Es algo cíclico -afortunadamente- que ante la salida del disco de una banda, realcen las expectativas ante la aparición de otro nombre, que no venga ni mucho menos a sustituir, sino a engrandecer la lista de bandas que hacen posible que el heavy metal sea un estilo no solo capaz de sobrevivir sino de mantenerse desafiante. Claro ejemplo es el de los británicos Tailgunner que pusieron muy difíciles las cosas a Hammerfall cuando abrieron para ellos –aquí podéis leer la crónica del concierto en Sevilla publicada por Jose Luis Díez en la revista-, colocando su nombre en el disparadero de los fans de la concepción más tradicional del metal. Y aquí tenemos este “Midnight Blitz” para constatar si Tailgunner son una realidad o un brindis al aire.

La canción que da nombre al disco también actúa como llave de apertura a esté con una combinación de melodía y fuerza que retrotraen al heavy metal británico de los 80 pero también al de los alemanes Helloween. Un repaso a un década de principio a fin, comenzamos de manera estupenda por tanto. “Tears in rain” luce más melódica, se adivinan influencias hard rockeras en ese fino límite que le acerca al heavy metal con un estribillo fabuloso. “Follow me in death” busca las líneas fundamentales del speed metal de los Helloween más potentes coronado -otra vez- con un magnífico estribillo. “Dead until dark” vuelve a recordarnos a los alemanes esta vez como precursores del power metal y el estribillo trae a mi mente a los Pretty Maids de sus primeros trabajos. De momento, ni una sola pega.
“Barren lands and seas of red” explota poderosa gracias a su contundente riff, puro heavy metal facturado de manera precisa sin obviar la melodía que además consigue casar influencias del USPM así como de su homónimo europeo en ciertas sonoridades guitarreras. También hay espacio y tiempo para una balada, “War in heaven”. Sintetizadores que crean ambiente dando paso a guitarra y voz, con el consiguiente lucimiento del fantástico vocalista. “Blood sacrifice” nos devuelve al heavy metal duro, poderoso, esos riffs a lo Judas Priest, agresividad era Owens. “Night raids” es otro ataque frontal, con muy buenas melodías vocales que destacan sobre la canción y una parte intermedia que eleva el sentimiento épico dando paso a una fabuloso arranque de guitarras.
Guitarras que recuerdan a Helloween en “Eye of the storm” en sus primeros instantes para luego trasladarnos a sonidos más próximos a la concepción actual de power metal. “Eulogy” se lanza rauda y veloz por los designios del speed metal con ciertos guiños al power metal, aunando fuerza y melodía de manera que parecen tan necesarias una de la otra. ‘Midnight Blitz” es un grandísimo disco, más aunando fuerza y cuando hablamos de una banda que nos está presentando ¡el que es su segundo disco solamente!.



















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