Le Mur están de vuelta por estas páginas con un flamante nuevo trabajo bajo el brazo. En formato EP esta vez, los murcianos editan BRUTO (2026), su colección de canciones más atrevida y desinhibida hasta la fecha tras El Brote (2017) y su rotunda consolidación y declaración de intenciones en el panorama nacional, Caelum Invictus (2023).
Los seis cortes de que se compone el trabajo se despojan más que nunca de cualquier límite expresivo (si es que les quedaba alguno en su anterior trabajo). Mixturan sin miedo su característica intensidad instrumental y lírica con pasajes accesibles, estribillos cercanos al pop y una versatilidad experimental que les ha permitido crear texturas y capas realmente frescas y novedosas en su particular crossover.

«Porno» abre fuego planteando, desde un prisma personal, esa presión social que sufren las mujeres en tanto en cuanto a los estándares de belleza imperantes. El tema ya entra con unos arreglos ‘novedosos’ para enseguida quebrarse, embarrarse y sentirse cercano al Stoner Sludge… Hasta que llegan unos fraseos con ritmos Trap que te vuelan la cabeza. BRUTAL.
«Rio Tatsuki» explora la pérdida y el desengaño. Base potentísima Post Metal, riff absolutamente aplastante y un estribillo matador. Tool style en su máxima expresión.
Elsa tiene aquí uno de sus momentos melódicos más conseguidos, cantando con toda su fragilidad, pero también su visceralidad. Y un servidor fantaseando con un dueto conjunto entre Maynard James Keenan (Too) y ella… Ojito al tramo final…
«Lapislázuli» es, clarísimamente, la canción con las intenciones más claras de epatar desde el primer segundo. La pérdida desde un prisma positivo y de aceptación. El single de BRUTO, sin duda. Una composición directa, muy accesible y pegadiza, pero sin perder la esencia Le Mur.
«Caballo Ganador» comienza muy melódico también con Elsa llevando el timón, eso sí, el fondo es angustiosamente denso y Stoner alternado con arpegios y capas de punteos. Existencialismo y crisis emocionales a flor de piel.
Llegamos a los dos cortes finales. «ADVP» sigue en esa línea de riesgo y experimentación. Crítica al materialimo, a la idealización de la felicidad, eso me parece… Kantz colabora en el tema con rapeos y fraseos en una atmósfera opresiva Post Hardcore/Math Metal que, sorprendentemente, se rompe al final con un clímax Hardcore Punk muy fresco y espontáneo.
El final. «Llaga» cuenta con la colaboración de otra habitual en esta casa, Mireia Porto, de Rosy Finch, amiga e incondicional de Elsa en los últimos tiempos. Una composición final de una intensidad instrumental y vocal jodidamente visceral y exorcizadora. Como si Nirvana, Incubus, Tool y SOAD fuesen uno. Los alaridos vocales, en screamo de Elsa y en gutural de la Porto me ponen los pelos como escarpias cada vez que los escucho. Qué demoledora tormenta sónica y vocal para acabar por TUTATIS!!!.
No se le puede negar a los murcianos que saben cerrar discos en lo más alto joder…


















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