El sábado pasado tuvimos la oportunidad de ver en directo a una de las figuras más importantes dentro su género, el guitarrista australiano PLINI Roessler-Holgate que vino a presentar su último trabajo “An Unnamable Desire” acompañado por SUNGAZER , sin duda una grata sorpresa para los que nos reunimos en la sala Salamandra para disfrutar del espectáculo.

La velada empezó con la propuesta de los americanos, un proyecto liderado por el bajista Adam Neely y el baterista Shawn Crowder que en esta ocasión se hicieron acompañar del saxofonista Jared Yee y del guitarrista Joshua de la Victoria. Su actuación fue un recorrido a través de diversos estilos, desde el jazz fusión, metal progresivo y claras influencias electrónicas destilando elegancia y virtuosismo a partes iguales. Caben destacar la inicial “Against the fall of night”, “Cool 7”, “Threshold” y la versión del grupo de Chick Corea, Return to Forever, “Hymn of the Seventh Galaxy” que puso punto y final a su actuación. Sin duda nos quedamos con ganas de disfrutar de ellos un poco más.
Con loa ánimos en todo lo alto, era el turno para PLINI, hacía ya tres años desde su última visita y había ganas de volver a verlo, como quedo claro con una sala que casi colgó el cartel de no hay entradas.

Así pues, la cálida intro “Dorénavant” dio paso a “An Unnamable Desire” tema homónimo de su último y a “Cascade” de su “Handmate Cities” para volver de nuevo con “Ciel” y la celebrada “Paper Moon”. De su último trabajo, pudimos escuchar también “After Everything”, “Manala”y la potente ”The Time Will Pass Away”. Los músicos que acompañaron al virtuoso australiano fueron, Simon Grove al bajo, Chris Allison a la batería y Jake Howsan Lowe a la guitarra y formaron un combo de una calidad excelente aportando toda la fuerza y precisión que los temas necesitaron. Sonaron también “Vespertine”, “Pan”, “Selenium Forest” entre otras y como punto final de su actuación no podía faltar “Electric Sunrise”. Encima del escenario PLINI derrocho entrega, calidad y, cabe decir, un curioso sentido del humor, haciendo interactuar al público con un éxito a veces relativo.
Pudimos disfrutar, sin duda de una gran noche de música, en mayúsculas.
TEXTO Y FOTOS: ZILTOID

















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