Paolo Sorentino es uno de los mayores talentos que ha dado el cine italiano contemporáneo. De hecho, es el que más repercusión ha tenido desde Nanni Moretti uniendo comedia y trascendencia. Un autor que ha sabido plasmar en imagen un universo personal y único. Un realismo mágico que le emparenta con el mismísimo Federico Fellini.

Su nueva obra es “La Grazia” donde su protagonista es un político que se debate en los últimos meses de su mandato en un dilema moral que sirve de “macguffin” para ofrecernos un retrato poderoso sobre la fe, el poder, la nostalgia y la tristeza. Un intelectual que vive sin superar la muerte de su mujer, un trauma del pasado, sin demostrar su pena a los demás e intentando regir su vida y su presidencia con la rectitud del juez, del jurista de reconocido prestigio. Además el dilema moral le concede esa gracia a la que alude el título desde dos perspectivas: la religiosa y la judicial.

Todo contado a la perfección, con esa alambicada puesta en escena con secuencias para el recuerdo como la llegada con lluvia del homólogo portugués, filmada a cámara lenta y que nos recuerda a joyas “sorentinianas” como “The young pope”, con la que guarda algunos paralelismos. No es la única pues también se pueden encontrar similitudes argumentales con “Silvio (y los otros)”, “La juventud” o estéticas con esa obra maestra que es “La gran belleza”, con el que comparte protagonista Toni Servillo.

Servillo encabeza el reparto y nos propone otro personaje para el recuerdo, acompañado de un elenco excelente con Anna Ferzetti, Orlando Cinque, Massimo Venturiello y Milvia Marigliano en los principales papeles. Un reparto maduro, pues ninguno es joven veinteañero pero eficaz a la perfección.

En el aspecto técnico al eficaz montaje de su habitual Cristiano Travaglioli se suma la brillante fotografía de Daria D’ Antonio y su habitual contribución con la banda sonora donde, en esta ocasión, utiliza piezas de Ryuchi Sakamoto o Johan Johansson como clásicos contemporáneos con música electrónica (maravilloso el tema de “Il est vilaine”)  y rap, lo cual queda tan extraño como hipnótico (lo mismo que sucedía en “La gran belleza”). Todo para mejorar el complejo guion que nos ofrece Soreentino.

Y es que con el transalpino estamos ante de uno de los mejores relaizadores de su generación y si interesantes era sus últimas contribuciones que se convertían en auténticos homenajes a su Nápoles natal como “Fue la mano de Dios”, enormes son sus dos odas a Roma “La gran belleza” y esta “La grazia”.

La grazia

8
by: Jose Luis Diez

by: Jose Luis Diez

Cinéfilo y cinéfago, lector voraz, amante del rock y la ópera y ensayista y documentalista con escaso éxito que intenta exorcizar sus demonios interiores en su blog personal el curioso observador

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas entradas

Últimos comentarios

  1. La verdad que genera cierta melancolía este artículo, Megadeth siempre será la mejor banda de la historia. En cuanto al…

Te puede interesar

Backrooms

Backrooms

Películas como “Backrooms” no son exactamente cintas de terror sino que tratan sobre el miedo, una de las emociones más primigenias que existen en el ser humano. Así que quien espere constantes sustos, litros de hemoglobina o una sensación de pánico saldrá...

El drama

El drama

Tras un primer filme en su Noruega natal (“Sick of myself”), Kristoffer Borgli sorprendía en Estados Unidos con la inenarrable “Dream Scenario”, con un Nicolas Cage (en uno de esos papeles que solo puede interpretar él) que giraba en torno a un hombre que aparecía en...

Spider Noir

Spider Noir

La línea Marvel Noir trasladaba la figura de varios superhéroes al universo del cine negro. Un nuevo enfoque que funcionaba especialmente bien con Spider-Man, sobre todo si tenemos en cuenta todo lo desarrollado en los distintos multiversos que conectaban tanto las...

Marshals: Una historia de Yellowstone

Marshals: Una historia de Yellowstone

Es innegable que Taylor Sheridan ha sabido rentabilizar el universo de «Yellowstone», creando múltiples secuelas y continuaciones como «1883», las dos temporadas de «1923», que antecedían los hechos narrados en la serie matriz, o ahora «Marshals: una historia de...

El homenaje

El homenaje

Último papel audiovisual para Eusebio Poncela, a quien la serie está dedicada. Un actor importante que, en los últimos estertores de su carrera, ha trabajado más para la pequeña pantalla que para el cine. Aquí encarna al patriarca de un importante grupo financiero, un...