
En 2015, siguen constantes, fieles a su cita, y su nuevo disco es «Suicide Society», con un Waters, que se hace cargo de las voces, guitarras y bajos, acompañado de Mike Harshaw a la batería. ¿Es un mal disco?, no, pero tampoco es lo que sabemos o intuimos que Jeff podría dar de si. El tipo es muy buen músico, de eso no cabe duda, pero escuchando este disco, me da la sensación, de que se ha limitado a cumplir el tramite, en vez de intentar dar ese salto adelante, que siguen dando muchos de sus compañeros de generación. Y aunque Jeff en ciertos momentos, ha intentado resucitar viejas formulas, no termina de convencer. Abren con la canción que da nombre al disco, y yo, que soy de la teoría de que la primera canción de un disco debe ser matadora, aqui no lo encuentro. «My revenge» me levanta bastante la moral, con ese sonido thrasher, y ese riff omnipresente, que suena muy Metallica. «Snap» me llama mucho la atención, desde ese melódico inicio, al tratamiento de la estrofa y el estribillo que sorprenderá a más de uno, seguro, aunque, eso si, cuenta con un gran riff. «Creepin’ again» me vuelve a bajar la moral, ese rollo moderno no lo termino de casar en la banda.
«Narcotic avenue» vuelve a acelerar el asunto y eso se agradece, este es el barco donde mejor se desenvuelve el canadiense. «The one you serve», no es para tirar cohetes, pero consigue cumplir el tramite. A Waters siempre le ha gustado ir un poco más allá, experimentar con el sonido de su banda, y «Break enter», es de esas canciones, y a mi, sinceramente me gusta, sobre todo ese estribillo y la estrofa que lo antecede. No se, pero «Death scent» me suena muchísimo a Megadeth, ¿se estará arrepintiendo Jeff de algo?. La última, «Every minute» vuelve a explorar sonidos más actuales, junto con mucha melodía. ¿Es Suicide Society un mal disco? No aventuraría tanto, pero lo cierto es que no será un disco para recordar. Dentro de poco estarán tocando por nuestro país, y seguro que ahí mejoran mucho las cosas.















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