FLEETWOOD MAC – Rumours

Publicado el 04/03/2017 | por Laurent Berger | Especiales, Reviews

Quienes tengan 50 años o más y no tengan este disco en casa es que se perdieron algo sumamente importante de joven o no sé dónde narices estuvieron en los años setenta, porque el Rumours de Fleetwood Mac fue la banda sonora de muchos, de norte a sur y de oeste a este, alrededor del mundo. ¿Quien no echó un polvo escuchando este disco? Quien no bailó hasta la extenuación con “Go Your Own Way” una y otra vez ?, ¿Quien no tiro millas con el coche con “Don’t Stop”? ¿Quien no se enamoró escuchando “Songbird”?

Un disco que marcó un antes y después en la historia de Fleetwood Mac, un grupo que se transformó de banda de blues británica a mega grupo AOR llena estadios en un abrir y cerrar de ojos. Y todo ello sin perder calidad musical y carisma, llegando incluso a conservar a muchos fans de la primera época. En definitiva este es un disco esencial en cualquier colección que se precie.

Hablar de este disco va a tomar su tiempo, ya que su realización conlleva muchas intrigas, peleas y sobretodo mucha cocaína con el añadido de unos egos desmesurados de todos sus componentes. Un disco que se elaboró con la misión de continuar con el éxito cosechado por su anterior trabajo de homónimo título, pero que al final el resultado fue aún mucho mayor de lo que esperaban. Grabado en 1976 y producido por la misma banda junto a Ken Caillat y Richard Dashut en los estudios Record Plant de Sausalito, en un ambiente paradisiaco con olor a coco y pachuli. El titulo fue escogido a raíz de la gran cantidad de rumores que circulaban en la prensa rosa sobre la banda, y sobre un posible retorno de los miembro originales; Peter Green, Jeremy Spencer y Danny Kirwan, aunque en un principio el álbum iba a llamarse Yesterday’s Gone. Y es que esos Rumores que circulaban en la prensa eran débitos a todos los líos amorosos que se traían entre ellos y sus excesos con substancia toxicas.

El ambiente en el estudio era algo tenso ya que los músicos no se socializaban tras su día de trabajo, y Buckingham decidió que la banda debía trabajar juntos a base de jams para ir creando la estructura del disco. Chris Stone propietario de los Record Plant dijo en una entrevista que los miembros de la banda entraban a grabar a las siete de la tarde, comían un gran banquete que derivaba en una orgia de cocaína y alcohol hasta las dos de la mañana, y para cuando estaban ya tan colocados comenzaban a grabar. Nicks y Buckingham habían roto su relación definitivamente y Christine estaba a punto de divorciarse de su marido, John McVie, por lo que casi todas las composiciones de Rumours tratan sobre relaciones personales o sobre rupturas sentimentales. Salvo en el caso de “Gold Dust Women” que trata sobre cocaína.

En definitiva por los surcos de Rumours corren historias de amores infelices pero con final feliz, ya que el resultado de esa presión emocional produjo un disco que ha vendido más de 55 millones de copias en todo el mundo. Un trabajo que suena perfecto, ya que a semejanza de Steely Dan, Fleetwood Mac era una banda que buscaba la perfección sónica en cada grabación que hicieran. Por poner un ejemplo se cuenta que el grupo necesitó cuatro días, nueve pianos y tres sintonizadores para encontrar simplemente un instrumento adecuado para Christine McVie. Asimismo muchas pistas de Rumors pasaron por una extensa transformación antes de convertirse en lo que al final escuchamos.

Side A

Es un tema compuesto por Lindsay Buckingham el que tiene el honor de abrir el disco; “Second Hand News”, un tema con fuertes influencias del Folk Británico pero con un Groove cercano a la música disco, ya que el propio Lindsay admitió haberse inspirado en la canción de los Bee Gees; “Jive Talkin”.

“Dreams” se compuso en apenas diez minutos, Nicks aburrida y para mantenerse lejos de Buckingham, se marchaba a menudo a una parte del estudio que no utilizaban; allí instaló su piano eléctrico, sus agujas de crochet y sus revistas. Era una habitación de color negro y rojo,con una gran cama de terciopelo negro con cortinas victorianas. Aquello había pertenecido a Sly Stone por lo que el ambiente a polvo blanco seguía en el aire. Stevie se tumbó sobre la cama y en poco más de diez minutos dio con simple riff de tres acordes repetitivos que conseguían un hechizo hipnótico. La canción sería el segundo sencillo que salió del disco, y el único número uno de Fleetwood Mac en los Estados Unidos.

“Never Going Back Again” contiene un estupendo trabajo con la guitarra de Buckingham en parte inspirado por el estilo de Ry Cooder. 2,19 minutos de pura delicia tanto vocalmente como musicalmente. Una composición con una mayor fuerza de lo que uno puede pensar a priori, además de estar perfectamente situada antes de “Don’t Stop”

“Don’t Stop” es toda la fuerza de Christine McVie, el sentimiento de su separación tras ocho años de matrimonio. Contiene un magnifico solo de Lindsey y un “don’t stop thinking about tomorrow” que se te incrusta en la mente de por vida. El tema sirvió para la campaña de Bill Clinton en 1992.

“Go Your Own Way” se escribió en Florida y Buckingham deseaba que el tema tuviera la misma dinámica que “Street Fighting Man” de los Rolling Stones. Mike Fleetwood en un intento de imitar el estilo sincopado interpretado por Charlie Watts consiguió un ritmo a priori poco ortodoxo pero muy eficaz aunque en un principio nada que ver con lo que quería Lindsey. Aquella manera tan curiosa de aporrear sus parches y sacar dicho sonido Mike Fleetwood lo achaca a su dislexia que ha sido la que ha dado forma a su manera de enfocar el ritmo y su forma de tocar su instrumento. Un estilo que desconcertó a muchos baterías que trataron de diseccionar esos ritmos tan pocos usuales. La letra como no, habla sobre la relación tumultuosa entre Nicks y Buckingham.

“Songbird” fue la cara B de “Dreams” y de nuevo un ejemplo del talento compositivo de Christine McVie. Asimismo contiene unas magníficas guitarras como siempre por parte de Buckingham. Una composición perfecta para cerrar la primera cara que te deja con una sonrisa de oreja a oreja tras esa sucesión de canciones perfectas, pero lo mejor es que sigue el mismo nivel en la cara B.

Side B

“The Chain” tiene la curiosidad de ser la única canción acreditada a los cinco miembros de Fleetwood Mac; una composición que se fraguó en torno a “Keep Me There” (también conocida como “Butter Cookie”) un tema de Christine Mc Vie que no conseguía dar forma. John McVie y Mick Fleetwood consiguieron componer un puente y una progresión que redondeo el tema, Nicks escribió las letras y Christine enfocó sus partes de piano bajo otra perspectiva. Para finalizar Buckingham recicló una introducción del tema “Lola (My Love)”, un tema que compuso junto a Nicks en su disco en solitario de 1973. “The Chain” es un tema muy importante para la banda ya que simboliza una metáfora sobre los lazos que unen a sus componentes a pesar de todas las vicisitudes pasadas después de décadas pasadas juntos.

“You Make Loving Fun” es otra composición de Christine McVie que se inspira en un “affair” que tuvo con Curry Grant un tipo que se ocupaba en cierto modo de la seguridad de la banda y profesor de Karate, aunque es poca la información que tengo sobre él. Durante años la banda se creyó la historia de que Christine hablaba sobre su perro ! El tema fue el cuarto single en editarse de “Rumours”

“I Don’t Want to Know” fue escrita por Nicks mucho antes de que se iniciara las sesiones de grabación de “Rumours”, más concretamente pertenece a cuando Buckingham y Nicks eran un dúo y aún no habían integrado las filas de la banda. Se escogió este tema en detrimento de “Silver Springs” que no entró en el disco, salvo en su edición en CD. Un tema que luego se convertiría en uno de los clásicos de Nicks. El productor Caillat recuerda en un documental de como Stevie era prolífica y que todas sus canciones tenían inicialmente unos 14 minutos de duración. Y una de ellas era “Silver Springs” que fue relegada a la cara B de “Go Your Own Way” tema de Buckingham, por lo que aquello no gustó en absoluto a Nicks. Pero años más tarde el tema fue incluido en el álbum en directo de Fleetwood Mac, “The Dance” y la nueva versión ganó un Grammy con lo que Nicks obtuvo su pequeña venganza.

“Gold Dust Woman” fue escrita también por Nicks y se utilizaron muchos instrumentos inusuales en la grabación, incluyendo un clavicordio eléctrico, sitar y efectos de sonidos. Hole hizo una versión de dicho tema aunque según ella sin saber que el tema se refería a la cocaína y a la adicción que Stevie Nicks tenía con ella. Stevie consumía tantas drogas que pasaban semanas sin dormir, siempre llevaba una botella de oro y turquesas con diamantes llena de cocaína alrededor de su cuello. Además consumía cantidades enormes de coñac francés Courvoisier, cerveza Heineken y marihuana. Stevie reconoció que llegó a un punto en que la droga le hizo un agujero en su tabique nasal tan grande que tuvo que tomar la cocaína frotándose la droga en su vagina. Considera que tuvo que gastarse un millón de dólares en cocaína, “No había manera de bajar del caballo blanco y no quería hacerlo” Nicks Dixit.

Stevie Nicks mantuvo una relación de dos años con el batería Mick Fleetwood que todavía estaba casado con la modelo Jenny Boyd en aquel momento. Pero su gran amor fue el Joe Walsh de los Eagles, juntos vivieron un cuento de hadas empolvorado de cocaína , hasta tal punto que Walsh creía que uno de ellos moriría por una sobredosis de drogas si permanecían juntos, por lo que dejó a Stevie. Pero no solo era la guapa Nicks la que consumía drogas a tutiplén, el resto de la banda tampoco eran mancos a la hora de ponerse finos, hasta tal punto que para evitar las búsquedas por las aduanas en Europa, contrataron un tren privado con el que viajaron por Alemania, Francia y Holanda. Constaba de un lujoso vagón con accesorios de oro y cortinas de terciopelo que había pertenecido a Adolf Hitler.

Vayamos ahora con la portada de Herbert Worthington ,que es una de las más icónicas de la historia del rock. Lo primero que llama la atención, o por lo menos a mí en aquella época, es el par de bolas de madera colgando de la entrepierna de los pantalones de Mick Fleetwood, que en realidad son dos cadenas de lavabo. Aquellas bolas se remontan de un episodio ocurrido en un conciertos de los Mac antes de que llegara Nicks y Buckingham. Mike con un par de cerveza de más, salió del baño con dos cadenas que arrancó y se las puso colgando entre sus piernas a modo de broma con el resto de la banda. Aquello era su tributo a su virilidad y quedo como algo fetichista con lo que la gente lo relacionaba sobre el escenario. Pero también Fleetwood colocaba durante una época un consolador en la parte superior del bombo de su batería, aquel consolador se apodaba “Harold” y se convirtió en la mascota de la banda en los tiempos que tocaban Blues. Otro dato curioso es el de agradecer a su dealer de coca en los créditos del álbum, la banda comento que si hubieran hecho una sola línea de toda la coca que habían consumido durante la grabación de “Rumours” se extendería unas siete millas.

Anécdotas recogidas de los libros: Fleetwood: My Life and Adventures en Fleetwood Mac y Stevie Nicks: Visions, Dreams & Rumors de Zoë Howe.

Sobre el autor

Tsi – Na – Pah estudió Bellas Artes y más tarde cocina. Actualmente recorriendo Andalucía vendiendo y comprando viejos vinilos. Apasionado del rock progresivo y del rock americano de los setenta. Colaborador en distintas revistas musicales y tiendas de música en la época donde se vendía música de verdad.

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