La primera temporada de “Fallout” había demostrado como todavía se podían conseguir buenos réditos adaptando videojuegos, tarea harto complicada pues hasta ahora lo mejor filmado fuese el “Silent Hill” de Christopher Gans.

Sin embargo, “Fallout” conseguí en su primera temporada unir espectáculo de acción con un humor, en su mayoría negro, que funcionaba a la perfección. Un mundo distópico que tras una catástrofe nuclear se convierte en un mundo feliz subterráneo frente a una superficie donde rige la ley del más fuerte. Buscando respuestas a un ataque en su arcadia bajo tierra y el secuestro de su padre, una joven inexperta intenta hacerse camino en el polvoriento y peligroso mundo exterior. Allí conoce a un soldado honrado y al más capacitado e los necrófagos, raza híbrida entre el humano y el ser radiactivo, letal pero atormentado por los recuerdos.
En esta segunda entrega, con los personajes ya definidos entramos en el complejo mundo de las relaciones, nos cuentan buena parte de los hechos que llevaron a destrozar el planeta. Entendemos que todo, como en Matrix, es una mentira construida en el pasado por una ambiciosa corporación. Aparecen nuevos villanos y la acción se mantiene.
El guion de la serie creada por Geneva Robertson- Dworet y Graham Wagner se cimenta en dos hechos: el primero narrado a modo de flashbacks que conduce a las instalaciones dominadas por el padre de la joven y el segundo el viaje del necrófago, Lucy y Maximus para llegar a la ciudad de Las Vegas, llamada “The strip”. Todo ello aderezado por grandes peligros y buenos diálogos.
Una de las mejores cosas que consiguen que el ritmo no desfallezca es la ingente cantidad de malvados, tanto los líderes de la corporación, como los monstruos que rodean The Strip como la brillante idea de la Legión, un grupo de revolucionarios que ambientan sus pretensiones en la antigua Roma y que tienen de caudillo a un renovado Macaulay Culkin, cuyo papel estamos convencidos que será importante en la tercera parte.
Entre los actores funcionan Ella Purnell y Aaron Moten en el exterior y Moises Arias y Annabel O’ Hagan en un interior cada vez más horrible donde incluso han aparecido unos alados insectos que devoran humanos. Aunque las mejores interpretaciones son las de un histriónico Kyle Mac Lachlan y, sobre todo, el brutal Walter Goggins quien borda su papel.
Con “Fallout” Amazon ha conseguido una de sus mejores superproducciones. Un producto disfrutable de principio a fin y que, de momento, no solo no decae sino que, incluso, está por encima de su predecesora.



















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