LA HISTORIA DEL AMOR – Radu Mihaileanu

Publicado el 14/10/2017 | por José Luis Díez | Cine
Valoración
60

Radu Mihaleanu saltó a la fama en el mundillo cinéfilo a finales de los noventa con “El tren de la vida”, una producción francesa rodada en el este de Europa sobre un grupo de judíos que organizan un tren falso para evitar a los nazis y acabar en un campo de exterminio. Ganó múltiples premios y gozó de un merecido éxito, aunque sorprendentemente tardó siete años en volver a rodar. Desde entonces ha dirigido tres largometrajes más (“Vete y vive”, “El concierto” y “La fuente de las mujeres”) , buenas cintas que han logrado fama y prestigio, sobre todo en Francia, pero que no han terminado de colmar las expectativas generadas con “El tren de la vida”. Cine donde se mezcla lo social  con las tradiciones y la idiosincrasia del colectivo judío contado con un personal estilo juntando la comedia con el drama.

Ahora nos llega esta “La historia del amor”, basado en la novela de Nicole Krauss, donde todas sus obsesiones se vuelven a unir, ya que la película empieza en Nueva York en el 2006, donde un viejo cascarrabias recuerda a su gran amor en la Polonia de los años 30 antes de la invasión nazi y esto se une a una joven adolescente que empieza a descubrir el amor por primera vez. Estas dos historias paralelas se unirán según se vayan descubriendo secretos y mentiras a lo largo de las dos horas y cuarto de metraje. Todo contado con gran pericia, en un arriesgado montaje paralelo, con numerosos “flash backs” que dotan a toda la obra de un interesante tono, nada cursi pero donde sobre todo prima el romanticismo, aunque mezclado con la brutalidad del nazismo y la mezquindad de los propios hombres, algunos de ellos amigos.

Radu Mihaileanu ha construido un edificio bien cimentado, que se ve con agrado, bien dirigido pero que por desgracia decae en algunos tramos, con algunos lugares comunes, tanto en el protagonista Leo que por sus reacciones no parece un genio de la escritura, ya que no le vemos hacer ninguna actividad intelectual y sí muchas extravagancias y la joven Alma tampoco hace nada cultivador para hablar como una muchacha madura. Eso es lo que más “chirría” de una historia que por otro lado se ve con agrado y tiene momentos sensacionales y un guion bien hilado. Lástima esos defectos porque de lo contrario podría haber sido uno de los estrenos de la temporada. Otro punto donde se ve la irregularidad es en el capítulo actoral, pues hay demasiada diferencia entre unos y otros, en este caso entre los veteranos y los jóvenes. Destacan los “ancianos”, dos leyendas del cine como Derek Jacobi, el mítico actor de  “Yo, Claudio”, actor shakesperiano y que da una lección de matices y carácter y Elliot Gould, la única persona que puede presumir de haber sido dirigido por Ingmar Bergman y Andrei Tarkovski junto al director de fotografía Sven Nykvist. Ellos hacen una especie de “extraña pareja”, tierna y con problemas de irritabilidad, muy en la onda de Jack Lemmon y Walter Mathau y que son la pieza fundamental entre los intérpretes junto a Gemma Artenton, cada vez mejor actriz y más asentada en papeles serios, como sucedía en “Su mejor historia” , aunque flaquean  Sophie Nelisse (la joven Alma) y Mark Rendall (el joven Leo) que no soportan la comparación con esos pesos pesados. Aun así, filme agradable de ver y plástico en su puesta en escena. Ya se sabe aquello de que hay películas buenas, regulares malas… y bonitas. Esta es una de esas últimas.

Sobre el autor

Cinéfilo y cinéfago, lector voraz, amante del rock y la ópera y ensayista y documentalista con escaso éxito que intenta exortizar sus demonios interiores en su blog personal su blog el curioso observador

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