Opinión

Transvision Vamp: Velveteen (1989)

Se cumplen por estas fechas el 30 aniversario del segundo disco de Transvision Vamp, Velveteen. Hay que ver cómo pasa el tiempo. Tenía a medio escribir esta entrada cuando descubro que suena en un anuncio de un banco y me decido a acabarla y publicarla ya mismo. Reconozco que a este disco le tengo bastante cariño, uno tenía 14 años y ese verano de 1989 me lo pasé escuchando decenas de veces las cassettes originales del Batman de Prince (su peor trabajo hasta entonces pero supongo que el maketing del film me pudo) y este  Velveteen. Todavía recuerdo a mi abuela escandalizada por los alaridos de la señorita James.

Transvision Vamp fueron un grupo peculiar. Subieron como la espuma empujados por la imagen de su cantante Wendy James y por unos medios británicos ávidos de aupar a la cumbre a nuevos grupos para luego dejarlos caer sin piedad. Transvision Vamp llegaron pronto a la cresta de la ola con un par de singles de éxito en 1988: I Want Your Love y Revolution Baby incluidos en su primer LP, Pop art. El sex appeal de Wendy James (que copó todas las portadas imaginables) y su descarado punk rock de estética retro fueron de lo más interesante de la nueva escena británica de finales de los 80.

Sin embargo, Transvision Vamp debían enfrentarse a la prueba del siempre temible segundo Lp para demostrar que no eran flor de un día. Así apareció en 1989 Velveteen. Ya la carta de presentación Baby I don’t care fue todo un cañonazo que los confirmó en las listas de éxito. La fórmula parecía imbatible: La gamberras composiciones del guitarrista Nick Christian Sayer unidas al sex appeal y los berridos de Wendy James hicieron de Velveteen un artefacto muy disfrutable en temas como el citado Baby I Don’t Care o The only one. No es que inventaran nada pero el disco contenía además gemas pop como Landslaide of love o Born to be sold que triunfaron también en las listas. Sin embargo, yo siempre disfruté más con temas algo más oscuros y ruidosos como Down on you, Pay the ghost, Kiss their sons o el delicioso tema que cierra el LP y le da título: Velveteen. Dicho tema es una larga suite de casi 10 minutos que recuerda al perverso universo de David Lynch. Con el paso del tiempo me parece de lejos lo mejor que nunca grabaron Transvision Vamp.

 A pesar del éxito comercial, su siguiente trabajo Little Magnets Versus the Bubble of Babble (1991) significó un cambio de sonido hacia terrenos más calmados, lo que hizo que la compañía MCA se negara a publicarlo en UK. Sí se editó en  USA y Australia, donde fue un éxito moderado. Cuando MCA decidió publicarlo en UK el grupo ya se había disuelto. Wendy James inició una carrera en solitario con la publicación en 1993 del Lp Now Ain’t the Time for Your Tears compuesto por Elvis Costello y que pasó con más pena que gloria. Tras un segundo LP frustrado que nunca vio la luz, James formó Racine. Del resto del grupo quien más éxito tuvo fue el bajista Dave Parsons que entró a formar parte de los grunge Bush con los que cosechó bastantes éxitos en los 90.

Siempre nos quedará Velveteen y sus 11 disfrutables canciones aunque ya no tengamos 14 años.

 

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