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Revisando a PINK FLOYD – Capítulo X: A Momentary Lapse of Reason

Publicado el 13/08/2015 | por Laurent Berger | Especiales, Pink Floyd

Cuando todos pensaban que Pink Floyd había pasado a la historia, David Gilmour junto a Wright y Manson volvieron a grabar un disco bajo el “honorable” nombre de la leyenda. Y consiguieron componer un disco prácticamente igual de insulso y aburrido que el anterior.

Mientras que Waters pensaba que sus antiguos compañeros serían incapaces de lanzar algún disco nuevo, Gilmour y Manson se reúnen en los estudios del primero, situados en una fabulosa gabarra anclada sobre el Támesis y bautizada Astoria. Comienzan improvisando sobre fragmentos que tiene Gilmour guardados para el que seria su tercer disco en solitario. Wright se apunta al año siguiente, aunque su presencia en el disco será más bien simbólica.

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Mason ha perdido bastante práctica, y sus partes son grabadas por dos ilustres baterías como son Jim Keltner y Carmine Appice. Tambien Wright necesita ayuda, y son dos teclistas de estudio los que se encargan de los teclados. Para completar, Gilmour llama el por aquel entonces bajista de Peter Gabriel, Tony Levin. Bob Ezrin también se une.

El disco es más una obra de Gilmour disfrazada de Pink Floyd. La acogida es bastante tibia; sólo la campaña de markenting consieguirá que el disco despegue, al igual que su single “Learnig To Fly”. Nadie se atreve a contratar a un grupo que lleva seis años en silencio y que muchos llaman viejo dinosaurio… Sólo un promotor se atreve a organizar un concierto que venderá en minutos la totalidad de las entradas, lo que anima a las otras promotoras a volver a programar a la banda en el circuito de conciertos.

El título del álbum se decidió tras  barajar otros tres mas: Signs of Life, Of Promises Broken y Delusions of Maturity. Finalmente se decidió A Momentary Lapse of Reason, y el encargado del diseño de la portada fue, nuevamente, Storm Thorgerson. La portada muestra 800 camas de hospital en Saunton Sands, en Devo, situado en el sudoeste de Inglaterra, cerca del magnifico condado de Cornualles.

Para  recalcar que Waters ya no estaba en la banda, se incluyó en el interior del disco una foto del grupo, al igual que se hizo en Meedle. Wright admitió que “las críticas de Roger eran justas. Este disco, no es un álbum de la banda en absoluto”.

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La verdad es que el disco se deja escuchar, y contiene unos cuantos temas atractivos como “The Dogs of War”, “Learning to Fly” y “Sorrow” que es la última canción del álbum y la mas larga con sus ocho minutos de duración. Aquí tiene también el añadido del guitarrista Tim Renwick, que luego saldría de gira con la banda y sería el escudero de Gilmour en los siguientes discos de la banda. Ademas seria el segundo guitarrista en el Live 8, el reencuentro de Pink Floyd con Roger Waters.

Durante la gira de presentación, Waters no se limito a despotricar sobre sus antiguos compañeros, sino que también les demando por utilizar el cerdo volador que, en un principo, era una idea suya para Animals. Gilmour encontró la solución: le “implantó” un par de genitales gigantescos y la demanda de Roger fue rechazada.

Sobre el autor

Tsi – Na – Pah estudió Bellas Artes y más tarde cocina. Actualmente recorriendo Andalucía vendiendo y comprando viejos vinilos. Apasionado del rock progresivo y del rock americano de los setenta. Colaborador en distintas revistas musicales y tiendas de música en la época donde se vendía música de verdad.

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Una respuesta a Revisando a PINK FLOYD – Capítulo X: A Momentary Lapse of Reason

  1. Luis Cifer dijo:

    Muy flojo. En mi opinión, lo peor del grupo tras esa infamia que fue el año pasado The endless river.

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