Dicen que dos son compañía, tres multitud. Escuchando “Tensión”, primer larga duración del dúo Daphne, formado por Marcos Caballero y Jesús Rivera, en el que suenan con la fuerza y conjunción de un ejército pone en entredicho la citada afirmación. El dúo madrileño mueve su música entre el Rock Alternativo y la Electrónica con un profundo poso de rígidez que puede acercarles a los monolíticos preceptos del Stoner o el Hard prístino, todo ello sin guitarras aunque cueste creerlo al escuchar el sonido contundente de este “Tensión” en el que se cofrontan la batería de Rivera y el bajo, sintetizadores, teclado y voz de Caballero.

“Tensión” suena árido, rugoso, desafiante. No abusa de las atmósferas electrónicas pero si las conserva como desafiante propuesta, como una huida hacia al abismo al igual que pueden hacer León Benavente en el momento que se templan oscuros y desquiciados en las aristas del post-punk, aunque la comparación con estos sea más en proporción de establecer un escuadrismo militante que un vínculo musical. “Tensión” es ecléctico por naturaleza, encontramos furtivos guiños a Nirvana (“Alfileres”), refilos indies revestidos de electrónica y un reprise de classic rock como el de “Madre”, riffs musculosos a pesar de la ausencia de guitarras como los de “Laika” a lo QOSA.
La distorsión como himno aparece en la electro punk “Oro a Dinamarca”, el sabor callejero de “Zodiac” cuyas líneas vocales bajan a pie de calle mientras florecen instintos mainstream en su sonido. Por su parte “Lazo rojo” es puro rock amplificado de grandes miras con riff cortante. “Arañas”, perteneciente a su e.p. debut cuenta con unos teclados que añaden sonido vintage a un poderoso y afilado corte. “Hada” cocina a fuego lento un concienzudo crossover musical que encaja como un puzzle. El disco lo cierra la anteriormente mencionada alfileres. Daphne nos plantan frente al rostro un ejercicio concienzudo y alejado de limitaciones de rock vigoroso.















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