Morten Veland fundó Sirenia, tras dejar una banda fundamental dentro del rock gótico como Tristania, la cual también creo. Los motivos eran acercarse a un sonido más comercial, siendo él el compositor principal, el arreglista de buena parte de los temas y dejando el protagonismo vocal a las multitud de voces femeninas que han acompañado la singladura por los procelosos mares musicales de la banda noruega. En la actualidad, ese puesto es para la francesa Emmanuelle Zoldan, quien en 2016 sustituyó a la española Ailyn, voz de Sirenia durante ocho años. “Riddles, ruins & revelations” es el décimo trabajo, desde su ya lejano debut en 2002, con una portada donde bajo unas ruinas, a las que alude el título, nevadas bajo la aurora boreal se ve los últimos instantes de vida de una joven vestida con un largo traje victoriano azul cobalto, acompañada por la muerte que sostiene un reloj de arena llegando a su final. Toda una declaración de intenciones que no termina de materializarse en el álbum que abusa de los sampleados y sintetizadores, aunando el metal gótico con la electrónica o incluso el industrial.

 Cosa que ya se puede escuchar en el primer corte “Addiction nº1”, con coros, un buen “riff” de guitarra, momentos de lucidez con el teclado, un estribillo pegadizo y potente punteo. Cuatro minutos que enlazan con “Towards and early grave”, con comienzo casi de pop electrónico pero que cambia a un estilo clásico de metal gótico, con una Zoldan cómoda en esa tesitura vocal, sin necesidad de forzar, unida a los mejorables “guturales” de Veland antes del punteo central.  “Into infinity” mantiene el inicio electrónico aunque la melodía posterior es pegadiza y el tono de Zoldan es algo más grave, acercándose mejor a su tono de “mezzo”. Estructuras similares que no parecen variar en “Passing seasons”, aunque esté construido en medio tiempo hasta llegar al espectacular estribillo de voces operísticas, sin duda el mejor compuesto de los once temas que componen “Riddles, ruins & revelations”. Una fórmula que no vuelve a utilizar (parece que Veland le interesa más la electrónica que el metal sinfónico de otros discos). “We come to ruins” posee un inicio más agresivo y pesado, propio del metal industrial de un, por ejemplo, Marilyn Manson. Y más al entrar con los guturales de Veland, que aquí juega con la dualidad “Bella y Bestia” en las voces, cosa que tampoco repite.

Al llegar a la mitad del disco, la percepción es de estar ante un Lp digno, con cosas positivas pero al que le faltan matices, originalidad. En “Downwards spiral” vemos a Emmanuelle Zoldan espectacular en los graves, agudos y su interesante “vibrato” en las partes más exigentes, sumados a unos buenos fraseos en francés y la inestimable ayuda en el coro de Morten Veland en su tono natural. Los casi seis minutos de duración lo hace ser el más largo del disco pero es de los que nos dejan mejores sensaciones. Lástima que “Beneath the midnight sun”, no mantenga el mismo nivel, con más electrónica bailable, guturales sin alma y un “riff” que parece escuchado antes. Lo mejor la pequeña parte operística de Zoldan que sigue siendo destacable en “The timeless waning”, variando, de nuevo el registro, más bajo y grave, demostrando su formación clásica. El corte no aporta nada a lo escuchado con anterioridad. Mejor es “December snow”, un medio tiempo modélico dentro del “gótico”, con sus subidas y bajadas, bonita melodía y estribillo, llegando a la última canción original con “This curse of mine”, manteniéndose Zoldan en ese tono más grave y bajo, que es donde la encontramos mejor aunque el corte parece una transición para el “fin de fiesta” con “Voyage voyage”, versión del clásico del synthpop de los ochenta de Desireless, cantado en su francés original, aprovechando la lengua materna de Emmanuelle Zoldan, cosa que Veland también hizo con el español cuando cantaba Ailyn. Esta vuelta al pasado hace que nos despidamos de estos “acertijos, ruinas y revelaciones” con una sonrisa. No es una obra maestra y quien quiera encontrar defectos no tendrá problemas en detectarlos pero el nivel es medio y sus seguidores seguro que lo disfrutan.

Sirenia – Riddles, ruins & revelations

by: Jose Luis Diez

by: Jose Luis Diez

Cinéfilo y cinéfago, lector voraz, amante del rock y la ópera y ensayista y documentalista con escaso éxito que intenta exorcizar sus demonios interiores en su blog personal el curioso observador

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  1. Maravilla de lista...muchos d ellos estarían entre mis 100 favoritos pero sería interesante saber los 200 q s quedaron fuera😆

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