quiere suicidar” pero en la que se refiere a su trayectoria fílmica me quedo sin duda con “Una educación”, una de esas películas que se pueden considerar como bonitas, ya que hay largometrajes buenos, regulares, malos… y bonitos. Esta era una de ellas, con una irresistible Carey Mulligan y un precioso guion de Nick Hornby, sobre una brillante adolescente que ve tambalearse su futuro en Oxford al enamorarse de un seductor veinte años mayor, culto, refinado y divertido. Creo que es su obra maestra y “Su mejor historia” es otra tragicomedia con toques románticos, que sin estar nada mal, no llega a superar a “An education”, aunque puede que no vaya a ser justo con la calificación, pues para su desgracia, la vi justo al acabar “Dunkerque” y es muy difícil resistir la comparación con el maravilloso proyecto de Nolan.

Y es que con “Dunkerque” comparte tiempo y batalla, pues “Su mejor historia” cuenta la vida de una joven guionista que es contratada por el Ministerio de la Guerra para escribir la historia de dos gemelas que robaron la barca de su horrible y borracho padre para salvar a todos los soldados posibles en la playa francesa. A partir de ahí, la cinta transita en dos planos, uno de cine dentro del cine, con los consabidos inconvenientes de los autores del “libreto” con actores y productores; en éste caso peor, pues encima son políticos y por otro lado la parte amorosa, con la joven debatiéndose entre el atractivo pintor con el que vive, un artista maldito, y su compañero en la máquina de escribir. La unión de las dos historias está bien resuelta y el guion de Gaby Chiappe acaba siendo amable, aunque con su crítica a la sociedad, donde vemos que las mujeres cobran menos por el mismo trabajo y encima no pueden figurar en los créditos y así se lo dice el encargado de contratar. Cosas de la década de los cuarenta. Si amable es como se narra la historia también lo es la dirección, ya que Scherfig opta por generales alivios cómicos, en especial con el personaje de Billy Nighy. Y eso que hay guerra, bombardeos, muerte y destrucción pero el tono de las dos horas de metraje es lígero y con una absoluta protagonista: una Gemma Arterton, que hasta ahora firma su mejor papel en el cine alejada de los entretenimientos de acción que la situaron en el mapa como “Furia de titanes”, “Prince of Persia” o “Hansel y Gretel: cazadores de brujas”, una carrera que no parecía despegar, aunque hace poco fue vista en una interesante producción de terror como “Melanie: The girl with all gifts”. Junta a ella, tiene de “partenaires” a Sam Claifin y Jack Huston y entre los secundarios destaca el antes mencionado Bill Nighy, Helen Mc Crory, una actriz de caracter vista recientemente como la malvada madame Kali de “Penny Dreadful”, un pobre Jeremy Irons con un papel insignificante, él que fue el actor más brillante de finales de los ochenta y principios de los noventa y una sorprendente Rachael Stirling, que encarna a una precursora del lesbianismo.

Cinta ligera, entretenida, bien rodada y con numerosos momentos tiernos y divertidos. Una propuesta interesante para combatir los calores estivales, fuera de las superproducciones de superhéroes y la animación infantil. Es lo que tiene el marchamo de calidad de la BBC, aunque en éste caso no vaya a pasar a la historia, por lo menos se pasan dos horas con una sonrisa en la cara y en algún momento con una “lagrimita”, por lo menos los espectadores más sensibles.

Sobre el autor

Cinéfilo y cinéfago, lector voraz, amante del rock y la ópera y ensayista y documentalista con escaso éxito que intenta exortizar sus demonios interiores en su blog personal su blog el curioso observador

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