Incluso en sus filmes menores o, directamente, fallidos de su última etapa como “Los amantes pasajeros” o “Madres paralelas” siempre se pueden encontrar aspectos positivos. Y es que el cine de Pedro Almodóvar es tan personal y único como en el de los mejores creadores. Alguien que cuando falte se echará de menos.

“Amarga Navidad” es un filme irregular pero donde se ve la “mano” del realizador manchego, con esa fotografía saturada, esos decorados de diseño y algunos momentos de guion que reflejan el particular universo almodovariano. Además se encuadra dentro de un género que domina tanto como el melodrama. Triste y pesimista aunque con alguna pincelada humorística.
Una película que bebe de su anterior “Dolor y gloria”, la mejor de Almodóvar en mucho tiempo pero que queda lejos de su resultado pues a pesar de girar ambas en obsesiones autobiográficas, en esta hay secuencias y momentos (demasiados en nuestra opinión) que parecen impostados, reacciones poco creíbles. Eso sí, en un fastuoso mundo de villas de lujo en Lanzarote, ropa y complementos de grandes diseñadores y muebles de alta gama en bonitos apartamentos madrileños.
Una historia que trata sobre el infernal proceso de creación, con dos historias en paralelo. Una sobre un guionista de éxito que escribe sobre otra cineasta con problemas similares. Genios en lo suyo pero con crisis personales y unas parejas abnegadas pero a las que no tratan como deberían. A ello se suma el drama de amigos alrededor que tras una tragedia personal puede terminar en suicidio. Quizás esta última parte sea la peor parada.
En cuanto a puesta en escena poco que reprochar pues visualmente tiene el magnífico empaque de toda la filmografía del responsable de éxitos como “Todo sobre mi madre” o “Volver” aunque el ritmo si se resiente en el último acto. Aun así, los momentos buenos son soberbios y la casi dos horas de metraje se ven con agrado (aunque esto sea un drama con pocos toques de comedia).
Una irregularidad que también se nota en el reparto pues combina el buen hacer de Bárbara Lennie, Leonardo Sbaraglia o Aitana Sánchez- Gijón, con otros intérpretes menos acertados y las nulas condiciones de la conocida cantante Amaia en una demencial secuencia, creada para que emule a la venerada Chavela Vargas. Aun con todo nos alegramos de tener de vuelta al más internacional de los directores españoles, más si cabe que “Amarga Navidad” no es ni mucho menos un mal largometraje,



















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