Uffff, que poco me gustan las películas de ciencia ficción de Netflix. Y que poco me gusta Alexandre Aja. El macarra director francés se ha dedicado toda su carrera a hacer sangrientos remakes más o menos encubiertos. ¿El tipo tiene talento? Está por ver, la verdad. Su seminal Alta tensión era un remake de La matanza de Texas enmarcado en la Francia rural. Tampoco me parecieron muy dignos de admiración sus remakes de Las colinas tienen ojos ni Piraña 3D. Lo cierto es que luego le perdí la pista, creo que no me he perdido nada. Ahora su Oxígeno no deja de ser un fallido y poco disimulado remake de la interesante Buried (2010) de Rodrigo Cortés

 Ocurre que la premisa de Oxígeno ya no resulta tan original y el desarrollo del film deja mucho que desear. La cosa empieza bien y agobia un poquito pero no pasa de ahí. Lo más destacable de Oxígeno es Mélanie Laurent, que para algo está en casi todos los planos y es casi la única persona que aparece en pantalla. Laurent está muy bien, una pena que no pueda decir lo mismo del guión. Tanta tecnología me acabó resultando cargante y aburrida. Además, esa especie de HAL 9000 con la voz de Mathieu Amalric (actor al que le tengo tirria) me resultó bastante insípido, la verdad. No sentí angustia ni agobio en ningún momento. Vamos, que Aja se ha domesticado y ya no es ese tipo gamberro de sus inicios. Tras la furia inicial no parece haber demasiado talento, Aja no sabe llevar Oxígeno a buen puerto y pronto empecé a mirar el reloj. OJO, que Aja se cree lo suficientemente hábil como para lograr mantener al espectador en vilo durante 100 minutos con muy pocos recursos. Pero su film se queda sin oxígeno (permitidme la tontería) en un mar de minutos en los que realmente no pasa nada de interés. Leñe, 100 minutos son excesivos, a Oxígeno le sobra un cuarto de hora. Te prometo que por momentos estuve deseando que se le acabara el oxígeno a la protagonista de una vez para poder volver a mis aburridas tareas cotidianas. Ni siquiera ciertos giros argumentales consiguieron sacarme del tedio y el sopor. Y no me olvido de ese final totalmente anticlimático. ¿Tanto metraje para acabar así el film? No me jodas.

Las comparaciones son injustas y odiosas pero Buried me gustó bastante más.

Oxígeno (Oxygène)

by: Luis Cifer

by: Luis Cifer

Luis Cifer, nació en la ciudad del cierzo. Se dice que siempre viste negro, que Luis no es su nombre real y que duerme en la calle. Otros dicen que tiene un trabajo, que no bebe alcohol e incluso que es padre de familia, pero no hay nada confirmado. También se le puede encontrar en su blog de cine.

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