Revisando a PINK FLOYD – Capítulo VII: Animals

Publicado el 02/12/2014 | por Laurent Berger | Especiales, Pink Floyd

Primera parte: el disco

Tras dedicarle dos álbumes enteros al creador de la banda, Mr. Syd Barrett, Roger Waters, en un arrebato de megalomanía y un subidón de ego, se erige no como el líder, sino como un dictador absoluto dentro de la banda. Conviene también reconocer que Gilmour también dejó que Roger se hiciera con el poder, y hasta se puso de su lado en un principio.

Por aquel entonces la banda vive muy cómodamente de sus laureles conseguidos gracias a esas dos obras maestras anteriores, Dark Side of The Moon y Wish you Were Here. El grupo está hablando con Alexandro Jodorowski en un proyecto monumental llamado Dune. Jodorowski les ha prometido que Pink Floyd se ocuparían de la banda sonora de este proyecto que finalmente verá la luz mucho años después con una banda sonora compuesta en su mayoría por TOTO. La desastrosa actuación en el Festival de Knebworth el 5 de julio 1975 ha dejado mella en el seno de la banda, y si bien “Wish you Were Here” ha sido un éxito comercial, la banda se siente insultada por la prensa que en su mayoría opina que la formación está en declive tras The Dark Side of The Moon. El periodista Nick Kent del NME por ejemplo… fan de la época Barrett, pero intransigente con los Floyds de entonces.

i hate pink floydSurge el punk y bandas como Pink Floyd y Led Zeppelin están en el ojo de huracán, aunque paradójicamente, Mason producirá un disco de los Damned. Johnny Roten, en un acto de provocación estúpida, luce una camiseta que reza “I Hate Pink Floyd”.

A principios de 1976 , el grupo compró una antigua capilla que transforma en los Britannia Row Studios, unos estudios que cuentan con la más alta tecnología.

A pesar de toda esta frustración, la BBC lanza un documental de seis episodios sobre la banda titulado You Mother Would’nt like it. En aquel momento, Roger and Co. están componiendo un disco conceptual basado en Rebelión en la granja, de George Orwell. Con este disco la banda busca adentrase aún más en su laberinto musical, buscando nuevas vías y nuevos conceptos. El resultado es un grandísimo álbum que de primeras a muchos les dejo fríos y cosechó diversas críticas. Algunos, decepcionados con no tener entre sus manos un disco más “progresivo”, tacharon a la banda de terminada y falta de creatividad. El tiempo puso las cosas en su sitio y aunque pueda resultar menos impactante que sus dos anteriores trabajos, Animals es un disco que gana grandeza, un trabajo de sentimientos y angustias oscuras, que gana con sucesivas escuchas. Un aire sulfuroso emana desde sus entrañas, un perfume alucinado y cósmico.

A pesar de todo, fue un gran éxito, como todo lo que hacían Pink Floyd.El disco se inicia con “Pigs on the Wing”, estructurada en dos partes a semejanza de “Shine on Your Crazy Diamond”, comenzando y terminando el álbum. La primera cara sólo dura escaso minuto y medio, y es la única con una temática menos oscura que el resto del disco. Es una canción de amor dirigida hacia la nueva esposa de Waters, donde él se define como un perro que “ha encontrado un lugar seguro para enterrar mi hueso”. También en esta primera parte del tema, Waters nos habla del desencuentro entre las personas. Dos curiosidades sobre este tema:

  • La nueva mujer de Roger Waters, Carolyne Anne Christie, había estado casada anteriormente con Rock Scully, el manager de Grateful Dead. Su influencia y su pasado aristocrático influenció mucho a Waters. Prueba de ello es que el pastel de bodas fue regalo de su amiga, Sarah Ferguson, la duquesa de York. También para su siguiente álbum, The Wall, fue ella quien pidió a Roger que fuera Bob Ezrin el productor… y otros pequeños detalles que os diré cuando llegue el turno de The Final Cut. Juntos tuvieron un hijo, Harry Waters, que se convirtió en músico y es un gran amante de Grateful Dead. Aunque ha tocado en todas las giras de su padre desde 2002, su banda, Harry Waters Quartet, es un gran cuarteto de jazz.
  • La segunda curiosidad es que en la edición en cartucho de ocho pistas, el orden de las canciones se cambió, y las partes 1 y 2 se tocaron al principio del álbum, unidas por un solo de guitarra realizado por Snowy White, aunque su participación fue omitida en la edición en vinilo.

Pasemos al segundo tema que cierra y ocupa prácticamente toda la primera cara de este fabuloso disco: “Dogs”. Escrita por Roger Waters y David Gilmour, esta pieza fue grabada en noviembre del año 1976 en los Britannia Row Studios en Fulham, Londres. En la versión demo, esta pieza musical lleva por título “You Gotta Be Crazy”. Es una composición que contiene mucho más de lo que uno puede suponer con una simple e interesante oída. Un tema que siempre me ha fascinado y que posiblemente esté en mi top five de los Floyd. Un tema que habla de la enfermedad del mundo y que parece que nunca podremos erradicar; el mundo capitalista, con sus empresarios corruptos afamados de poder sin piedad. Es el tema más orweliano del disco, una composición sombría y lóbrega…Intensa, que no deja indiferente en ningún caso.

“Dogs” es la única canción en Animals en que Gilmour canta una parte principal y se acredita como coautor. En las partes finales de la canción se puede escuchar a Roger decir la frase ” who was trained not to spit in the fan”, una frase que tomó sentido durante el concierto que dio la banda en Montreal en Julio del año 1977. Waters escupió a la cara de un fan un poco exaltado que intentaba subir al escenario. Dicho concierto y momento se recogen en un pirata justamente llamado “Who Was Trained Not to Spit on the Fan”

La cara B se inicia con ese increíble tema que es “Pigs (Three Different Ones)”. Tras los perros llegan los cerdos, que representan a las personas que están arriba en la clase social. Los empresarios y mandatarios del mundo. En el tema se hace alusión a Constance Mary Whitehouse, una mujer de convicciones morales tradicionales y retrogradas como hoy en día sigue brotando en diversos países. Gilmour utiliza una talk box, efecto de guitarra que utilizaron muchos guitarristas como Jeff Beck y/o Joe Walsh. Como curiosidad, mencionar la edición de algunas versiones de la cinta de casete en las que esta canción se dividió en dos partes.

Y llegamos a “Shepp”, las ovejas. Nosotros, el pueblo aborregado y llevado hacia donde ellos quieren como pobres estúpidos corderos. Este tema fue interpretado durante la gira de 1974 bajo el título de “Raving and Drooling”. Durante un momento se puede escuchar una parodia del Salmo 23, aunque con voz distorsionada. Este tema, al igual que “You Gotta Be Crazy”, tenía que aparecer en teoría en su disco Wish You Were Here. La canción termina con el anuncio de la muerte de los perros y con dos órdenes, la de quedarse en casa y fuera de la carretera “si quieres vivir mucho tiempo”. Los Pink Floyd dicen bien alto lo que el mundo de los poderosos han hecho con nuestra sociedad. El disco termina con “Pigs on The Wings”, con una preciosa guitarra acústica que nos abraza como unos pobres diablos en busca de afecto tras la derrota. Y es que en esta segunda parte, el tema está más cercano al encuentro entre las personas. La expresión “pigs on the Wing” era utilizada por los pilotos aviadores de la Real Fuerza Aérea británica, un guiño a la guerra y las ideas que ya empezaban a merodear la cabeza de Waters.

Segunda Parte: la gira

La gira que presenta este disco sería la más imponente hasta la fecha. La inmensa pantalla circular en donde se proyectan imágenes y filmaciones acordes con la temática de cada composición y un sinfín más de efectos dejan patidifusos en un primer tiempo al público. Pero la verdad es que es la primera vez que la banda se comporta de una manera fría hacia su público y hacia ellos mismos. Ni una mirada al público, ni un ápice de complicidad entre los miembros; ausencia de calor humano, cada uno aislado en su posición. Waters luce unos cascos que dan aún mayor sensación de alejamiento y para colmo, hay un nuevo guitarrista en escena: Snowy White.

Pink Floyd animals tour

Para coronar, la banda va uniformada con una camiseta con el logo de un cerdo. La crítica habla de una mayor concesión al espectáculo y menor al aspecto físico. Más frialdad elaborada por una grandiosa maquinaria musical.El grupo no concede entrevistas, y una vez fuera de los escenarios, cada miembro se recoge con su familia y amigos. Por cierto, Gilmour y Waters están más involucrados en elaborar sus discos en solitario que en el futuro de Pink Floyd. Gilmour, además, se ocupa de una joven cantante de la cual queda prendado: Kate Bush. Nick Manson produce Music for Pleasure, de los Damned, y Green, de Steve Hillage. Rick se va a vivir a Grecia donde empieza a componer su disco Wet Dreams.

Tercera parte: los inéditos

A continuación, una lista de temas inéditos que podrían haber formado parte de Animals:

  • “Flight from Reality”, de Waters. Parte de este tema se utilizó para “The Pros & Cons of Hitch-Hiking”, aunque no se sabe cuál exactamente.
  • “Drift Away Blues”, solo interpretada una vez en 1977 en el Stade Olympique, Montreal, Canada. Se puede oír en el bootleg Playing Animals
  • “Who’s sorry now?”, composición de Waters, que derivó en “The Show must go on”.
  • “It’s never too late”, de Waters, nunca grabada.
  • “The Thin Ice (part 2)”, instrumental de Waters, nunca grabado.

Recomiendo la caja de 17 Cds de temas y rarezas inéditas de Pink Floyd: A Tree full of Secrets.

Cuarta parte: el artwork

Animals luce una portada tan icónica como las dos anteriores. Un cerdo rosa sobrevolando las chimeneas de una central eléctrica en Londres, la Battersea Power Station. Ballon Fabrik, una compañía alemana que había fabricado Zeppelines, fue la que creo un bonito cerdo hinchable gigante para hacer la fotografía. Aquel cerdo fue bautizado con el nombre de Algie y media unos nueve metros.

En un primer momento, se contó con los creadores de siempre, Hipgnosis que propuso tres diseños diferentes -uno de ellos era el de un niño entrando en la habitación de sus padres para encontrarles manteniendo relaciones sexuales-. Imagino de que de haber sido escogida no hubiera pasado la censura de aquellos tiempos. Otra idea fue la de una fotografía en blanco y negro de cuatro patos sangrientos encima de una chimenea.

La anécdota fue que, durante la sesión fotográfica, el cerdo se liberó de sus ataduras y desapareció por el cielo dando un largo paseo hasta que aterrizó, cómo no, en una granja cercana.
Pero lo impactante fue la campaña publicitaria que se creó en Inglaterra y Francia… Un derroche de imaginación y sentido del humor, tanto en prensa como en vallas publicitarias: se fabricaron muchos cerdos de plástico que posaron con un pastor en diferentes pueblos y campos de Francia. En una de ellas salían dos cerdos hablando, uno le pregunta: “has oído el nuevo discos de los Pink Floyd” y el otro responde “yo soy el nuevo disco de los Floyd”.

pink floyd promo

Sobre el autor

Tsi – Na – Pah estudió Bellas Artes y más tarde cocina. Actualmente recorriendo Andalucía vendiendo y comprando viejos vinilos. Apasionado del rock progresivo y del rock americano de los setenta. Colaborador en distintas revistas musicales y tiendas de música en la época donde se vendía música de verdad.

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