Una vez más tenemos la suerte de poder ir a un concierto de THE ARISTOCRATS, esta vez en la conocida sala Apolo de Barcelona.
Siempre es un autentico placer ver a este trío en directo y la pasada noche fue, sin duda, de las mejores actuaciones que uno recuerda.

Como viene siendo habitual, el combo formado por el inglés Guthrie Govan, el americano Bryan Beller y el alemán Marco Minnemann, no llevaba teloneros, y a las 20 horas empezaron a desgranar los temas de su gran último trabajo titulado sencillamente “Duck”. Así tras la divertida intro de “Swan´s Splashdown” arrancaron con “Hey, Where´s my Drink Package?”, “Aristoclub”, “Sgt. Rockhopper” y “Sitting with a Duck on a Bay”, todas ellas de su último trabajo. Como viene siendo habitual, las canciones venían con una previa explicación de su historia siempre llenas de humor que despertaron las risas entre los allí presentes.
Hubo tiempo para sus trabajos más antiguos, así sonaron “Spanish Eddie” seguido de un solo de batería a cargo de Minnemann ejecutado de manera brillante y divertida, demostrando el porqué es de los mejores bateristas que alguien puede disfrutar en directo. “The Ballad of Bonnie and Clay” dio paso a “Fatlands”, sin duda uno de los temas preferidos por el público, donde la guitarra de Guthrie Govan hizo las delicias de todos. Destacar sobre manera el gran trabajo de Bryan Beller en el bajo a lo largo de todo el concierto, en todo momento aportando lo necesario para que las canciones fueran una autentica maravilla.
Ya en la parte final, pudimos disfrutar de “Here come the builders” y el titulo final de Duck, la increíble “This is not Scrotum” donde Govan nos dejo a todos de una pieza haciendo que su guitarra sonara igual que un violín con una naturalidad y una maestría al alcance de pocos, o de ninguno, me atrevería a decir.
Era el momento de los bises y “Get it Like That” fue la escogida para poner el primer punto final. Después de un primer conato de despedida y alentados por el público, la banda tocó “Desert Tornado” para, ahora sí, poner fin a una actuación de dos horas y diez minutos que será recordada mucho tiempo por todos los que pudimos asistir.
Sin duda, poder disfrutar de THE ARISTOCRATS en directo es algo que es difícil de olvidar y todo el que lo hace, repite.
Gracias a Guthrie, Bryan y Marco por hacer que verlos en directo sea un espectáculo único de química y magia. Contando los días para volver a verlos.
Texto: ZILTOID















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