Los malagueños Red Eye presentan su tercer disco, una bajada al los infiernos del doom metal revestido de variadas influencias que añaden a su percepción del doom, quedando visibles sin diluir la esencia que arraiga al subsuelo de donde parte la raíz del género. La profusión de riffs megalíticos se abrazan derriban el puente levadizo que les comunica con sonidos más áridos y corrosivos de un stoner en connivencia con el metal.

La ferocidad implícita de canciones como la monumental “No morning after” en el que ese riff es como una incansable correa de transmisión que continuamente mantiene en movimiento ese poso ultra heavy que posee la canción o como ocurre de la misma manera y modo con “See yourself”.

La adoración permanente al riff en “Beyond” fluye con naturalidad hacia los terrenos del heavy psych sin perder la atmósfera malsana de un doom de aristas metálicas que establece un perdido punto intermedio entre Black Sabbath y Candlemass.

Ese devenir psicodélico se torna más incisivo en “Stardust” donde también se tornan más melódicas las líneas vocales y su atmósfera crea un absorto space rock de tintes poderosos. El hard rock primigenio se hace presente con un riff inspirado en Iommi que presenta en sociedad a “Nebula” en cuya parte central desarrolla una imbricada atmósfera onírica incitada por guitarra y bajo mientras la batería mantiene el constante aferramiento al instinto más rocoso antes que de nuevo el monolítico riff irrumpa imponiendo su voluntad.

Este “III” de Red Eye se cierra “The billion names of God” y un maravilloso estribillo en el que conjugan de forma extraordinaria la melodía y los juegos vocales mientras que instrumentalmente deriva por los filos más atmosféricos del stoner como un largo e intenso peregrinaje por el desierto. Fantástico disco de los malagueños que los impulsa a ligas mayores, un disco con visos de colocarse entre los más destacados del año.

 

 

Red Eye – III

by: Carlos tizon

by: Carlos tizon

Licenciado en el arte de apoyar el codo en la barra de bar. Comencé la carrera de la vida y me perdí por el camino, dándome de bruces con el rock and roll. Como no pude ser una rock star, ahora desnudo mi alma cual decadente stripper de medio pelo en mi blog, Motel Bourbon.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas entradas

Últimos comentarios

Te puede interesar

Mayhem – Liturgy of death

Mayhem – Liturgy of death

Entrar en consideraciones sobre este “acto” de teatralidad impide centrarse exclusivamente en los aspectos musicales de  “Liturgy of death”, séptimo disco de una de las bandas magnas de la historia del género, cuyo disco “De Mysteriis Dom Sathanas” sirvió para forjar...

Tesouro – No centro do mundo

Tesouro – No centro do mundo

Tres años de orfandad, pero la ventura nos ha dejado en nuestras manos el segundo lp de los Ourensanos, Tesouro, grupo formado por Ilustres de la Ciudad de las Burgas. A diferencia de su primer lp este nuevo trabajo dispone de dos ambientes bastante diferenciados. Una...

Bicho Papão. Declaración de intenciones. 2026

Bicho Papão. Declaración de intenciones. 2026

Esto me viene bien y lo reconozco. De vez en cuando, cuando se dan las circunstancias, hablo de los locos, de esa gente que se quita horas de dormir o de tocarse la panza viendo la tele para echar una mano a las bandas. Gente como Pedro Barroso, Santi Pekeño Ternasko,...

The Hellacopters – Cream of the Crap! Vol. 3

The Hellacopters – Cream of the Crap! Vol. 3

Una joyita esperada por todos. No me lo vais a poder negar... Tenía muchas ganas de volver a los Hellacopters más primarios y salvajes. No es que no haya 'disfrutado' de Eyes Of Oblivion (2022) y Overdrive (2025), pero obviamente no es lo mismo. Lo que sentí con...

Autumn’s Child – Melody Lane

Autumn’s Child – Melody Lane

Fue aquel revival generalizado poe Europe a principios de este siglo, ese ejercicio de reden comunitario en el que tanto nos vimos de un modo u otro implicados, lo que cruzó en mi camino a Mickael Erlandsson, quien en aquellos días daba vida a Last Autumn’s Dream...