Paraíso Terrenal llegan desde Valladolid y este “Prisionero”, su segundo trabajo, me ha sorprendido y mucho. Los de pucela apuestan por el Heavy Metal de corte clásico sin perder de vista ni el Power Metal ni el Hard Rock. Con las líneas vocales como punto fuerte gracias a la versatilidad y registro de su vocalista, después de una intro, que como todas me sobran y acúmulo ya demasiadas hojas de calendario arrancadas como para cambiar, entramos de lleno en un potentísimo “Inmortal”, una excelente demostración de Heavy Metal rapido y aguerrido, con un fantástico solo de guitarra y es que si al comienzo he querido destacar la labor vocal, el trabajo de guitarras no se queda atrás ni un ápice.

“Prisionero de ti” baja un poco el ritmo frenético de la canción anterior que no la fuerza, omnipresente gracias a la contundencia que afirma y construye la sólida sección rítmica. “Sigue mi voz” comienza guiada por los teclados a los que responde el músculo de las guitarras. “Sigue mi voz” es una canción a escuchar con atención porque explota bien la dicotomía fuerza/melodía e introduce detalles que dinamizan constantemente la canción. “Condenado” se lanza en busca de la contundencia, explorando la senda del Heavy Metal centroeuropeo con un riff potente y melodías vocales que se entroncan en “tradiciones” asentadas en nuestras fronteras.
“Fuerte al fin” es un medio tiempo que seguramente sea la única canción que no ha terminado de convencerme. Las notas del bajo nos introduce en “Quiero ser” donde recuperan el camino de la fuerza, arropada por los coros y un puente hacia el estribillo de corte melódico que encaja de maravilla. Sería complicado elegir que guitarras me gustan más durante el disco, pero puestos a elegir las de “Oro y sangre” se llevan la palma, demoledor ese riff que conforma posiblemente el momento más duro del disco. El rollo hard rockero de “Mi salvación” no solo muestra que Paraíso Terrenal son capaces de moverse con soltura fuera de la rigidez de un estilo único. Cierra el disco la fabulosa “Resurgir” que por momentos se emparenta con “Painkiller” de Judas Priest, poniendo un gran broche a un muy buen disco, que refuerza a Paraíso Terrenal como una banda a tener muy en cuenta.
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