Tras 30 años de ausencia, no era de recibo que la mejor banda de rock de los USA nacida al albur del llamado Nuevo Rock Americano, género que vio su alumbramiento en los 80, no tuviera presencia en el nuevo siglo y de alguna manera , como así sucedio en su día, volver a despertar al público adormecido aquejado del mal llamado pop facilon y reiterativo, rnb carente de alma que sonrojaría a cualquiera de los maestros de la música de color. LONG RYDERS al completo , o sea Sid Griffin, Tom Stevens, Stephen McCarthy y Greg Sowders han tomado pie en la tierra del nuevo milenio con PSYCHEDELIC COUNTRY SOUL , su nueva obra cuyo título resume perfectamente su contenido.

Nota 78

Una docena de temas, uno de ellos un tributo a Tom Petty del cual interpretan de forma sentida y apasionada su cancion Walls, constituyen un disco que sirve para recordar esa época dorada para el rock de sabor norteamericano por cuanto suena similar a aquellos tiempos sin ofrecer nada especialmente sorprendente ni que de alguna manera no se asocie a la banda. Un trabajo que es reiniciar la andadura tras un paréntesis demasiado prolongado por lo cual parece lógico el camino optado de reencontrarse con su público como si todavía fuese ayer. Un disco continuista. Tanto es así que hasta Debbie y Vicki Petterson (parte de las Bangles ) que ya aparecían en el Two Fisted Tales del 87 regresan en este colaborando en dos de sus temas el citado Walls y la melancólica belleza de Let It Fly.

Un tema de Stephen McCarthy, Greenville abre el disco rememorando a clásicos de la banda como Gunslinger Man aunque pasados por la batidora del sonido Petty y sin brio juvenil, que se sustituye por impecable serena maestría. De la misma autoría es California State Line un folk rock que parece haber salido de cualquier single del año 1967 por culpa de ese steel obra de David Pearlman, aunque es Gonna Make It Real una preciosa canción de amor mecida por unos magníficos vocales y una armónica la más alta cima del disco y de las firmadas por McCarthy. Sid Griffin en comandita con McCarthy firman el tema de da título al trabajo que como ya hemos dicho ofrece lo que literalmente titula ( digno de aparecer en un Notorious Big Brothers ) y que sin duda reune los momentos mas interesantes de la obra. Molly Somebody coescrita por Sid con Steve Barton lider de la banda Translator no pasa de autocomplaciente sonido Ryders, algo que se repite en Bells of August. Menos mal que dos trepidantes canciones The Sound, coescrita por el productor Ed Stasium, Greg Sowders,y Griffin, y What The Eagle See de Sid con Tom levantan el ánimo mientras que la tercera joya del álbum en forma de balada acústica salida de la pluma de Sid, If You Want to See Me Cry sirve de colofón a una más que notable vuelta al futuro.

En resumen The Long Ryders han resucitado de entre los muertos con el mismo discurso de antaño, con cierto grado de artrosis eso si, pero nada grave que impida seguir teniendo fe en ellos y en sus enseñanzas. Notable Alto.

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