Se cumplen 75 años del final de la segunda guerra mundial, la mayor contienda bélica de la historia, implicando a muchas naciones y todas las grandes potencias mundiales divididas en dos bandos. Movilizando a más de 100 millones de militares en los dos grupos, devino en la muerte de más de 50 millones de personas en todo el mundo (aunque muchas cifras superan los 70 millones de seres humanos). Sirva este pequeño reportaje para documentarlo, recordarlo e intentar ver cómo el cine, el arte más representativo del siglo XX, lo ha mostrado al mundo.

La fecha de hoy no es baladí. El 6 de agosto de 1945, Enola Gay, un B-29 Superfortress lanzó a Little Boy, una bomba atómica,  sobre la ciudad nipona de Hiroshima. 3 días después, el 9 de agosto, Bockstar, otro B-29 lanzó la segunda bomba atómica, Fat Man, sobre la ciudad de Nagasaki. 5 días después, el 14 de agosto de 1945, los japoneses se rindieron, firmando el acta de rendición el 2 de septiembre de dicho año y dando por concluida una contienda que todavía hoy recordamos como algo irrepetible.

Hoy se cumplen 75 años de ese primer lanzamiento. Sirva esta primera parte para recordarlo y ser conscientes de lo que supuso para que nunca vuelva a ocurrir.

 

Vicente Sáez & Eduardo Garrido

 

 

 

 

LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL – 1ª PARTE (1939-1942)

 

  • El Inicio – invasión de Polonia (septiembre 1939) 

 

  • La guerra en broma (octubre 1939 – abril 1940) 
    • La guerra de invierno (Finlandia diciembre 1939 – febrero 1940) 
    • Invasión de Noruega (abril-mayo 1940) 

 

  • La caída de Francia (1940 mayo – junio) 
    • El milagro de Dunkerque

 

  • La batalla de Inglaterra (1940 julio – octubre) 

 

  • La batalla del Atlántico – 1 ª Parte (1939-1942)
    • La guerra en la superficie
    • La guerra submarina – 1ª Parte (hasta principios de 1943)
    • Ultra: descifrando enigma

 

  • La guerra en el norte de África -1ª Parte (junio 1940 – noviembre 1942) 
    • Derrota Italiana 
    • Llega el Afrikakorps
    • La derrota de los británicos
    • La batalla de El-Alamayn

 

  • La guerra en el Este – 1ª Parte (junio 1941- enero 1943)
    • Previo – La invasión de los Balcanes (abril – mayo 1941) 
    • Operación Barbarossa, la invasión de la URSS (junio-octubre 1941)
    • La batalla de Moscu (noviembre 1941 – enero 1942)
    • Operación Azul, se relanza la ofensiva en el Este (mayo-agosto 1942)
    • La Batalla de Stalingrado (septiembre 1942 – enero 1943)

 

  • La guerra en el Pacifico – 1ª Parte (diciembre 1941 – febrero 1943)
  • Previo: guerra en China 
  • Tora, Tora Tora! Japón ataca a EEUU
  • La expansión del Imperio Japonés (diciembre 1941 – Mayo 1942) 
  • Batalla de Midway (junio 1942)

 

PROLOGO

 

Hitler y el partido nazi tomaron el poder absoluto en Alemania en 1933 estableciendo el III Reich, desde entonces su política principal fue el rearme del país, incumpliendo el tratado de Versalles impuesto por los vencedores de la primera guerra mundial, al principio de forma velada y posteriormente de manera descarada.

Lo siguiente fue incorporar al territorio del Reich regiones que consideraban propias por derecho: Renania en la frontera con Francia en 1936, Austria en 1938, y a finales de ese año la región de los Sudetes en Checoslovaquia. Alarmados Inglaterra y Francia firmaron con Alemania un acuerdo en Munich, donde se reconocía el derecho de Alemania a las anteriores adquisiciones, pero que comprometía a esta a no seguir añadiendo más territorios al Reich.

A principios de 1939 Hitler rompió el pacto anexionándose el resto de Checoslovaquia.  Esto supuso un punto de inflexión en la actitud de Inglaterra, hasta el momento conciliadora, que paso a ser firme ante otra posible agresión de Alemania, firmando junto con Francia un acuerdo de apoyo incondicional a Polonia. Hitler no tomó en serio esta medida de Inglaterra y blindándose con una antinatural alianza con el dictador soviético, Stalin, donde se repartían el este de Europa, declaró la guerra a Polonia pensando que las potencias occidentales no intervendrían. Se equivocó y fue el comienzo de la que todos conocemos como la 2ª Guerra Mundial.

 

EL INICIO – La invasión de Polonia (septiembre 1939) 

 

El 1 de septiembre el ejército alemán (WEHRMACHT) avanzó sobre Polonia utilizando una nueva doctrina de guerra que se conoció como la Blitzkrieg o guerra relámpago: una combinación de las novedosas divisiones panzer, (formadas por blindados e infantería y artillería motorizada), junto con la aviación, que atacaba de manera contundente la retaguardia y apoyaba el avance de los panzer. Estos utilizaban su alta movilidad para rodear al enemigo dejando a las divisiones de infantería tradicional la tarea de acabar con los ejércitos cercados y así poder dedicarse a seguir avanzando más profundamente en el territorio enemigo. De esta manera Polonia quedo derrotada en 3 semanas y por cuarta vez en su historia vuelve a desaparecer repartida entre el Reich y la URSS.

 

PELÍCULAS:

 

El pianista, Roman Polanski (2002)

El director polaco nos trae su infancia en Cracovia y Varsovia durante la invasión nazi en esta durísima historia del pianista Wladyslaw Szpilan y su supervivencia durante la IIGM gracias a su maestría. Polanski y Adrien Brody lograron el Oscar ese año (además de la Palma de Oro en Cannes y todos los premios posibles en los César franceses), pero también destaca la fotografía de Pawel Edelman (también nominada ese año) y la música de Wojciech Kilar capaz de transmitir el frío, soledad y desamparo del protagonista.

Curiosamente se rodó en un 90% en esa Alemania que destrozó Varsovia y las memorias del superviviente músico polaco pasaron a la historia de la mejor manera posible.

 

 

 

 

 

 

Katyn, Andrzej Vajda (2007)

En septiembre de 1939 los polacos huían de la rápida invasión nazi, pero se encontraban por el otro lado al ejército rojo. Miles de oficiales polacos fueron disparados en la nuca y enterrados en una fosa común por orden de Stalin. Tanto los alemanes como los soviéticos se pasaban la culpa, hasta que se ha conocido la verdad y A. Wajda nos lo cuenta. La brutalidad y dramatismo de lo que muestra no cuadra con cómo lo narra, con mucha frialdad y cierto distanciamiento. Hay momentos muy duros, pero no llega a transmitir toda la barbarie que debió ocurrir ni lo difícil que debía ser vivir en Polonia en aquellos momentos. Sin embargo la dureza y frialdad con que nos enseña el final nos pone los pelos de punta y consigue que uno de los puntos más negros de la historia de Polonia no lo olvidemos jamás.

Vajda se implicó personalmente ya que su padre fue uno de los oficiales asesinados y ese desapego puede devenir de ello. Polonia la eligió para representar al país en los Oscar de ese año, siendo nominada a Mejor película de habla no inglesa.

 

 

 

LA GUERRA EN BROMA (octubre 1939 – abril 1940)

 

Francia había seguido a Inglaterra en su declaración de guerra a Alemania, pero con poca convención. Mientras la Wehrmacht despachaba Polonia el ejército francés no fue  capaz de lanzar un ataque en serio sobre la frontera de Alemania. Su mentalidad era defensiva y su máximo exponente era la impresionante y costosa línea Maginot. Un complejo de mastodónticas fortificaciones a lo largo de la frontera desde Suiza hasta Bélgica que se suponía que impedía una invasión directa de los alemanes. El ejercito Francés se parapeto detrás y espero.

Hitler después de la caída de Polonia quería un rápido ataque a Francia por Bélgica como en 1914, pero una combinación de factores y de mal tiempo le obligó a retrasar el ataque hasta la siguiente primavera.

Comenzó una etapa en el frente oeste conocido como la guerra en broma, donde las tropas enfrentadas estaban frente a frente vigilantes pero sin atacarse, salvo pequeñas escaramuzas. Pero la actitud de cada bando no era la misma. Mientras en el ejército Francés se propagaba la apatía, el aburrimiento y la caída de la moral, el ejército alemán se entrenaba intensivamente para la próxima ofensiva y su estado mayor elaboraba planes de cómo sería la mejor forma de ejecutar esta.

 

Durante este periodo se produjeron dos hechos significativos lejos del frente francés:

 

  1. La guerra en Finlandia (diciembre 1939 – febrero 1940)
    En los meses siguientes al reparto de Polonia, Rusia ha explotado rápidamente su alianza con Alemania. Impone tratados de “colaboración” a las repúblicas bálticas: Estonia, Letonia y Lituania, que se traduce en su anexión a las repúblicas soviéticas, Finlandia se resiste y la URSS le declara la guerra el 29 de noviembre. Todo apunta a que será una guerra rápida, los finlandeses apenas disponen de 8 divisiones frente a 21 del ejército rojo. La ofensiva comienza en el istmo de Carelia frente a  Leningrado, pero en una semana contra todo pronóstico los finlandeses detienen el avance soviético. Al norte la situación es peor para los rusos, varias divisiones que han penetrado por el centro del país son cercadas y totalmente destruidas a finales de diciembre.

    La resistencia de Finlandia ante el coloso ruso despierta admiración en todo el mundo, pero aun así el país prácticamente no recibe ayuda exterior y Stalin enfurecido por la resistencia de los fineses, destituye generales y decide acabar con ellos por la fuerza bruta. La nueva ofensiva comienza el 1 de febrero de 1940 con más de 500000 soldados, 3000 tanques y 1000 aviones, que arroyan las defensas finesas en el istmo de Carelia, rompen el frente y avanzan hacia la capital. El gobierno Finlandés no tiene más remedio que aceptar las condiciones de los soviéticos y firma la paz el 12 de marzo de 1940.

 

  1. La invasión de Noruega (abril-mayo 1940)
    Alemania dependía del hierro que comerciaba con Suecia para mantener en funcionamiento su industria  bélica. Este mineral llegaba a Alemania desde el puerto noruego de Narvik próximo a las minas suecas. Este hecho estratégico no era ignorado por los aliados que evaluaron una intervención en Noruega, ni por Hitler que quería asegurar el suministro de dicho metal y evitar que escandinava cayera en manos aliadas.

    Alemania paso a la acción el 9 de abril invadiendo la vecina Dinamarca, necesario para disponer de bases aéreas para apoyar a sus tropas que simultáneamente desembarcan en los principales puertos de Noruega. Esa misma tarde ya tenían en su poder todos ellos. La capital Oslo cayó al día siguiente con la ayuda de paracaidistas.

 

La respuesta de la flota británica no se hizo esperar y tres días después atacan Narvik hundiendo los 10 destructores alemanes que habían llevado unidades de montaña allí, y preparando una intervención de tropas de elite franco-británicas en torno a dicho estratégico puerto el día 16, pero las preparados montañeros alemanes resisten y Narvik no cae hasta finales de mes. Los acontecimientos inmediatos en Francia hacen esta victoria superflua. Las tropas aliadas son retiradas en mayo y las fuerzas del ejército noruego que aun combatían no tienen más remedio que rendirse. Noruega permanecerá en manos del Reich durante todo el conflicto.

 

PELÍCULAS

 

Talvisota (The Winter war), Pekka Parikka (1989)

Hace más de 30 años, Finlandia produjo una extensa película, algo más de 3 horas, en que narra la conocida como Guerra de Invierno (The Winter war), cuando los soviéticos, con la excusa de proteger sus intereses en Leningrado, invaden parte del territorio finés. La inferioridad de hombres, material y recursos se agravó por las extremas condiciones climáticas, pero la acción discurre duramente tanto en el frente como en la vida de los soldados en los que se centra la acción de la película, resultando bastante fiel y creíble todo lo que vamos viendo en la pantalla.

Contaba lo narrado por Antti Tuuri en su novela, centrándose un regimiento de infantería finés, para celebrar el 50 aniversario de los hechos. Finlandia la eligió para representarla en los Premios Oscar y compitió en el Festival de Berlín.

 

 

 

The unknown soldier, Aku Louhimies (2017)

Grandísimo éxito en Finlandia que retomó La Guerra de Continuación (1941-1944) tras La Guerra de Invierno (1939-1940). 3 horas donde Aku Louhimies recorre la contienda desde sus inicios en que el ejército finés se adentra en territorio soviético hasta que el ejército rojo vence finalmente. Las relaciones, camaradería y convivencia entre los soldados en el frente se relajan con algunos permisos para volver a casa de algún protagonista. Pero la contienda, la sangre y dureza del frente se apoderan de la filmación, convirtiendo a ese grupo de hombres en algo más que los soldados de un frente de una guerra del pasado.

Supuso la 3ª adaptación al cine de la novela de Väinö Linna, parte del legado nacional finés.

 

 

 

 

 

 

La decisión del rey, Erik Poppe (2016)

Noruega se adentra en uno de los momentos clave de su historia, cuando los nazis entran en su territorio en 1940 y deben decidir qué hacer. El rey Haakon VII y el embajador alemán Braüer intentan negociar un acuerdo para salvaguardar al pueblo noruego o decidir si enfrentarse a los invasores nazis. Centrado en unos días concretos de abril de 1940, el gran trabajo actoral, encabezado por Jesper Christensen como monarca y el firme pulso narrador del director nórdico consiguen llevarte de la mano ante las diatribas y continuas dudas del rey y su heredero ante lo que deben decidir.

Un rey de origen danés, elegido por amplia mayoría por el pueblo noruego, es el que debe decidir el futuro del país ante el invasor nazi.

 

 

 

LA CAIDA DE FRANCIA (mayo – Julio 1940)

 

A principios de 1940 el estado mayor del ejército alemán estaba elaborando un plan más detallado de como atacar Francia, pero siguiendo un modelo casi calcado del ataque de 1914. Hitler no estaba convencido y deseaba algo más osado, por ello cuando el general Manstein le presento su propuesta de un ataque audaz a través de la región boscosa de las Ardenas atacando el centro del frente y así dejar a los ejércitos aliados cercados en Bélgica, no lo dudo y ordeno que el estado mayor se pusiera inmediatamente a planificar la ejecución de este nuevo plan.

 

Mapa 1. Francia 1940

 

El 10 de mayo de 1940 comenzó el ataque. El grupo de ejércitos B invadió Holanda, que se rinde en 5 días, y el norte de Bélgica. Su objetivo era atraer a los principales ejércitos aliados. Tres días más tarde el grupo de ejércitos A, que incluía el grueso  de las divisiones panzer, había atravesado el bosque de las Ardenas y ataco a los franceses en la zona de Sedan, donde solo había tropas secundarias, al pensar los franceses que esa zona no recibiría el ataque principal. El día 15 las divisiones blindadas rompieron el frente y comenzaron a avanzar rápidamente y sin prácticamente oposición hacia el canal de la Mancha. Los panzer llegaron a Abbeville en las costas del Canal el día 21.

Cuando el alto mando francés se dio cuenta de lo peligrosa que se había vuelto la  situación era ya demasiado tarde. Sus ejércitos en Bélgica no se podían replegar debido a la presión de los alemanes desde el norte y a la marea de refugiados que atascaban las carreteras. Los intentos de romper el cerco por el sur tampoco funcionaron, fueron lentos y mal coordinados, por tanto quedaron atrapados en Bélgica 3 ejércitos franceses y la fuerza expedicionaria británica, 46 divisiones casi 1 millón de hombres.

Tras el fracaso de la campaña de Noruega, el primer ministro británico Chamberlain presenta su dimisión y es sustituido por Winston Churchill, que forma gobierno el 11 de mayo y pronto tiene que afrontar la inminente crisis en Francia. El comandante del ejército británico en Francia, Lord Gort, propone la evacuación de sus tropas y Churchill al comprobar que los franceses carecen de reservas estratégicas, da el visto bueno.

Las tropas aliadas cercadas en Bélgica empiezan a replegarse hacia el único puerto disponible: Dunkerque. En Inglaterra  se empieza a crear rápidamente una flota de rescate, primero con barcos de guerra y posteriormente con todo tipo de barcos y barcazas civiles.

La situación es desesperada, los ejércitos alemanes con sus divisiones blindadas como arietes empiezan a estrechar el cerco en torno a Dunkerque hasta quedar a solo 16 km pero entonces ocurre una de las decisiones más polémicas y aun hoy debatidas de la guerra. Hitler decreta el alto del avance de  los panzer, hay que reservarlos para acabar con el resto de Francia y deja la tarea de destruir la bolsa de Dunkerque a la aviación y a la infantería. Esto da a los británicos un valioso respiro, que aprovechan para fortificar su perímetro defensivo entorno al puerto y comenzar la evacuación de las tropas el día 26, primero lentamente para luego llegar a sacar a mas de 50000 soldados el día 29 y 60000 más el día 30. El mal tiempo favoreció la operación impidiendo la acción de la Luftwaffe en los primeros días, aun así un tercio de los más de 600 barcos usados son hundidos. 

La operación se da por concluida el 3 de junio logrando un milagro en el que nadie creía. Se consigue rescatar a 340000 soldados: casi todo el ejército británico y 115000 franceses que en pocos días volverán a luchar en su país.

El 6 de junio comienza la segunda fase del ataque a Francia, esta vez con una clara superioridad de efectivos del ejército alemán sobre un debilitado y desmoralizado ejército francés. Tras unos primeros días de desesperada resistencia todo se desmorona y los ejércitos alemanes encabezados por las poderosas divisiones panzer irrumpen por todo el país. París es declarada ciudad abierta y las tropas alemanas entran el día 14. Unos días después empiezan las negociaciones de paz por parte de los franceses, la alianza con Inglaterra se rompe. El día 25 se hace oficial el armisticio firmado por Francia y Alemania donde se establece que esta ocupara la mitad del país y la costa atlántica, quedando el resto en manos del gobierno francés como la nación independiente junto con sus colonias. Las hostilidades cesan el 27 de junio.

Mussolini el dictador de Italia, aprovechando la situación de debilidad de Francia, le declara la guerra el día 10 de junio, uniendo así su destino al Reich Alemán. Su ataque en la zona de los Alpes acaba en un desastre, claro exponente de lo mal preparada que esta Italia para esta guerra.

 

PELÍCULAS

 

Dunkerque, Christopher Nolan (2017)

Refleja la angustia del ejército británico en la playa de la costa atlántica francesa desde 3 puntos de vista: El soldado (Fionn Whitehead) que trata de sobrevivir como puede, el piloto (Tom Hardy) cuasi suicida que intenta completar la misión encomendada para ayudar a sacar a sus compañeros de ahí, y el viejo (Mark Rylance) que con su pequeña embarcación y la ayuda de su hijo y su mejor amigo van a hacer algo para ayudar. La tensión lograda por Nolan es tan agobiante que me recordó por momentos a los grandes iconos del género como Das Boot o la primera media hora de Salvar al soldado Ryan. Los brutales efectos de sonido y la perfecta BSO para lo que quiere lograr nos llevan de la mano a una situación angustiosa. Es cierto que se olvida de los franceses, que falla en determinadas cosas históricas, pero esto es cine y consigue perfectamente lo que buscaba.

Estuvo en todas las entregas de premios de ese año, logrando 3 Oscar, mejor montaje, sonido y efectos sonoros.

 

 

 

El instante más oscuro, Joe Wright (2017)

Biopic sobre el ascenso de Winston Churchill (Gary Oldman) como primer ministro del gobierno británico durante la IIGM.

La caída de Neville Chamberlain (Ronald Pickup) como primer ministro, partidario de no entrar en guerra y apurar todos los métodos para lograr una paz pactada, encumbran a Churchill al cargo, con todo el apuro del partido conservador, incluso del rey Jorge VI (Ben Mendelsohn), esperando que se hunda y poder ensalzar a Halifax (Stephane Dillane) en su lugar para seguir la política de Chamberlain.

La constante lucha por imponer sus ideas contra Hitler y luchar hasta el final, así como sus relaciones personales con su esposa Clemmie (Kristin Scott Thomas), su nueva secretaria Elizabeth (Lily James) o el pueblo británico llevan la filmación hasta su idealización como uno de los grandes líderes de occidente.

Gary Oldman ganó todos los premios del año como mejor interpretación másculina (Oscar, Bafta, Globo de oro, etc…), siendo considerada en casi todas las quinielas en diversos apartados.

 

 

 

El ejército de las sombras, Jean-Pierre Melville (1969)

El gran director francés reúne a parte de lo más granado del cine galo para narrar una historia de la resistencia francesa desde el otoño de 1942, con un ritmo seco, esculpido a piedra, tan fría como el vaho que tiran los actores durante la proyección. Con un reparto fantástico, destacando por encima del resto el enorme trabajo de Lino Ventura, vamos viendo los esfuerzos y tretas que deben afrontar diariamente para intentar sobreponerse a la invasión nazi, a la par que tienen que evitar ser arrestados o delatados por sus propios compatriotas colaboracionistas. Magistral film con el inconfundible puño de hierro de Melville al mando, repartiendo a diestro y siniestro entre sus compatriotas.

Estamos ante una radiografía sobria y sin enfatizar ni mitificar a la resistencia francesa durante la IIGM. En el 2006 se reestrenó en los cines una versión restaurada y más de un crítico la propuso como mejor película del año, tal y como logró en la entrega de premios de los críticos de Nueva York.

Acusado por sus compatriotas de colaboracionista durante la guerra, puede que esta película despejara las dudas al respecto.

 

 

 

LA BATALLA DE INGLATERRA (1940 julio – octubre) 

 

A principios de julio se celebro en toda Alemania el triunfo sobre Francia. Había sido una campaña rápida y con pocas bajas en el bando alemán, nada que ver con la terrorífica guerra del 14. Hitler era alabado casi como un mesías. Solo quedaba un obstáculo para consolidar el dominio alemán sobre Europa: Inglaterra. Hitler y muchos en Alemania pensaban que después de la derrota de Francia Inglaterra buscaría la paz. En su discurso a la nación del 19 de julio llama a Inglaterra a entrar en razón. Hitler y muchos en Alemania pensaban que después de la derrota de Francia Inglaterra buscaría la paz. En su discurso a la nación del 19 de julio llama a Inglaterra a entrar en razón y ofrece un “Status Quo”. Churchill, el primer ministro británico, se negó en rotundo y dejo claro que la guerra solo se acabaría cuando Alemania fuera derrotada.

A mediados del mes Hitler promulgo la directiva 16 para los preparativos de una invasión sobre la isla, se le llamo operación León Marino. En este aspecto Raeder, el gran almirante a cargo de las fuerzas navales había sido claro, solo puede contemplarse una invasión si se tiene la superioridad aérea absoluta sobre el canal de la Mancha, es decir la RAF (reales fuerzas aéreas) debía ser destruida.

Esta tarea se encomendó a la Luftwaffe (fuerzas aéreas alemanas) dirigidas por Goering, al que muchos consideraban el hombre más poderoso del Reich, sólo detrás de Hitler. Se empezaron a acondicionar  multitud de aeródromos de la zona del Calais, la más cercana a Inglaterra. La Luftwaffe estaba pletórica, tenia los mejores pilotos, disponía de más de 1800 aparatos, de ellos unos 800 cazas y el resto bombarderos, aunque no pensaron que estos estaban diseñados para apoyar al ejercito y no para hacer una guerra estratégica, que es lo que se les había encomendado ahora. Además Goering cayó en el error de menospreciar a su enemigo afirmando que la RAF dejaría de existir en menos de un mes.

La realidad era bien distinta ya que después de las perdidas en Francia, la RAF se había reorganizado reuniendo más de 500 cazas, contaba con el sistema de alerta aérea más avanzado del mundo, y su producción, que fue subestimada también, llego a duplicar a la germana en los meses siguientes produciendo casi 500 aviones al mes. Su único punto débil era su capacidad de reponer pilotos, pero eso también le ocurrió a los alemanes.

En junio no había caído ni una sola bomba sobre Inglaterra. En julio la Luftwaffe empezó a atacar los convoyes del canal de la Mancha, obligando a los ingleses a suspender el tráfico marítimo en la zona. En estos días hubo pequeñas escaramuzas que permitió a ambos bandos medir sus fuerzas. La ofensiva real empezó el 13 Agosto con ataques masivos sobre aeródromos e instalaciones defensivas, prolongándose durante 10 días en los cuales, aunque la Luftwaffe perdió un mayor número de aviones que la RAF, empezó a poner a esta sobre las cuerdas sobre todo por la pérdida de sus valiosos pilotos y la destrucción de sus bases.

La noche del 24 de agosto una fuerza con más de 100 bombarderos alemanes se equivoco de blanco y bombardeo Londres. Churchill ordeno un bombardeo de represalia sobre Berlín, que aunque no produjo ningún daño, tuvo una importante consecuencia. Goering, a requerimiento de Hitler, cambia su táctica  concentrándose ahora en bombardear ciudades inglesas como represalia, dando un respiro vital a la machacada RAF y sentenciando a la Luftwaffe que verá como a lo largo del  mes de septiembre sucesivos ataques masivos, a veces con más de 1000 aviones, contra ciudades no hacen más que aumentar sus pérdidas sin lograr su objetivo de destruir la RAF.

El 19 de septiembre Hitler decide aplazar la operación León Marino. A partir de octubre la batalla de Inglaterra concluye, aunque los ataques sobre las ciudades inglesas, sobre todo por la noche, se mantendrán durante todo el invierno. Durante los meses de agosto y septiembre la RAF perdió 700 aviones, la Luftwaffe mas de 2000. Aunque modesta por el número de combatientes que lucho en ella, fue la primera batalla que perdió Alemania desde el comienzo de las hostilidades hacia ya un año y quedo claro que Inglaterra difícilmente se rendiría solo por los bombardeos, habría que utilizar otros medios quizás, un ataque sobre sus vulnerables líneas de abastecimiento por mar…

 

PELÍCULAS

 

La batalla de Inglaterra, Guy Hamilton (1969) julio/oct 1940

El director de cine británico, que ya había coqueteado con la IIGM en “La fuga de Colditz” (1955) o “Entre dos fuegos” (1963), incluso con la comedia bélica en “Su mejor enemigo” (1961), se encarga de llevar a la gran pantalla el intento de la Alemania nazi por conquistar las Islas Británicas (la conocida Operación León Marino), primero bombardeando los aeródromos de la RAF y, como respuesta al bombardeo de Berlín, de Londres. Apoyado en un gran reparto de actores británicos, encabezados por Laurence Olivier, Trevor Howard o Harry Andrews, y secundados por algunos de los emergentes como Christopher Plummer, Ian McShane o Michael Caine, centra la narración en el intento de la Luftwaffe de eliminar todos los aeropuertos y centros de instrucción de la aviación británica, con unas escenas aéreas muy logradas (asesoradas por algunos de los protagonistas supervivientes) y dando algunas de las claves que terminaron por decantar la contienda en el aire.

Quizás quede algo ridícula la interpretación de Hein Riess como Göring, pero tanto L. Olivier como Sir Hugh Dowding o Trevor Howard como el Vice-Mariscal del Aire neozelandés Sir Keith Park dan el contrapunto brillante al casting.

Como curiosidad podemos comentar que muchas escenas se rodaron en localizaciones españolas y algunos de los aviones empleados todavía servían en España, casos de los HA-1112.

 

 

LA BATALLA DEL ATLANTICO – 1ª Parte (1939-1942)

 

El día 3 de septiembre, solo 10 horas después de la declaración de guerra de los aliados, un submarino alemán torpedeo el mercante ingles Athenia, siendo la primera víctima de los cientos mercantes que se hundirían a lo largo de todo el conflicto. (2600 barcos hundidos del 39 al 45 solo en el Atlántico) y el comienzo de la campaña más larga de toda la guerra.

La marina alemana (Kriegsmarine) era la más pequeña de las tres fuerzas armadas del Reich, el ejército y la aviación tenían mucho más hombres y recursos. Esto era debido a la mentalidad continental de Alemania que priorizaba al ejercito, pero principalmente porque su programa de rearme y modernización se quedo a medias. Estaba previsto alcanzar una paridad de fuerzas con la marina francesa para el año 45. La guerra frustro estos planes y la Kriegsmarine se tuvo que conformar con las pocas fuerzas que tenia: 2 acorazados, 3 acorazados de bolsillo, 6 cruceros, 22 destructores y unos 50 submarinos, frente a estos, sólo la Royal Navy desplegaba: 15 acorazados, 7 portaaviones, mas de 50 cruceros y 150 destructores y muchas unidades en los astilleros por terminar. Teniendo en cuenta que las grandes unidades navales tardaban varios años en hacerse, la condición de inferioridad  en las fuerzas de superficie permanecerá toda la guerra.

Siendo consciente de todo esto, el gran almirante de la Kriegsmarine Raeder no se esconde y plantea desde el primer momento una estrategia agresiva sobre la parte más vulnerable de sus enemigos: los mercantes que abastecen de recursos a las islas británicas. Para ello utilizará su arma más mortífera: los U-Boote (submarinos), pero también sus acorazados. Los barcos de superficie germanos actuarán como corsarios en solitario o en parejas, atacando las líneas marítimas de mercantes y, evitando en todo momento, luchar contra las superiores fuerzas navales aliadas.

 

La lucha en la superficie

 

El primer buque de superficie alemán en operar contra el tráfico aliado fue el acorazado de bolsillo Graf Spee, que al comenzar la guerra estaba navegando por el Atlántico sur, desde aquí se paso al Indico  y luego de vuelta otra vez al Atlántico, consiguiendo hundir 9 mercantes  y desorganizando las rutas aliadas de la zona.  El día 13 de diciembre es interceptado por un escuadrón británico de 3 cruceros más rápidos, por lo que se produce un combate en el que deja al crucero Exeter, el enemigo más potente, gravemente dañado, además de infligir daños considerables en otro de los tres, por contra el acorazado alemán también recibió importantes daños aunque no vitales. Para sorpresa de los  vapuleados cruceros ingleses el Graf Spee se retira, y busca refugio en el cercano puerto de Montevideo, allí lo bloquean esperando la llegada de refuerzos más potentes. Siguen tres días en el que todo el mundo está pendiente del destino del barco alemán. Al final, su capitán Langsdorff, decide salvar a su tripulación y ordena hundir el barco en el estuario de Montevideo, suicidándose al día siguiente.

Durante los próximos 2 años continuaron las operaciones contra el tráfico mercante aliado por parte de las grandes unidades de superficie. En octubre de 1940 el gemelo del Graf Spee, Admiral Scheer  comenzó una exitosa misión a través del Atlántico hundiendo 17 barcos y volviendo a finales de marzo del 41 indemne a su base en Noruega.

En enero de 1941 con el Admiral Scheer todavía en el mar Raeder decidió ejercer más presión sobre las líneas mercantes y lanzo sus dos acorazados más potentes y modernos: el Scharnhorst  y el Gneisenau que actuarían en pareja, causando el caos en los convoyes del Atlántico norte, donde hundieron 22 mercantes y dispersaron varios convoyes, regresando a su base la Francia ocupada anos y salvos.

Animados por el éxito del Scharnhorst  y el Gneisenau, la siguiente operación estaría protagonizada por el barco más poderoso de la Kriegsmarine: el recién entregado acorazado Bismarck de 50000 tn, el mayor buque puesto en servicio hasta la fecha, acompañado del crucero Prinz Eugen, que en mayo de 1941 partieron de Alemania para atacar los convoyes del Atlántico, pero alertado de su salida, la Royal Navy los intercepto cerca de Islandia con dos acorazados. En la batalla que siguió, el Bismarck logro hundir al Hood y poner en fuga al otro acorazado, pero recibe un impacto que le hace perder combustible y decide poner rumbo a las bases navales en Francia. Comienza una cacería por parte del Almirantazgo Británico en la que se juega su prestigio. Para ello utiliza todo lo que tiene a su disposición: 6 acorazados, 2 portaaviones y varios cruceros que lo buscan por todo el Atlántico Norte. Después de dos días de búsqueda infructuosa un avión de reconocimiento lo detecta el día 26. Se realizan varios ataques sin éxito desde el Ark Royal, el portaaviones más cercano, a la desesperada se prepara un último ataque ya prácticamente sin luz esta vez con éxito: un torpedo consigue impactar en el timón dejando este in-operativo y al Bismarck dando amplios círculos. Condenado espera su fin, que llega al día siguiente cuando le alcanzan los acorazados ingleses que lo cañonean a placer, solo se salvaron 110 marinos de los 2000 que componen su tripulación.

Aparte de los buques de guerra convencionales la Kriegsmarine también utilizó 8 cruceros auxiliares, que básicamente eran mercantes armados, auténticos corsarios modernos, que disfrazados de inofensivos mercantes se acercaban a sus víctimas para hundirlas o capturarlas. El más famoso de ellos fue el Atlantis, que surca tres océanos y hunde 22 barcos. Todos ellos tuvieron fatales destinos y fueron hundidos.

Teniendo en cuenta sus modestos efectivos, la flota de superficie alemana había actuado con éxito atacando las líneas de mercantes, pero el número de barcos que consiguió hundir es muy pequeña si la comparamos con los verdaderos protagonistas de la guerra del Atlántico: los U-boots.

 

La guerra submarina – 1ª Parte (hasta principios de 1943)

 

Al comenzar la guerra Alemania solo disponía de unos 50 submarinos pero solo 22 eran del tipo que podía operar en el Atlántico. Esta pequeña fuerza era una elite dentro de la Kriegsmarine, altamente entrenados y con un orgullo especial de servir en sus mortíferos buques, estaban dirigidos por  Karl Donitz,  que durante todo el conflicto presiono a Hitler para que se construyeran más submarinos. Según sus cálculos con 300  U-Boots operando se podría bloquear efectivamente el abastecimiento de las islas británicas, pero estos números nunca se alcanzarían.

Pese a todo, y aunque sus medios eran escasos, los U-Boots  germanos empezaron la guerra contra el tráfico mercante aliado desde el primer momento, consiguiendo unos sonados éxitos en los primeros meses que pusieron en alerta al Almirantazgo británico, de hecho Churchill declaro más tarde que los submarinos fue lo único que realmente llego a  asustarlo durante la guerra. Se organizan los primeros sistemas de convoyes, reuniendo grupos de mercantes protegidos por destructores. Al finalizar el año 1939 los U-Boots habían hundido 114 barcos, comenzando así una larga lucha de resistencia, lo que de alguna manera podíamos llamar “una guerra de toneladas”: los alemanes tenían que hundir mas toneladas de barcos que las que los aliados podían construir.

En el otoño de 1940 se relanza con fuerza la ofensiva submarina, al disponer ahora de bases en Francia y Noruega su radio de acción se amplia,  y aunque su número todavía seguía siendo escaso, sus éxitos son notables. Hasta ese momento los U-Boots atacaban en solitario pero a partir de ahora se empieza a utilizar la nueva táctica desarrollada por Donitz llamada “manadas de lobos” donde varios submarinos, cuando localizaban un convoy, lo atacaban de manera sincronizada. A finales de 1940 se habían hundido 865 barcos. Estas abultadas cifras se deben en parte a la falta de escoltas adecuados  que protegían los convoyes, y a que todavía muchos barcos navegaban de manera aislada.

Varios capitanes de U-Boote se convierten en héroes legendarios en Alemania por sus osados éxitos: como el capitán Gunther Prien, que hundió 28 buques, pero su mayor logro fue entrar en la principal base de la Royal Navy y hundir un acorazado a principios de la guerra; Joachim Schepke hundió 37, y el mayor as de toda la guerra: Otto Kretschmer que hundió 47 navíos.

En 1941 la presión sobre las líneas marítimas aumentaba pero empezaron a cambiar las tornas. Los británicos recibieron una ayuda de 50 destructores de escolta que cedió EEUU y que incorporaron a sus convoyes, se empezaron a incluir medidas de detección más avanzada en los escoltas como el Radar,  pero sobre todo se empezó a utilizar aviones en la caza de submarinos de manera más eficiente, ya que contra lo que se puede pensar, los submarinos navegaban por la superficie la mayoría del tiempo hasta alcanzar su posición de caza, donde se sumergían y esperaban el paso del convoy para atacarlo en el momento más oportuno. Es en esa travesía por la superficie donde son más vulnerables a los aviones, que los podían detectar a kilómetros de distancia.

 

ULTRA: descifrando el código

 

En ningún otro escenario de esta guerra fue más importante los servicios de inteligencia y contra-inteligencia, que en la lucha que se desarrollo en el Atlántico. El hecho de que los submarinos supieran por donde navegaban los convoyes, o el hecho de que las marinas aliadas detectaran donde se posicionaban los U-boots representaba una diferencia crucial.

ULTRA es como denominaban los ingleses a su guerra de inteligencia para interceptar y descifrar las comunicaciones enemigas. Los alemanes utilizaban para cifrar sus mensajes una maquina que denominaban Enigma,  pero los polacos  ya habían conseguido romper  una parte del código antes del principio de la guerra y a partir de 1939 le pasaron sus avances a los ingleses que habían formado una unidad de especialistas en descifrar códigos, encabezados por Alan Turing que trabajo durante todo el conflicto en mejorar el descifrado de la maquina enigma. Al principio ayudaba a planificar las rutas de convoyes evitando las zonas donde operaban las manadas de submarinos.

En 1941 se capturo un submarino y se puedo rescatar antes de que la destruyeran una maquina de descifrado Enigma. Esto ayudo al equipo de Turing a descifrar los mensajes. Por todo ello este año fue un mal año para los U-Boots, apenas se incremento el tonelaje hundido el año anterior y se perdieron 35 submarinos,  siendo fatídico el mes de marzo cuando los submarinos de Prien,  Schepke y  Kretschmer  fueron hundidos.  Además la ampliación del radio de acción de los aviones caza-submarinos obligo a estos a desplazarse hacia el centro del atlántico fuera del alcance de los que operaban en Canadá y en Inglaterra y lejos de los grandes convoyes.

 

Momentos críticos

 

La situación cambio en 1942, al haber entrado en la guerra los EEUU, Hitler ahora si considero prioritario la lucha en el Atlántico. El ritmo de construcción se incremento hasta 17 U-boots al mes, y para finales de 1942 Donitz contaba con 212 submarinos operativos de un total de 393.  A pesar de las perdidas la experiencia de las tripulaciones de submarinos creció, sus equipos de detección se volvieron más fiables y su autonomía se incremento con la introducción de los submarinos cisterna o “vacas lecheras”. También se mejoro las tácticas y se introdujeron nuevos códigos de transmisión, cambiando la maquina Enigma,  a la que se añadió un rodillo mas, lo que dejo a los submarinos alemanes ocultos para el sistema de inteligencia aliado hasta finales del año cuando, ULTRA volvió a descifrar parte de los mensajes otras vez.

El impacto sobre las flotas mercantes aliadas  fue brutal: perdieron 7,8 millones de toneladas,  más de 6 millones hundidas por los submarinos alemanes, y  aunque los astilleros estadounidenses estaban ya funcionando a plena potencia, la flota de mercantes había disminuido en términos absolutos y las importaciones británicas se habían reducido 1/3 respecto a 1939. Además la guerra se expandía y ahora se necesitaban más mercantes para el frente del Pacifico y para los convoye que enviaban ayuda a la URSS. A finales de 1942 los aliados estaban contra las cuerdas y de seguir a este ritmo perderían la batalla del Atlántico.

 

PELÍCULAS

 

La batalla del río de la Plata, Michael Powell & Emeric Pressburger (1956)

La elegancia y colorido de Michael Powell y Emeric Pressburger llevados a las aguas del Atlántico durante la IIGM. La historia de Admiral Graf Spee al inicio de la guerra en aguas del Atlántico Sur y su combate con los cruceros británicos Exeter, Ajax y Achilles desde el punto de vista de la caballerosidad de sus capitanes, lejos de la crudeza y barbarie de la contienda posterior.

Algunos actores de reconocido prestigio en las islas portaron los uniformes de los protagonistas, casos de Anthony Quayle, John Gregson, Bernard Lee o Ian Hunter, con las curiosas apariciones de Peter Finch o Christopher Lee como un tabernero uruguayo.

 

 

 

 

 

Duelo en el Atlántico, Dick Powell (1957)

El actor Dick Powell se puso pocas veces tras la cámara, pero quizás esta sea la mejor, y aquí se mete en la piel de un destructor estadounidense que surca las aguas del Atlántico y persigue a un submarino alemán, dueños hasta entonces del océano, para hundirlo pese a la poca confianza que le tienen sus tripulantes al llegar como novato a él.

Robert Mitchum está fantástico como capitán del navío americano, y Curt Jürgens le da la réplica desde el sumergible germano.

La película llegó a obtener el Oscar a Mejores efectos especiales de ese año y está considerada una de las mejores de la guerra en el agua por méritos propios.

 

 

 

 

 

 

 

Hundid el Bismarck, Lewis Gilbert (1960)

La adaptación de la novela de C. S. Forester permitió llevar al cine las andanzas de la marina británica para dar caza al acorazado más temido de la Kriegsmarine, el Bismarck. Estamos en 1941 y entre los submarinos y los barcos, con el apoyo de la Luftwaffe, Alemania pretende cortar el suministro de víveres a las islas y con ello dominar los océanos. La aparición del Bismarck, el barco más potente y poderoso hasta la fecha se convierte en un objetivo prioritario.

La acción se divide en dos frentes. Por un lado el centro de mando, donde la llegada del Capitán Jonathan Shepard (Kenneth More) impone disciplina y rigurosidad en el poder; y por otro las batallas navales en el océano Atlántico, donde las imágenes se apoderan de la pantalla y dan un punto de vista bastante realista a la persecución y caza del acorazado nazi.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El submarino, Wolfgang Petersen (1981)

Un grupo de jóvenes soldados alemanes celebran una fiesta en su base de La Rochelle, antes de embarcar en el submarino U-96 y comenzar una misión en el Atlántico primero y, casi suicida, después. La angustia y desasosiego que se vive dentro del submarino se lanzan en primera persona y a la yugular del espectador, combinando las escenas de combate con las de pura supervivencia emocional. Jürgen Prochnow ejerce de capitán del submarino y ejemplifica a la perfección la guerra de un grupo de alemanes para defender su patria, que no de los nazis para ensalzar la preponderancia del poder teutón. Wolfgang Petersen sabe adaptar la novela de Lothar-Günther Buchheim para poner a los combatientes como simples adalides de la supervivencia y no perder el favor del público. Las escenas dentro del bote son cautivadoras e inquietantes, sabiendo dotar de realidad a cada una de las acciones vividas. Una obra maestra, cumbre del cine dentro del sub-género de submarinos. El film logró hasta 6 candidaturas en diferentes apartados para los premios Oscar, entre ellos el de mejor director.

 

 

 

The imitation game (Descubriendo enigma), Morten Tyldum (2014)

Drama biográfico sobre la figura del matemático Alan Turing que descubrió los códigos Enigma de los nazis durante la IIGM. El halo de biopic que engloba la difícil personalidad de un personaje, tan desconocido por el gran público, hasta el momento, como Turing sirvió para que Benedict Cumberbatch (que ya había dado vida a personajes reales como Julian Assange en “El quinto poder” o a Stephen Hawking en una TV movie) desplegará todo su talento para ponerle cara a un personaje tan desconocido.

El detallista guión de Graham Moore, la evocadora BSO de Alexandre Desplat o las minuciosas reproducciones de vestuario o de decorados sirvieron al director noruego Morten Tyldum para componer una de las historias ocultas más determinantes e importantes para decantar la IIGM a favor del bando aliado.

El sólido reparto encabezado por Cumberbatch y completado por Keira Knightley, Matthew Goode, Charles Dance o Mark Strong envuelven la historia de un halo de fortaleza y verosimilitud que descubre la personalidad de una de las figuras claves de la contienda. Consiguió 8 nominaciones a los Oscar, logrando el de Mejor guión adaptado.

 

 

 

LA GUERRA EN AFRICA – 1ª Parte  (1940-1942)

 

La importancia estratégica de Oriente Próximo y del mediterráneo para Gran Bretaña no había hecho más que aumentar sobre todo después de la caída de Francia y con la entrada de Italia en el conflicto en el bando del eje. Se abrió por tanto un nuevo frente en África, ya que Italia tenía colonias en Libia y Etiopía que podían amenazar a los territorios que poseían los ingleses allí, sobre todo Egipto y el estratégico canal de Suez.

Hitler en un principio dejo libertad a Italia para actuar en el Mediterráneo y en África, ya que para él era un frente secundario y sus miras estaban puestas en el este. Aunque después del fracaso de la batalla de Inglaterra, se dio cuenta de que para hacer un bloqueo efectivo a Inglaterra debería controlar esta región, pero sus negociaciones con España y La Francia de Vichy a finales del 1940 para hacer efectivo este bloqueo no prosperaron. Solo le quedaba la esperanza de que Italia derrotara a los ingleses allí.

Mussolini quería hacer una guerra en paralelo para emular los éxitos de su socio alemán, pero no quería ver la deficiente preparación que tenían sus fuerzas armadas para una guerra moderna. Su ejército es pura fachada, y sus unidades sufren durante todo el conflicto de poseer material anticuado e insuficiente y mala moral sobre todo debido al abismo entre oficiales y tropa. Sin pensarlo dos veces ordeno a sus tropas en Libia que avanzaran hacia Egipto. El mariscal Graziani, comandante de las tropas allí, consciente de las deficiencias de su ejército trato de retrasar todo lo que pudo lo inevitable, pero la paciencia del Duce se agotaba y lo presionaba cada vez más. A mediados de septiembre de 1940 se pusieron en marcha traspasando la frontera y tomando algunas posiciones cercanas, pero su avance se detuvo por falta de suministros, que fueron desviados para el ataque que realizo Italia a Grecia.

Los ingleses mientras tanto se reorganizan, han enviado tropas de la Commonwealth a Egipto: se formaran divisiones neozelandesas, australianas e indias. Cansados de esperar un ataque que nunca llega, pasan a la ofensiva con 2 divisiones frente a las 7 italianas. El día 9 de diciembre derrotan a las atrincheradas fuerzas italianas destruyendo cuatro divisiones y poniendo en fuga al resto. Las tropas británicas no les dan mucha tregua y en enero de 1941 reanudan su ofensiva (operación Compass), atacando el puerto de Bardia, ya en la libia italiana, donde se rinden 40mil italianos. Luego la fortificada Tobruk que cae rápidamente  y por último el día 7 de febrero el importante puerto de Benghazi, los prisioneros llegan a 150mil, el ejército italiano en Libia es destruido en un mes. Solo la falta de refuerzos a las tropas atacantes inglesas, que son enviados a ayudar a Grecia, salva a los italianos de perder toda Libia.

 

Mapa 2. África 1940

 

 

La llegada del Afrikakorps

 

Solo unos días después de la caída de Benghazi, llega a Trípoli el general Erwin Rommel con las primeras tropas del Afrikakorps, dos divisiones blindadas que Hitler ofrece a Mussolini para detener el avance ingles. Pero llevar a un general a Libia es más fácil que transportar a sus tropas, sobre todo porque el Mediterráneo lo controla la Royal Navy, la Regia Marina (marina italiana) no está a la altura y pierde todos sus enfrentamientos con los ingleses. Hasta junio no termina el despliegue completo del Afrikakorps.

Rommel no pierde el tiempo y el 24 de marzo, con solo unos pocos elementos de la primera división panzer desembarcada en Libia, tantea a los ingleses echándolos de su avanzadilla en El-Aghelia. Viendo lo debilitadas que están las fuerzas enemigas, el 31 pasa a la ofensiva sorprendiendo a los ingleses pero también a sus superiores. En diez días llega a la frontera de Egipto, la derrota de los ingleses es total y solo se salva porque mantienen el estratégico puerto de Tobruk, donde resisten los australianos que rápidamente son reforzados.

Rommel no puede avanzar más, ni tampoco asaltar Tobruk, no tiene recursos suficientes y es que desde el primer momento se tiene que enfrentar a dos problemas que persisten durante toda su guerra en África: Las líneas de suministro son muy largas, el frente está a 600 km de Trípoli, su base principal, y además sus recursos le llegan por un mar dominado por la Royal Navy. Por otro lado, desde que en junio de 1941 empieza el ataque a la URSS, su teatro de operaciones es totalmente secundario para el alto mando alemán.

Se sucede durante los siguientes meses un asedio a Tobruk, que resiste varios ataques. En junio los ingleses preparan una operación para liberar a los sitiados, pero son derrotados por Rommel y obligados a retroceder. Vuelven a pasar varios meses donde ambos bandos se refuerzan, el eje para volver a intentar tomar Tobruk y los aliados para liberarla. El 18 de noviembre, tres días antes del ataque que tenía programado Rommel contra el puerto sitiado, los ingleses se adelantan y vuelven a la carga, (operación Crusader), esta vez con una gran superioridad: más de 700 tanques frente a 400  y 500 aviones contra 150. Pese a ello, el Afrikakorps se lo pone difícil. Durante más de una semana de combates, sufriendo ambos bandos grandes pérdidas, el eje frena la ofensiva aliada. Animado por su victoria es ahora Rommel el que pasa a la ofensiva pero fracasa. Viendo sus fuerzas mermadas y sin apenas suministros, se ve obligado a abandonar el sitio a Tobruk el 8 de diciembre y comienza un ordenado repliegue hasta sus posiciones de partida a principios de año.

 

Mapa 3. África 1941

 

Los ingleses vuelven a reconquistar la Cirenaica, pero sus tropas están muy debilitadas y es ahora cuando la extensión de sus líneas de suministro les perjudica. A esto hay que unir las fuertes pérdidas navales en Mediterráneo por la llegada de submarinos y aviones alemanes a la zona, y la retirada de tropas de la Commonwealth al estallar la guerra en el Pacifico.

 

La derrota de los británicos

 

El 21 de enero de 1942 Rommel ataca volviendo a pillar por sorpresa a los británicos que son derrotados y se retiran precipitadamente hasta Gazala, a 48 kilómetros al oeste de Tobruk. Aquí se establece una línea de frente de norte a sur, donde ambos ejércitos se atrincheran. Rommel aprovechando el momentáneo dominio del Mediterráneo, refuerza y prepara sus fuerzas durante dos meses, ahora cuenta con 3 divisiones alemanas y 7 italianas: 90mil hombres 600 tanques y 550 aviones. Frente a él tiene un número similar de divisiones inglesas y de la Commonwealth reforzada con material americano, 100mil  hombres, 800 tanques y 600 aviones.

El 26 de mayo de 1942 comienza la batalla de Gazala, el mayor combate hasta la fecha en África del norte. Es una batalla complicada, donde durante días se suceden ataques y contraataques por ambos bandos, hasta que finalmente el día 14 de junio los ingleses muy debilitados y en peligro de ser rodeados deciden retirarse. Rommel no les da tregua y los persigue con parte de sus fuerzas mientras con el resto lanza un ataque sobre Tobruk, consigue romper su perímetro defensivo y tomar el importante puerto el día 21, rindiéndose 35 mil soldados de la guarnición. Al día siguiente Hitler nombra a Rommel Mariscal.

 

Mapa 4. África 1942

 

El desastre para los ingleses es mayúsculo. Moralmente tiene que hacer frente a la mayor derrota de la guerra y ahora el Eje tiene un puerto donde recibir suministros, además de capturar abundantes reservas de combustible que le permiten continuar  la persecución de las derrotadas fuerzas británicas, que no pueden hacer nada más que retirarse hasta El-Alamayn, un simple apeadero de ferrocarril a menos de 100km de Alejandría, donde cunde el pánico de los ingleses, deserciones de tropas coloniales, preparativos de evacuación, y el regocijo de los nacionalistas egipcios que esperan ser liberados por el Eje.

Pero la persecución también ha desgastado al vencedor, al El-Alamayn llegan solo restos del Afrikakorps. Es ahora o nunca, Rommel monta un precipitado ataque sobre las posiciones aliadas con sus escasas fuerzas el 1 de julio, pero tras varios días de combates el enemigo aguanta y sus fuerzas se agotan. Durante el resto del mes se suceden ataques y contraataques que dejan a ambos bandos exhaustos. Se establece entonces un frente desde  El-Alamayn hasta la depresión de Quattara al sur, donde ambos bandos se atrincheran y siembran campos de minas, esperando recuperarse para lanzarse a la batalla decisiva.

Vuelven a cambiar las tornas. Es ahora el bando aliado el que puede reforzarse más fácilmente por la proximidad de sus bases. La entrada en guerra de los EEUU empieza a notarse y estos envían abundante material a Egipto. También se produjo un cambio en la cadena de mando, y ahora un nuevo general dirige a los británicos, Bernard Montgomery, militar metódico que no se precipitará en atacar hasta que no considere tener una superioridad aplastante.

Rommel es consciente de que ha perdido su oportunidad de tomar Egipto Sus suministros se agotan, sus extendidas líneas de abastecimiento no les permiten reponer sus pérdidas adecuadamente, y para empeorar las cosas la Royal Navy vuelve a dominar otra vez el Mediterráneo complicando la llegada de refuerzos. El alto mando no quiere reconocerlo y le apremian a que lance una ofensiva cuanto antes. El 30 de agosto se vuelve a lanzar contra unas reforzadas posiciones británicas, ahora dirigidas por Montgomery. La escasez de combustible y los ataques de la aviación enemiga, no le hace llegar muy lejos, además existe el peligro de quedar rodeado, por lo que el día 5 de septiembre da la orden de retirarse de vuelta a sus posiciones de partida, ante la pasividad de   Montgomery que prefiere conservar sus fuerzas.

 

El fin del Afrikakorps

 

En octubre de 1942 Rommel se encontraba en Alemania por problemas de salud. La situación de las tropas del eje en áfrica era muy precaria. La moral de los soldados había caído al ver que no podían alcanzar sus objetivos y por la escasez alimentos, municiones y combustible, ya que apenas llegaban barcos de suministros, gracias a sistema ULTRA, la mayoría eran hundidos por los aviones y submarinos aliados. Solo les quedaba preparar sus posiciones defensivas, llegaron a plantar medio millón de minas, y esperar el inminente ataque.

A finales de octubre Montgomery considero que tenía una superioridad lo suficiente grande como para que su ofensiva no pudiera ser frenada. Trazo un plan de ataque no muy refinado que básicamente era un asalto masivo aprovechando su superioridad. El día 23 de octubre comenzó lo que se conocerá como la batalla del El-Alamayn: los británicos disponían de 200mil hombres con 1000 tanques y apoyados por 700 aviones contra apenas 100mil con 500 tanques y 400 aviones del Eje. Los primeros días las divisiones del Eje aguantaron la embestida. Rommel volvió el 25 pero inmediatamente se dio cuenta que la situación era desesperada, el buque cisterna que le debía suministrar combustible para que sus tanques pudieran maniobrar fue hundido. Sin apenas municiones ni fuel para sus vehículos, poco podía hacer más allá de aguantar en sus posiciones. Montgomery al ver que su plan inicial no había prosperado, se reagrupo y el día 2 de noviembre comenzó otro masivo ataque en la que ambos bandos sufrieron grandes pérdidas pero las tropas del eje no estaban en situación de ganar una  guerra de desgaste y su situación se volvió tan desesperada  que el día 4 Rommel ordeno la retirada general. Esta vez no tenía ya tropas para aguantar en ninguna posición y tuvieron que abandonar toda Libia. Sólo se salvaron de su total destrucción porque Montgomery realizo una persecución excesivamente prudente.

 

PELÍCULAS:

 

Rommel, el zorro del desierto, Henry Hathaway (1951)

James Mason encarnó por 1ª vez al Mariscal de Campo alemán Erwin Rommel, en este acercamiento biográfico a su figura militar durante la IIGM desde una producción norteamericana. Su legado y prestigio entre los militares le llevó a ser respetado por todos los rivales, y su acción con el Afrika Korps y sus victorias en el norte de África le llevaron a lo más alto dentro del ejército alemán, incluso dentro de los opositores a Hitler en el ejército alemán.

Aquí, Henry Hathaway, da una visión algo sesgada y elitista del papel de Rommel en la guerra, y en su casa con su familia. Su relación con su mujer (Jessica Tandy) y su implicación en el intento de asesinar a Hitler (Luther Adler) apoyando la acción del Coronel Klaus von Stauffenberg (Eduard Franz). Cedric Hardwicke, Everett Sloane o Leo G. Carroll son algunos de los insignes actores que participan en la película.

 

 

 

 

 

Sahara, Zoltan Korda (1943)

En junio de 1942, un destacamento conducido por el Sargento Gunn (Humphrey Bogart), vaga por el desierto en busca de pozos de agua para sobrevivir hasta poder encontrar a sus colegas. El Sargento Tambul (Rex Ingram) les lleva hasta un antiguo fuerte donde hay un pozo que puede tener agua. Por el camino cargan con el carro de combate que manejan, un italiano apresado (J. Carrol Naish) y un alemán al que han logrado derribar de su avión (Kurt Kreuger).

El magnetismo de Bogey y la brillante fotografía de Rudolph Maté en b/n (candidata al Oscar ese año) consiguen que el mensaje propagandístico de la cinta no moleste en ningún momento y la división entre nazis obcecados en el mal y los italianos abocados a la guerra por un egomaníaco no nos alejan del cuidado reparto elegido (Bogart, Dan Duryea, Louis Mercier, Bruce Bennett o un joven Lloyd Bridges). Consiguó 3 nominaciones al Oscar de ese año.

 

 

 

 

Cinco tumbas al Cairo, Billy Wilder (1943)

Billy Wilder sigue su iniciática carrera como director con esta cinta que mezcla espionaje, intriga y guerra. Tras “Aguas pantanosas” (Jean Renoir, 1941) y “El cuarto mandamiento” (Orson Welles, 1942), Anne Baxter sigue ampliando su leyenda junto a actores de la talla de Franchot Tone, Akim Tamiroff o Erich von Stroheim, dando vida a una camarera francesa que trabaja en un hotel del norte de África, cuando los alemanes llegan en 1942 al derrotar a los británicos.

El general Rommel (Erich von Stroheim) aparece con su África Korps y siembra la intriga entre las paredes del hotel que regenta Farid (Tamiroff) con la ayuda de Mouche (Baxter) mientras el Capitán Bamble (Franchot Tone) se hace pasar por Paul Davos, un colaborador del ejército nazi. El constante suspense que genera la situación y la tensión mantenida por la magistral dirección de Wilder provocan que esta intriga bélica funcione y plasme sobre la pantalla la lucha en la frontera entre Libia y Egipto. Consiguió 3 nominaciones al Oscar.

 

 

 

Amarga victoria, Nicholas Ray (1957)

La guerra en Libia reúne a 2 oficiales británicos en una misión que les debe llevar a Bengasi para robar unos documentos que les permitan hacer frente a Rommel. Esos preparativos en la base militar nos muestra que la esposa del Mayor Brand (Curt Jürgens) y el Capitán Leith tuvieron una relación amorosa antes de la guerra y esa tensión se la llevan al desierto los dos soldados.

La importancia de Nicholas Ray tras la cámara pone de manifiesto que es tan importante la misión militar como los conflictos internos de los protagonistas, donde las interpretaciones de los actores dejan constancia de ello, derivando en más de una ocasión hacia el drama psicológico. Brand sobrevive a la misión, aunque sabe que en la vida personal ha fracasado y su matrimonio está muerto.

 

 

 

 

 

 

LA GUERRA EN EL ESTE – 1ª Parte  (1940-1942)

 

A finales de 1940 Tras el fracaso de la batalla de Inglaterra y la cancelación de la operación de invasión de las islas británicas, Hitler puso su mira en su interés principal, su ansiado proyecto de dar a Alemania “espacio vital” en el Este como describió explícitamente en el Mein Kampf, el libro que escribió en su cautiverio en 1924, donde plasma todo su ideario y  objetivos. Con los recursos arrebatados a la URSS en el este, Alemania será lo suficientemente poderosa para derrotar a las democracias occidentales.

Stalin como Hitler sabía muy bien que su alianza era temporal y que en un tiempo ambos países se debían enfrentar, pero de momento respeto escrupulosamente su pacto. Los soviéticos suministraban a los alemanes grano, petróleo, algodón, metales y caucho, con los que estos evitaban el bloqueo británico y esta dependencia daba a Stalin seguridad de que no sería atacados al menos en varios años. Estaba equivocado.

El día 18 de diciembre Hitler firma su directiva nº21, llamada Barbarossa donde se traza un plan general de ataque a La Unión Soviética con el objetivo de destruir a su ejército en una corta campaña de verano y ocupar todo su territorio europeo desde el Ártico hasta el Cáucaso.

El estado mayor recibe la directiva con horror, muchos piensan que al no haber derrotado a Inglaterra cabe la posibilidad muy real de  luchar en dos frentes. Hitler los tranquiliza confiado en que la URSS será derrotada fácilmente. Inconscientemente desprecia la capacidades de los soviéticos, la guerra de estos en Finlandia tienen su peso en considerar que su ejército es incapaz y desorganizado: daremos una patada en la puerta y todo el edificio se vendrá abajo, les comenta.

Alemania empieza sus preparativos diplomáticos con sus aliados en Europa: Finlandia, Hungría, Bulgaria y Rumanía, pero sobre todo Italia que, sin avisar a su aliado, realizo un desastroso ataque desde Albania contra Grecia el 5 de noviembre de 1940. Quince días después las tropas italianas se baten en retirada y británicos empiezan a apoyar a los griegos abriendo un nuevo frente que puede amenazar la futura campaña contra Rusia y los campos petrolíferos de Ploesti en Rumanía, vitales para la maquinaria bélica alemana.

 

Campaña de los Balcanes (abril-mayo 1941)

 

Hitler no podía dejar este flaco abierto a contraataques desde Grecia, por ello se elabora un plan de invasión de Grecia desde Bulgaria, pero los acontecimientos se precipitan cuando Yugoslavia, hasta ahora neutral pero con un régimen pro-nazi, sufre un golpe de estado que cambia el gobierno. Hitler enfurecido considera esto una traición y ordena aplastar a los yugoslavos. Rápidamente se modifican los planes y se invade Yugoslavia desde varios frentes el 1 de abril, en 11 días se rinde y el país dejara de existir como tal. Las divisiones panzer no se detienen y entran en Grecia rodeando las posiciones que estos mantenían frente a los italianos en Albania, los griegos pese a la ayuda de varias divisiones británicas no les queda más remedio que retirarse, Atenas es ocupada el 26 de abril y al poco Grecia se rinde. La mayoría de las tropas británicas son evacuadas y dirigidas a Egipto, pero sobre todo a la isla de Creta, de donde serán desalojados al ser invadidos el 20 de mayo por fuerzas paracaidistas alemanas.

La campaña de los Balcanes a terminado de manera exitosa en menos de 1 mes pero tendrá varias consecuencias una de ellas inmediata: la invasión a la URSS tiene que retrasarse 4 semanas, semanas de buen tiempo que se pierden y que miradas de forma retrospectiva hubieran supuesto que los alemanes  podrían haber alcanzado objetivos como Moscú o Leningrado. La siguiente durara todo el conflicto ya que los serbios, una parte de la población yugoslava, no aceptan la ocupación y realizará una fuerte lucha partisana que absorberá  importantes recursos a la Wehrmacht.

 

Operación BARBARROSA (junio – noviembre 1941)

 

El 22 de junio de 1941 Joseph Goebbels, el ministro de propaganda alemán, da lectura de una declaración de Hitler al pueblo alemán donde expone las razones por las cuales ataca a Rusia, esta acaba con la frase: “He decidido poner el de nuevo el destino del pueblo alemán, del Reich y de Europa en manos de nuestros soldados”.

Se pone en marcha la mayor campaña militar de la Historia. Sobre Rusia se lanza un ejército alemán pletórico y sus aliados: más de 3 millones de hombres, 3000 tanques y 2000 aviones que se dividen en tres frentes, siendo el plan de ataque el siguiente:

 

  • Norte, cuyo objetivo es ocupar los estados Bálticos y avanzar hacia Leningrado, donde se unirán a los finlandeses.
  • Centro, que debe destruir el ejercito central soviético y avanzará siguiendo el eje de la carretera principal Brest-Moscu, apoyando si es necesario a los otros frentes.
  • Sur, cuyo objetivo es el más ambicioso: ocupar Ucrania, Crimea y desde allí avanzar hacia Stalingrado en el Volga.

 

Mapa 5. Operación Barbarrosa

 

Frente a ellos el coloso Ruso: 5 millones de soldados, 20000 tanques, solo 1000 de ellos modernos, y 10000 aviones, aunque en el momento del ataque no están plenamente movilizados y ocupan posiciones  poco preparadas en los territorios ocupados de Polonia y Países Bálticos, lejos de sus bases habituales en Rusia. También hay que decir que la purgas estalinistas de los años 30 eliminaron a cientos de oficiales, dejando al ejército rojo muy poco preparado en estos momentos críticos.

Los soldados rusos despreocupados duermen en sus bases, unos minutos antes de comenzar el ataque todavía circulan los trenes rusos cargados de materias primas hacia Alemania. Stalin no se cree ninguno de los informes de sus espías alertando del inminente ataque, piensa que es información intoxicada por los ingleses para obligarlo a romper el pacto con Alemania.

A las 3 de la mañana del domingo 22 de junio de desata la tormenta a lo largo de los más de 1800 kilómetros de frontera. La sorpresa es absoluta y las divisiones de la Wehrmacht arrollan las posiciones defensivas  soviéticas, cientos de aviones rusos son destruidos aparcados en sus bases, en pocos días las divisiones panzer avanzan decenas de kilómetros rodeando ejércitos enteros a los que no queda más remedio que rendirse.

La confusión en los mandos rusos no hace más que aumentar el desastre. Stalin desaparece de la escena negándose a reconocer que ha sido traicionado por el que creía su aliado. Sus más cercanos colaboradores se acercan a su “dacha”, donde se había recluido. Stalin los recibe creyendo que vienen a detenerlo, pero lo que buscaban es instrucciones de cómo afrontar la situación, el régimen de terror que durante años ha impuesto impiden en que se piense en derrocarlo. Esto provoca un cambio en su actitud volviendo a coger férreamente la dirección del país. El 3 de julio Stalin emite un comunicado de radio a toda la nación, la lucha contra los invasores será despiadada.

La reacción de Churchill un reconocido anti-comunista, asume los hechos y da su apoyo al nuevo aliado: “Hitler quiere destruir Rusia…su invasión a Rusia no es más que un preludio de la invasión de Gran Bretaña…. Rusia será ayudada por Inglaterra con todas sus fuerzas, y así no hará Inglaterra más que ayudarse a sí misma”. En unos meses se organizan convoyes  desde Inglaterra que llevan a Rusia todo tipo de material bélico.

A  lo largo de todo el mes de julio la Blitzkrieg alemana funciona a la perfección en todos los frentes:

 

  • En el norte los panzer han ocupado las repúblicas bálticas y a finales de julio se encuentran a solo 180 km de Leningrado. Esta región no es tan apropiada para la guerra con blindados por sus abundantes bosques y marismas, favoreciendo al defensor, a pesar de ello y de la fuerte resistencia rusa, los alemanes llegan a las afueras de Leningrado a finales de agosto. La ciudad es aislada el 8 de septiembre cuando las tropas alemanas llegan al lago Ladoga al este de la ciudad. Comienza entonces el asedio más largo de toda la guerra que se prolongara hasta el año 44.
  • El grupo centro han ocupado Minks la capital de Bielorrusia solo 6 días después de comenzar la invasión, y avanzan rápido hacia Smolensk, a medio camino de Moscú, la única resistencia fue en la antigua fortaleza de Brest-Litovsk en la frontera que tarda una semana en caer. En Smolensk se reagrupan varios ejércitos rusos, pero son rodeados y la ciudad cae en manos alemanas el día 16 de julio.
  • En el sur los alemanes que contaron con la ayuda de sus aliados rumanos, el avance no ha sido tan fulgurante como en el resto, ya que era en este frente donde los soviéticos habían acumulado sus mayores fuerzas, aun así la situación en torno a Kiev es desesperada y sus tropas están en riesgo de ser rodeadas.

 

El derrumbe inicial de todo el frente soviético unido a los miles de prisioneros capturados hizo pensar a los mandos alemanes que Hitler tenía razón y que la campaña terminaría en unas pocas semanas, pero conforme avanzaban hacia el interior de Rusia empezaron a ver que estaban equivocados. Descubrieron que la vastedad del territorio ruso iba ralentizando su avance al ir extendiéndose sus líneas de suministro, a esto hay que unir, ya desde los primeros momentos, la resistencia de la población a los invasores que iba a mantener ocupadas a numerosas fuerzas en la retaguardia. Pero sobre todo empiezan a darse cuenta que han subestimado el tamaño del ejército rojo y  la increíble capacidad  de reponer sus pérdidas. Como escribió el jefe del estado mayor alemán: “si aplastamos diez divisiones los rusos sencillamente sacan otras diez”.

Se produce entonces un alto para decidir la siguiente fase en la ofensiva, y vuelven a aparecer discrepancias, que surgieron al elaborar el plan inicial de ataque a Rusia, donde se enfrentan partidarios de dos visiones diferentes de cómo realizar la campaña. El jefe del estado mayor y del grupo centro así como la mayoría de los generales entre ellos Guderian, el más reputado general de las fuerzas panzer, piensan que ahora más que nunca el objetivo principal deberían ser Moscú, que aparte del simbolismo de ser la capital y sede del gobierno soviético, es el principal nudo de comunicaciones, si cayera en manos alemanas se desorganizaría todo la defensa rusa. Por otro lado Hitler y sus oficiales más cercanos, que  piensa que es prioritario destruir al ejército rojo y asegurar Ucrania, la principal región industrial y minera de la URSS. Al final y aunque hasta ese momento Hitler no se había involucrado en el desarrollo de la campaña, impone su voluntad y desvía las tropas del centro hacia los otros dos frentes.

Gracias a esto en el frente sur se consigue hacer el mayor cerco de toda la historia: Stalin que ya había sido alertado del peligro por sus generales se niega a dar la orden de retirada a las tropas que defendían la región de Kiev. El 18 de septiembre más de 600000 soldados soviéticos quedan atrapados y obligados a rendirse, pero los rusos, aunque ya suman más de 3 millones de prisioneros, no están acabados y resisten en todos los frentes. Al darse cuenta de esto, Hitler piensa que necesita una victoria que hunda la moral de su enemigo. Es ahora cuando ordena que se tome la capital Moscú, pero se han perdido unas semanas vitales. Cuando las tropas  que se desviaron para apoyar a los otros frentes vuelven al centro y se preparan para lanzar su asalto es ya el mes de octubre, la oportunidad se ha perdido y el invierno se acerca.

 

LA BATALLA DE MOSCÚ (octubre 41-enero-42)

 

El día 2 de octubre comienza la operación Tifón, el ataque sobre la capital soviética, sobre la que se lanzan casi un millón de hombres, 1000 aviones y la mayoría de las divisiones panzer. Frente a ellos el ejército rojo  se reorganiza en el área de Moscú: crea precipitadamente más divisiones y trae refuerzos de otros frentes sobre todo de Asia, al asegurarse Stalin que los japoneses no atacaran allí, logrando reunir un número similar de soldados que los alemanes, pero menos tanques y aviones. Viendo que el objetivo de los nazis es ahora su capital la población también participa en la defensa y empieza a cavar trincheras alrededor de la ciudad.

 

Mapa 6. Moscú 1941.

 

El plan de la Wehrmacht es presionar por el centro mientras rodean la capital por el norte y por el sur. La primera semana el avance es prometedor consiguiendo derrotar y rodear un gran número de divisiones soviéticas, pero el tiempo cambia y comienzan las lluvias de otoño embarrando los caminos y haciendo el avance de los panzer imposible. Después de las lluvias aparece las primeras nieves y las temperaturas caen bajo cero, al menos el barro se congela y permite que los vehículos puedan circular. Aprovechando esto se relanza la ofensiva a mediados de noviembre, pero el ejército alemán ya no da más de si. El desgaste de los meses previos de campaña pasa factura, apenas unos pocos tanques están operativos, las tropas están exhaustas y mal equipadas para el frio aterrador, los suministros son escasos porque deben de viajar largas distancias por rutas precarias y llenas de partisanos. El 5 de diciembre la ofensiva se detiene. Por el norte los alemanes han conseguido llegar a menos de 30 kilómetros de la capital, de ahí no pasaran.

Es ahora cuando Zukhov, el mariscal más reputado de la Unión Soviética y encargado por Stalin de la defensa de Moscú, ordena a sus tropas de refuerzo traídas de Siberia, equipadas y entrenadas para la guerra en invierno, que  contraataquen. La ofensiva soviética comienza el día 5 de diciembre consiguiendo abrir grandes brechas en todo el frente enemigo. El desastre acecha sobre el ejército alemán y ante el riesgo de colapso total, muchos oficiales en el alto mando piensan en ordenar una retirada general a posiciones más seguras. Hitler ordena resistir a toda costa, esta decisión se debe más a su negativa a creer que a fracasado que a una visión estratégica militar, pero en las condiciones de invierno tan crudo, con temperaturas que llegan a 30 grados bajo cero, una retirada hubiera sido mortal para la Wehrmacht que logra atrincherarse y resistir la marea soviética.

Stalin animado por el éxito inicial del contraataque en torno a Moscú ordena un contraataque general en todos los frentes, pese a las advertencias de Zhukov que le advierte de que el ejército rojo aun es muy débil. Salvo pequeños éxitos locales el contraataque fracasa, los alemanes aguantan, y a finales de enero se detiene. El frente del este se estabiliza y ambos bandos se preparan para el siguiente asalto cuando llegue el buen tiempo.

 

Epílogo

 

La Blitzkrieg había fallado en este frente. Los rusos no habían sido derrotados rápidamente, estos habían sido infravalorados peligrosamente tanto en su número como en sus capacidades de crear nuevas tropas. También sorprendió la resistencia  de los soldados soviéticos que aunque fueran rodeados, luchaban hasta el final lo que provocaba más bajas de las esperadas a los alemanes. Su capital resistía, y en el norte Leningrado, aunque bajo asedio, tampoco había sido tomada. Solo en el sur se había logrado los alemanes el objetivo de conquistar Ucrania pero Crimea al sur resistía, y aun estaban muy lejos de su irreal objetivo de llegar al Volga. También su industria pesada consiguió salvarse, al dar la orden Stalin en julio de trasladarla de Ucrania a los Urales, en un plan ya previamente establecido.

La decisión de Hitler de resistir a toda costa, que en este caso se probó fue acertada, tuvo consecuencias importantes. Desde ese momento Hitler desconfiando de la voluntad de victoria de sus oficiales, se nombro a si mismo jefe del estado mayor, destituyo a los generales que desoyendo su orden se retiraron, pero sobre todo se reafirmo en su cabeza la idea de que resistir a toda costa podía servir para todas las ocasiones, y esto traería nefastas consecuencias a sus tropas en el futuro.

 

OPERACIÓN AZUL. Asalto al Cáucaso (junio-noviembre 1942)

 

La derrota de la Wehrmacht en Moscú no hace más que fortalecer la autocracia de Hitler que considera que a sus generales les falta voluntad de victoria, por eso desconfía cuando le advierten que el ejército rojo no está a punto de sucumbir, según Hitler hay que lanzarlo todo a la ofensiva para alcanzar en 1942 lo que no se logro el año anterior: la aniquilación del ejército Ruso y desplazar a los soviéticos mas allá de los Urales, esto permitirá al Reich tener los recursos suficientes para hacer frente a los anglo-americanos. Pero debido a las elevadas pérdidas del ejército alemán durante el invierno, no le queda más remedio que abandonar la idea de una ofensiva general y apuntar a un solo objetivo decisivo.

El día 5 de abril firma su directiva nº 41 en donde se establece el objetivo de la siguiente campaña: Se ignora Moscú, aunque el frente alemán está a solo 150km de la capital, y ahora el objetivo principal será el Cáucaso y sus estratégicos campos de petróleo  necesarios para la supervivencia de Alemania. Previamente hay que proteger los flancos, se debe conquistar toda Crimea y destruir a los ejércitos Rusos al norte de Stalingrado, una vez asegurada esta ciudad, el Cáucaso estará aislado y se procederá a su conquista. Luego Hitler diserta sobre planes más grandiosos: Desde al Cáucaso se lanzara una poderosa ofensiva en conjunción con las tropas de Rommel de África para conquistar todo Oriente Medio y unirse en la India con los japoneses…

 

Mapa 7. Rusia 1942.

 

[Nota: Esta vez en el plan original no se persiguen objetivos separados. La Fuerzas principales A y B deberán atacar en dirección a Stalingrado una por el norte y otra por el sur. Stalingrado es la llave que permitirá avanzar posteriormente hacia el Caucaso. Pero la impaciencia de Hitler modifica el plan y ordena marchar sobre Baku antes de que haya terminado la batalla de Stalingrado]

El 8 de mayo comienza la primera de las ofensivas preliminares para conquistar toda la península de Crimea y sobre todo su capital: el puerto fortaleza de Sebastopol sitiada desde noviembre de 1941 que durante el invierno ha recibido refuerzos y su guarnición suma 100 mil soldados. El ejército alemán es dirigido por el general Manstein, el artífice del plan de ataque a Francia. En 10 días conquista la península y empieza la preparación del asalto a la fortaleza. Durante días se machaca la fortaleza aviación y artillería de todos los calibres entre ellos el cañón más gigantesco jamás construido: El Dora, que mide 30 metros y lanza proyectiles de 7 toneladas. El 8 de junio Manstein ordena el asalto. La resistencia de los rusos es feroz y los alemanes sufren graves pérdidas, pero poco a poco los fuertes que rodean el puerto van cayendo y el 1 de julio la ciudad está ya pérdida. Los rusos consiguen evacuar a 25000 pero aún quedan restos de la guarnición que resiste 4 días más.

La ofensiva alemana del verano de 1942, que se llamo operación Azul, debía comenzar el 17 de mayo, pero los rusos se adelantan y el día 9 de mayo lanzan su propia ofensiva para tomar Járkov y desde allí intentar reconquistar Ucrania. El estado mayor ruso era ignorante de que se lanzaban sobre el grueso de las fuerzas alemanas pensando que la próxima ofensiva sería sobre Moscú. El fracaso es total, a finales de mayo los alemanes han rodeado y destruido a los ejércitos rusos tomando casi 300mil prisioneros. Rápidamente los alemanes se reorganizan y el 28 de junio comienza su ofensiva sobre Stalingrado en la que participan 1.300.000 hombres, 2000 tanques y 2000 aviones, pero han tenido que completar estas fuerzas con divisiones de sus aliados italianos, húngaros y rumanos, mal equipadas y motivadas. Son menos efectivos que en la invasión inicial del 41 pero ahora deben dejar la mitad de sus fuerzas para cubrir todo el amplio frente Ruso.

Las primeras semanas el avance de los ejércitos alemanes recuerda al comienzo de la invasión en el 41, se rompe fácilmente las débiles defensas rusas y se avanzan cientos de kilómetros. Por el norte se lanza un ataque que captura Vorónezh el 6 de julio y gira al sur en dirección a Stalingrado. Por el sur un segundo ataque avanza para unirse con los del norte, el objetivo es rodear y destruir a todos los ejércitos rusos al oeste del Don, pero la bolsa está vacía ! El alto mando alemán se da cuenta que ahora hay una significativa diferencia con el año anterior: los rusos se retiran más rápido y apenas se capturan prisioneros, esto es premeditado, las ordenes vienen directamente de Stalin, pero Hitler cree que es una prueba de que su enemigo está acabado, por ello cambia los planes y el 23 de julio firma su directiva nº 43 donde establece ahora que ahora el grupo de ejércitos del sur se dividirán en dos bloques:

 

  • El grupo de ejércitos A será el encargado de la ofensiva principal y avanzara directamente hacia el Cáucaso para capturar los campos petrolíferos de la región.
  • El grupo de ejércitos B con el apoyo de los ejércitos aliados avanzara hacia el Volga y Stalingrado, que en un principio no debía ser capturada, sino que se debería anular su capacidad para enviar refuerzos a través de ella a la zona del Cáucaso.

 

Los rusos habían concentrado el grueso de sus fuerzas en los alrededores de Moscú. Stalin piensa que después de la toma de Vorónezh los alemanes giraran al norte para atacar la capital, por lo que mantiene sus tropas allí y solo cuando es evidente que el enemigo avanza hacia Stalingrado el alto mando ruso se da cuenta de su error y empieza a reaccionar. El 12 de julio el alto mando ruso comienza a organizar la defensa de la ciudad. El día 28 de julio Stalin firma su famosa orden “Ni shagu nazad” – ni un paso atrás -. La mentalidad de retirada debe eliminarse por completo. Los derrotistas que siembran el pánico y los cobardes deben ser eliminados en el acto. En todos los ejércitos se crearon grupos de bloqueo encargados de ejecutar a los que se retiran. Los rusos se clavan al terreno, la consigna es que los nazis no pueden avanzar más allá de Stalingrado.

Al Sexto ejército alemán del grupo de ejércitos B, comandado por el general de confianza de Hitler, Von Paulus, se le ha asignado la misión de capturar Stalingrado, mientras que tres débiles ejércitos aliados: rumano, húngaro e italiano, cubren la ofensiva sobre Stalingrado por el norte. Paulus, que ya ha advertido de la debilidad de las fuerzas que protegen sus flancos y cuyas nefastas consecuencias se verán unos meses más adelante, avanza con su Sexto ejercito hacia el sur siguiendo el margen del rio Don, hasta llegar a 70 km al oeste de la ciudad a principios de agosto.

Mientras tanto el grupo de ejércitos A gira hacia el sur y avanza a través de Rostov (23 de julio), capturando los campos petrolíferos de Maikop el 9 de agosto, aunque los rusos los han saboteado y poco podrán sacar de ellos. Pero aun están muy lejos de su objetivo. Tienen que traspasar las montañas del Cáucaso, y ya en Asia, tomar los campos petrolíferos de Bakú, en la orilla del mar Caspio, a más de 1200 km de distancia. Lo tienen que lograr solos, sus compañeros, el grupo de ejércitos B esta enfangado en la conquista de Stalingrado que cada vez absorbe más recursos a la Wehrmacht.

La ofensiva hacia el Cáucaso tiene que hacer frente a graves problemas logísticos debido a las distancias y el abrupto territorio, el combustible se agota y se utilizan hasta camellos para transportar suministros. Se reclutan aliados entre los pueblos de la zona y un regimiento de caballería de los cosacos sirve de avanzadilla a los panzer. Pero igual que ante Moscú el año anterior, la ofensiva va perdiendo intensidad hasta que a finales de octubre se detiene y no puede ir más allá de Grozny, donde la resistencia rusa y la inminente llegada del invierno hacen que los alemanes pasen a la defensiva. Los campos petrolíferos de Bakú quedan como un sueño.

 

LA BATALLA DE STALINGRADO (agosto 1942-enero 1943)

 

El III Reich había llegado a su máxima expansión. Sus fuerzas se extendían desde Francia hasta el Volga, desde el Ártico hasta las arenas de Egipto. Pero a finales del verano de 1942 Hitler estaba obsesionado con la captura de Stalingrado. Quizás en el fondo era consciente de que sus ejércitos habían llegado al límite, su ofensiva en el Cáucaso no podía avanzar más, y Rommel en Egipto había sido detenido a las puertas del Cairo. Necesitaba una victoria simbólica y que mejor que capturar la ciudad que llevaba el nombre de su más odiado enemigo.

En 1918 Stalingrado se llamaba Tsaritsin y Yosif Vissarionovich Dzhugashvili, llamado Stalin, no era más que un comisario en misión de buscar trigo en el Volga para salvar del hambre a Moscú en los tiempos de la revolución. Los cosacos nacionalistas del Cáucaso amenazaban con tomar la ciudad, el también caucasiano Stalin se encontró en el momento y lugar decisivo para oponerse a ello. Ahora la historia se repite, Stalin no puede permitir que su mayor enemigo tome la ciudad.

Mas que una ciudad, Stalingrado es una larga fábrica que se aprieta sobre el Volga, que discurre tranquilo a los pies de una orilla escarpada con  2 km de anchura, y a su espalda se extiende una estepa infinita. La aglomeración urbana empieza en el norte en el arrabal Rynok continua hacia el sur una sucesión de pequeñas ciudades industriales: La fábrica de tractores Djerjinski, la fundición de cañones Barricada, la planta de acero Octubre Rojo, todos ellas serán escenarios de sangrientas luchas cuerpo a cuerpo. En el centro se haya la plaza roja al lado del embarcadero que suple la ausencia de puentes sobre el rio, continúa la ciudad vieja, el mastodonte silo de trigo y acaba en el arrabal Kuporosnoye a 45 km de su otro extremo.

 

Mapa 8. Stalingrado.

 

A principios de agosto Von Paulus, el comandante de el sexto ejercito, da la orden de cruzar la curva del Don y entrar en el istmo que separa este rio del Volga a 65km, comenzando la ofensiva final sobre Stalingrado. Frente a ellos dos ejércitos rusos se han atrincherado en una pequeña cadena de colinas al oeste de la ciudad. Los alemanes atacan el día 22 por el norte y por el sur, los desbordan y les obligan  a retirarse precipitadamente dentro de la ciudad. Una división blindada atraviesa en un solo día el istmo. Ante sus ojos se alza la silueta de Stalingrado, sus chimeneas, sus silos, sus depósitos de agua, el Volga está ahí delante, consigue llegar al arrabal Rynok el día 23 de agosto. Esa misma noche fueron testigos de uno de los mayores bombardeos de la guerra cuando la Luftwaffe lanzo más de 1000 toneladas de bombas incendiarias sobre la ciudad. El  bombardeo continuo durante una semana  muriendo miles de civiles y reduciendo la ciudad a escombros.

La situación de los rusos es desesperada, sus comunicaciones terrestres han sido cortadas, se deben abastecer a través del Volga pero sus barcazas son atacadas por la artillería y la aviación. Pero los rusos resisten con la energía de la desesperación. Ya es efectiva la orden de Stalin de no dar un paso atrás, Rusia ya no puede permitirse perder territorio ni recursos industriales, sus consignas se resumen en una frase: Stalingrado o morir.

A principios de septiembre los alemanes comienzan el asalto a la ciudad. La ciudad vieja fue la primera en caer, se combate por el gran silo que al ser destruido lanza toneladas de trigo al aire, rusos y alemanes se matan en medio de una inundación dorada. Es el carácter surrealista de esta lucha entre unas ruinas fantasmagóricas. Los alemanes pierden su ventaja de la guerra de movimientos, ahora se lucha como en la primera guerra mundial metro a metro, edificio tras edificio.

A mediados de octubre los alemanes han conquistado una decena de kilómetros en la parte sur hasta la plaza roja y por el norte otro tanto alrededor del Rynok. Los rusos resisten en el centro y en los barrios industriales. Ambos bandos luchan por unas ruinas sin valor, pero la batalla había tomado un carácter irracional, la lógica militar ya no existía, la batalla por Stalingrado se había convertido en una cuestión de prestigio para los dos líderes, “una confrontación entre carneros” comento un miembro del estado mayor ruso.

La lucha se recrudece, “Rattenkrieg”, guerra de ratas la llaman los alemanes. Los rusos se pegan a sus enemigos así consiguen que por miedo al fuego amigo los bombardeen, a veces solo un muro los separa.  Es el reino de los francotiradores, sobre todos los rusos, que causan estragos entre los oficiales enemigos. Se combate hasta en las alcantarillas pero ningún bando renuncia a la ciudad. Los alemanes reúnen a todos los batallones de ingenieros del ejército y los trasladan a Stalingrado, actuaran como grupos de asalto para abrir pasó a la infantería en el último asalto a los factorías aun en poder de los rusos. Se combate a muerte entre restos de maquinaria retorcida, para los alemanes la resistencia de los rusos es inhumana, pero a mediados de noviembre prácticamente toda la ciudad está sus en manos. Los alemanes son ahora dueños de toneladas de ruinas y escombros, el sitio toca a su término pero entonces reciben la orden de su general Paulus de suspender todos los ataques….

 

El Sexto Ejército cercado

 

En el ejército alemán y en el soviético ocurre una situación inversa: mientras que Hitler cada vez toma más decisiones el mismo imponiendo su voluntad sobre sus generales, Stalin empieza a delegar los asuntos militares en sus Generales.

Los mariscales Zukhov y Valilevsky  vieron la oportunidad  de un contraataque ya en septiembre cuando la ciudad parecía que estaba a punto de caer y empezaron a concebir un plan para erradicar a las fuerza del eje que atacaban Stalingrado. Venciendo la impaciencia de Stalin de lanzar el contraataque cuanto antes, fueron acumulando fuerzas y solo reforzaron los ejércitos que luchaban dentro de la ciudad lo suficiente para mantener a los alemanes ocupados.

El 19 de noviembre comenzó la operación Urano, la contra-ofensiva que lanzaron los rusos al norte y al sur de la ciudad golpeando a los ejércitos rumanos que protegían los flancos del sexto ejercito, sobre estos se abalanzaron más de un millón y medio de hombres y 1000 tanques, apoyados por fuertes contingentes de aviones y artillería que arrollaron las defensas y avanzaron por detrás de la ciudad rodeándola y dejando atrapados en su interior a mas de 300000 soldados.

 

Mapa 9. Operación Urano.

 

Hitler frente a las advertencias de su estado mayor, se opuso en todo momento a que las tropas dentro de la ciudad intentaran romper el cerco para salir de allí y Paulus, el comandante de las tropas sitiadas, no era un oficial con el suficiente carácter para contradecir las órdenes del Furher. Este se empecino en que resistieran en los que él llamaba la Festung (fortaleza) de Stalingrado, hasta que llegaran refuerzos. Pero Stalingrado tenía poco de fortaleza, las tropas allí no tenían municiones, combustible ni alimentos para resistir más que unos pocos días. Las temperaturas comenzaban a bajar y la nieve ya empezaba a cubrirlo todo.

Hitler pregunto a Goering si la Luftwaffe era capaz de suministrar a los sitiados, este no lo dudo un momento, y a pesar de las advertencias de sus asesores que eran conscientes de lo imposible de la misión, confirmo que podría hacerse. Esto reafirmo aun más su creencia en que los sitiados resistirían. Entonces

puso al mando de todo el frente sur a su general más prestigiosos, Manstein,  y le ordeno que organizara una operación urgente para liberar a los sitiados. Se reunieron varias divisiones blindadas traídas a toda prisa desde otros frentes y  el 12 de diciembre comenzó el avance hacia Stalingrado. Después de 20 días de una dura lucha en medio del invierno consiguieron llegar a menos de 50km de la ciudad, pero las peticiones de Manstein y de otros miembros del estado mayor para que las tropas sitiadas intentaran romper el cerco desde dentro y se unieran a los liberadores fueron desoídas por Hitler condenando así definitivamente al sexto ejercito.

Mientras tanto el estado mayor soviético había comenzado la segunda fase de su ofensiva el cuyo objetivo era   aun más ambicioso: la destrucción de todas las tropas del eje del frente sur. Por el norte atacaron al octavo ejército italiano, que no tardo en derrumbarse, abriendo una gran brecha en el frente por la que rápidamente avanzaron hacia Rostov, si conseguían llegar allí dejarían atrapados a todas las tropas alemanas que combatían en el Cáucaso. Consciente de este grave peligro Manstein ordeno retirarse a las fuerzas que intentaban llegar a Stalingrado, toda esperanza se desvanecía.

Dentro de la ciudad el cerco se iba estrechando, los alemanes de defendían como podían, pero solo recibían una media de 150 toneladas de suministros al día, lejos de las 500tn diarias a las que se había comprometido la Luftwaffe. El hambre y el frio empezaron a hacer estragos entre los defensores. La situación empeoro aun más cuando los rusos ocuparon el aeródromo principal desde el cual partían los vuelos para abastecer a los sitiados. Aun con todo  las tropas del sexto ejercito no perdieron la fe en ser rescatados  y afrontaron pasar las navidades lo mejor posible, al menos era una oportunidad para no pensar en su desesperada situación. Pero tanto el estado mayor como Manstein sabían que estaban condenados, y que serian sacrificados para mantener ocupados a los soviéticos mientras las fuerzas alemanas se retiraban del Cáucaso.

Los soviéticos mandaron el 8 de enero emisarios para negociar la rendición pero fueron ignorados. Dos días después comenzó el ataque soviético sobre la bolsa de Stalingrado, la lucha era desesperada pero los defensores poco podían hacer, hambrientos sin municiones, muchos de ellos enfermos y con graves casos de congelación. Su último vínculo con el exterior, el aeródromo de Pitomnik, fue abandonado el día 16 de enero, el 22 Hitler ordena al sexto ejército que deben luchar hasta el final. El 31 de enero Paulus se niega a sacrificar a los 90000 soldados supervivientes y firma la rendición. Les queda por delante un penoso cautiverio en los gulags rusos, pocos de ellos sobrevivirían.

En Alemania la noticia de la derrota fue demoledora, a partir de este momento solo los más fanáticos creían en la victoria final. En Moscú las campanas del Kremlin replicaron por la victoria, Stalin fue presentado como el gran héroe sobre el fascismo y la reputación de la Unión Soviética aumento en todo el mundo.

La batalla de Stalingrado fue el punto de inflexión en la guerra del frente ruso. Después de este momento el pueblo ruso respiro con la sensación de que se había superado el peligro de la derrota, afrontando con mayor energía el siguiente objetivo: expulsar a los nazis de todo su territorio.

 

PELÍCULAS:

 

Resistencia, Edward Zwick (2008)

Edward Zwick adapta la novela de Nechama Tec para contarnos la historia de los hermanos Bielski, que desde el verano de 1941 se refugian, junto a un grupo de judíos perseguidos por los nazis, en los bosques de la invadida Bielorrusia. Una historia poco conocida, cuando más de un millar de judíos perseguidos por los nazis y traicionados por sus compatriotas, intentan sobrevivir sin alimentos ni medicinas ni armas. Poco a poco se dan cuenta que tienen que actuar para logarlo y Tuvia (Daniel Craig), Zus (Liev Schreiber) y Asael (Jamie Bell) toman el protagonismo para conseguirlo. Las disputas, horrores y luchas internas van contando el devenir de los hechos, aunque Zwick no consigue dotar de la épica y el heroísmo típico de su cine (Tiempos de gloria, Diamante de sangre, El último samurái…) y no termina de funcionar como debería sí es capaz de contar hechos poco conocidos.

Fue nominada a los Oscar y Globos de oro a Mejor banda sonora original.

 

 

 

 

La batalla por Sebastopol, Sergey Mokritskiy (2015)

Una de las nuevas producciones del cine bélico surgido de la antigua Unión Soviética (en este caso de Ucrania), recordando a uno de sus iconos más reconocidos dentro del conflicto bélico contra los nazis.

La figura de Lyudmila Pavlinchenko (Yuliya Peresild) es de una importancia superlativa en la extinta URSS, consiguiendo las más altas distinciones y siendo distinguida como héroe de la Unión Soviética. Su figura, muy superior a la más conocida en occidente de Vasili Záitsev, y su vida aparece reflejada en esta cinta producida en Ucrania y con un resultado más que aceptable. Sus esfuerzos alcanzaron la cifra de 309 bajas en el ejército alemán, siendo pieza fundamental para el ejército y la moral de la milicia roja.

 

 

 

 

 

 

Stalingrado, Joseph Vilsmaier (1993)

Una película alemana sobre una de las batallas clave de la IIGM que decantó el frente en el este a favor de la Unión Soviética. Solo por eso ya merecería la pena, pero es que además da una visión algo más realista sobre lo que debió ser un soldado alemán en el frente ruso. Algo más cercana al anti belicismo de otros títulos significativos, y muy cercana al sangriento salvajismo de Peckinpah.

Un grupo de soldados que disfrutan de un permiso en las costas italianas son enviados a Rusia para participar en la batalla de Stalingrado con el fin de hacerse con los pozos petrolíferos del Cáucaso. El frío, el hambre y el narcisismo elitista de los oficiales al mando convierten el asedio y posterior huida en un drama épico.

Su crudeza y fiel adaptación a través de un meritorio diseño de producción y aprovechando los detalles de vestuario, maquillaje, fotografía y música, convierten a la película en uno de los iconos del cine alemán más moderno y una gran estampa del bélico germano. Dicen que era un proyecto de Sergio Leone que quedó atascado, pero Vilsmaier supo dotarle de personalidad propia.

 

 

Enemigo a las puertas, Jean-Jacques Annaud (2001)

Otoño de 1942. Stalingrado se ha convertido en algo más que una batalla más, un símbolo para la resistencia soviética y Vassili Zaitsev es uno de los miles de soldados destinados allí para contener el avance nazi.

Jean-Jacques Annaud (En busca del fuego, El nombre de la rosa, El oso…) adapta las memorias del francotirador soviético durante una de las batallas más determinantes de la IIGM. Conforme pasan los días, la prensa roja engrandece su figura de la mano del propagandista Danilov, hasta que llega el mayor König, encumbrado en las filas germanas por sus virtudes como francotirador, y la película pasa a ser un cara a cara a orillas del Volga.

Con un extraordinario reparto encabezado por Jude Law como Vassili, Ed Harris como König, Joseph Fiennes como Danilov, Rachel Weisz como Tani o Bob Hoskins como Khrushchev, Annaud consigue una vibrante puesta en escena, tan cercana a los clásicos recientes bélicos como al western.

 

 

 

 

LA GUERRA EN EL PACIFICO – 1ª PARTE (diciembre 1941 – febrero 1943)

 

Previo: Antecedentes de la guerra

 

Japón desde el final de la 1ª guerra mundial se ha situado como una de las potencias mundiales. Han conseguido un estado moderno en un tiempo record, por ello sus estructuras feudales no han desaparecido y estaban aun muy presentes sobre todo en el ejército, principal defensor de las ambiciones imperialistas

Su principal objetivo es la cercana China al que ven como una presa fácil por su debilidad interna. Aprovechado la política de EEUU de no intervención Japón invade Manchuria en 1931 arrebatándosela a China y creando un país títere bajo su control.

Siguen varios años de presión e incidentes que al final culminan en guerra abierta en 1937. Pero lo que los japoneses creen que será una conquista rápida y fácil se complica. Los chinos resisten y reciben ayuda primero de la URSS y luego de EEUU ya que ambos no ven con buenos ojos la expansión japonesa.

En 1940 tras la caída de Francia los japoneses ocupan Indochina. EEUU e Inglaterra reaccionan y les imponen un embargo de petróleo, exigiendo su retirada de dicha región y el fin de la guerra en China. Japón no tiene petróleo propio, depende totalmente de sus exportaciones de crudo para mantener su maquinaria bélica, solo tiene reservas para 1 año.

No todos en Japón desean la guerra con los aliados, solo una minoría de los generales en el ejercito la desean para tener recursos con los que acabar con la guerra en China. El príncipe Konoye (primer ministro entonces), muchos hombres de estado, los almirantes y un menor número de generales no desean entrar en guerra con EEUU, temen su gran potencial industrial, pero las condiciones de los americanos eran una deshonra inasumibles, por lo que se pusieron en marcha esfuerzos diplomáticos para encontrar una vía intermedia.

Cuando en octubre de 1941  el general Hideki Tojo fue nombrado primer ministro en sustitución del príncipe Konoye, los militares accedieron al poder y  decidieron dar el paso de precipitar la guerra mientras los vientos les eran favorables. Los círculos belicistas veían a  Japón como a un pez en un estaque del que están vaciando el agua. Se encargo al mejor estratega de la Armada, el Almirante Yamamoto, la elaboración de un plan de ataque. Este concibió un ataque masivo a la principal base americana en el pacifico: Pearl Harbor en las islas Hawaii, el objetivo era neutralizar a la flota de los EEUU y poder tener vía libre para la conquista de todo el Pacifico.

 

Tora, Tora Tora! Japón ataca a EEUU

 

La escuadra japonesa de ataque que consta de 6 portaviones con 360 aviones, escoltada por varios acorazados, cruceros y destructores, se posicionan a 275 millas al norte de la base naval de Pearl Harbor en las islas Hawaii, base principal de EEUU en el Pacifico y donde se encuentran fondeados.

La noche del 6 al 7 es de paz paradisiaca: permiso para los militares. Grupos de marineros y soldados por las exóticas calles de Honolulu, recepciones, bailes y flirts en los clubs. Ningún presentimiento de lo que se avecina.

A las 07:49 de la mañana del domingo día 7 de diciembre un avión de reconocimiento japonés confirma que la flota americana esta en el puerto: 8 acorazados, 20 cruceros y decenas de destructores, transmitiendo inmediatamente el mensaje en clave Tora, Tora Tora! (“tigre”) que indica que el enemigo está totalmente desprevenido y puede comenzar el ataque. La primera oleada de bombarderos japoneses cae sobre los barcos americanos provocando el caos y hundiendo a varios de ellos, también se atacan instalaciones militares y los aeródromos cercanos, donde se destruyen con facilidad decenas de aviones aparcados en las pistas. Una hora más tarde la primera oleada se retira y aparece una segunda, pero esta lo tendrá más difícil debido a la densa humareda de los incendios y por el denso fuego antiaéreo de los americanos que ya han conseguido reaccionar. A los 90 minutos del comienzo del ataque los aviones japoneses desaparecen dejando tras de sí el efecto de su destrucción: 18 barcos fueron hundidos o encallados, entre ellos 5 acorazados, 188 aviones destruidos y 153 averiados, se cuentan 2386 muertos y numerables desperfectos en instalaciones.

Los japoneses han perdido solo 29 aviones, pero han fallado en un punto crítico: no han dañado a los portaviones del enemigo, ya que los dos asignados a la base están de regreso en una misión de transporte de aviones a las islas de Wake y Midway, y el tercero se encuentra en California en tareas de mantenimiento. Estos portaviones serán el instrumento que utilizaran los americanos para contraatacar y vengar lo que bautizaron el día de la infamia, el comienzo para ellos de la 2ª guerra mundial.

 

LA EXPANSIÓN DEL IMPERIO JAPONÉS  (diciembre 1941 – Mayo 1942) 

 

Durante los cuatro meses siguientes al ataque de Pearl Harbor la flota japonesa fue dueña absoluta del Pacifico, acumulando victorias sin interrupción y extendiendo los dominios de Japón desde el Indico hasta Nueva Guinea.

El ataque a la flota americana estaba englobado en un plan mucho más amplio y ambicioso ya que a la vez otras fuerzas se movían para atacar y asegurar la zona centro y sur en tres ejes:

 

  1. El eje más oriental apuntaba a las islas del Pacifico donde se mandan pequeños destacamentos que toman la islas estratégicas de Guam el 10 de diciembre, Wake el 23, Makin y Tarawa en las islas Gilbert en los primeros días de la ofensiva. Los japoneses también atacaron con éxito Rabaul, la base estratégica en Nueva Bretaña (ahora parte de Papúa Nueva Guinea), el 23 de enero de 1942.
  2. En el centro se incluye el ataque al territorio británico de Hong Kong y al protectorado americano de las islas Filipinas
  3. El eje occidental debe asegurar la toma de las Indias Holandesas (Indonesia) y la península de Malaya, siendo el más importante de cara a obtener los preciados recursos estratégicos para poder continuar la guerra

 

Mapa 10. Expansión japonesa.

 

Hong Kong es atacada el 8 de diciembre. La guarnición británica resiste pero es desbordada por los japoneses en pocos días. La plaza se rinde el día de navidad, los saqueos y las violaciones se prolongan varios días. Esto será un triste hecho ya visto cuando los japoneses conquistaban una ciudad en su guerra en China y lo sufrirán ahora las ciudades de los dominios de los aliados.

La invasión de Filipinas comienza el 21 de diciembre con desembarcos al norte y al sur de Manila. Las tropas nativas ceden con facilidad y los japoneses entran en la capital sin oposición el día 2 de enero de 1942 forzando a las fuerzas estadounidenses y filipinas bajo el mando del general Douglas MacArthur a replegarse a la península de Bataan, al otro lado de la bahía de Manila donde también se hallaba la isla fortaleza de Corregidor. El ataque japonés a Bataan se detuvo inicialmente, pero se reforzó en las siguientes ocho semanas. MacArthur fue enviado a organizar la defensa aliada en Australia el 11 de marzo, dejando la defensa de Bataan al teniente general Jonathan M. Wainwright. Este último y sus hombres se rindieron el 9 de abril; Corregidor cayó en la noche del 5 al 6 de mayo; y el sur de Filipinas capituló tres días después.

Singapur es la mayor base del imperio británico en el sudeste asiático, una isla situada en la punta sur de la península de Malaca, región estratégica que produce el 40% del caucho y el 60% del estaño consumido en el mundo, se considera a salvo de un posible ataque japonés, la invasión terrestre se desestima por lo difícil del terreno: pantanos y junglas, por lo que decidió fortificarla admirablemente de cara al mar, como un acorazado insumergible. Los británicos han traído tropas de su Imperio para defenderla: 100000 hombres, australianos, indios y  británicos y han destacado una importante flota en la zona.

La invasión de Malaca también se produce casi simultáneamente al ataque de Pearl Harbor. El 8 de diciembre los japoneses invaden el norte de la península por fuerzas anfibias y simultáneamente entran en Tailandia, que tras una breve lucha permite el paso de los japoneses. Aunque las fuerzas japonesas son escasas son unidades veteranas muy preparadas para la lucha en la jungla, y aprovechando la sorpresa inicial consiguen dominar todo el norte de la península antes de navidad. Las tropas británicas se repliegan hacia Singapur, a la que acuden desesperados miles de refugiados de toda Malaca. La flota británica es atacada por aviones japoneses basados en tierra y pierde sus dos acorazados, la base está ahora desprotegida y los japoneses la bloquean por mar.

El asalto a Singapur se produce el 1 de febrero de 1942. Los japoneses han conquistado toda la península en un tiempo record, recorriendo casi 1000km de selvas y pantanos en 60 días, y expulsando a las tropas de la Commonwealth que les superaban en número, que ahora se han atrincherado en  la isla de Singapur que carece de defensas frente a un ataque desde el interior. Los japoneses lanzan su asalto anfibio a la isla la noche del 8 de febrero salvando los 2km de mar que los separa de la península y estableciéndose fuertemente ya en la isla el día siguiente, El 10 llegan al centro, la moral de los defensores se derrumba y cunde el pánico del sálvese quien pueda. La ciudad se rinde el 15 de febrero de 1942, más de 80000 soldados del Imperio Británico fueron hechos prisioneros, lo que Churchill denomino el peor desastre de la historia militar  británica.

 

Conquista de las Indias Orientales Holandesas

 

Para la defensa de las Indias Orientales se crea un comando unificado Estadounidense, Británico, Holandés y Australiano: ABDACOM, una sopa de letras que esconde una profundas carencias en el mando que recae sobre el general británico Wavell, muy escéptico sobre la esperanza de defender la región.

Los japoneses ya habían comenzado su avance en las Indias Orientales Holandesas asegurando los ricos yacimientos petrolíferos al norte de la isla de Borneo a principios de enero. El 8 de febrero cae la ciudad de Macasar en el suroeste de Célebes y el 18 de febrero invaden Bali.

El objetivo principal son las islas de Java y Sumatra donde los aliados concentran sus fuerzas. Una flota de invasión que se dirige hacia Java es interceptada por la flota aliada que sufre una seria derrota dejando vía libre a los japoneses y sellando el destino de las Indias Holandesas. El 9 de marzo Batavia (actual Yakarta) y el resto de los territorios holandeses se rinden.

 

LA BATALLA DE MIDWAY (junio 1942)

 

En mayo de 1942 los esfuerzos de Japón se dirigieron hacia el sur de Nueva Guinea. Su objetivo era crear un colchón entre los territorios recientemente adquiridos y Australia para posteriormente poder crear un trampolín y poder invadir la isla continente si la situación fuera favorable.

El 3 de mayo una fuerza japonesa invadió las islas Salomón y otra se dirigía hacia Port Moresby en Nueva Guinea. Los aliados intentaron frenar este plan y el resultado fue la Batalla del Mar del Coral el 8 de mayo, el primer enfrentamiento de la guerra entre fuerzas de portaviones. Los americanos lograron hundir un portaviones de escolta y dañar seriamente a los dos principales portaviones nipones que no podrían participar en la posterior batalla de Midway. Estos a su vez hundieron un portaviones americano y dañaron seriamente al otro que participo, el Yorktown, pero incapaces de proteger a su fuerza invasora, tuvieron que retirarse, por lo que a pesar de sus pérdidas fue una victoria parcial de los americanos que consiguieron evitar el desembarco enemigo.

El almirante Yamamoto consciente de la superior capacidad industrial americana y antes de que pusieran frente a ellos mas portaviones de los que ellos tenían, intento forzar una batalla para destruir a la flota de portaviones americanos en el Pacífico y así ganar tiempo para consolidar el perímetro defensivo japonés.

Para atraer al enemigo concibió un ataque sorpresa dirigido a la base americana en la isla de Midway, que se encuentra casi a medio camino entre los Estados Unidos y Japón. El plan consistía en tres fases: En primer lugar, un ataque aéreo a la isla lanzado desde los cuatro portaaviones japoneses: Akagi, Kaga, Hiryu y Soryu que formaban la escuadra de ataque, comandados por el vicealmirante Nagumo, veteranos del ataque a Pearl Habor. En segundo lugar, una fuerza de invasión que desembarcaría en la isla, y finalmente, una vez que llegaran los esperados refuerzos estadounidenses,  un ataque conjunto de las fuerzas de Nagumo y la flota de acorazados que dirigía el propio Yamamoto.

Los japoneses no contaban con que los americanos habían descifrado su código de mensajes y estaban al tanto de un ataque inminente contra una de sus bases del Pacifico, lo que no sabían era sobre cual, solo conocían su nombre en clave AF. Una astuta estratagema por la cual cada base enviaba un mensaje describiendo un problema diferente les revelo que AF era Midway. Inmediatamente el Almirante Nimitz, ya prevenido de las líneas generales del plan de Yamamoto, envió todo lo que tenia disponible hacia allí: la fuerza de portaviones compuesta por el Hornet y el Enterprise a la que se sumo el Yorktown que fue reparado en un tiempo record de sus daños en la batalla del mar del Coral y los dispuso para responder al ataque japonés.

 

Mapa 11. Midway despliegue.

 

Desconociendo la presencia cercana de la escuadra americana, Nagumo lanzó la primera fase del ataque según lo planeado el 5 de junio, enviando 108 de sus aviones para atacar Midway (06:00h), la base sufre fuertes daños pero el ataque no consigue inutilizar el aeródromo ni las defensas antiaéreas de la isla. Los pilotos informaron a Nagumo que sería necesario otro ataque aéreo.

Los aviones estadounidenses lanzados desde Midway comenzaron a atacar a los cuatro portaaviones japoneses, sin ningun éxito (07:10h – 08:25h). Mientras  un avión explorador japonés detectó una parte de la flota estadounidense, incluyendo el portaviones Yorktown, al este de Midway (08:10h).

 A Nagumo se le presenta un difícil dilema, con la mitad de los aviones rearmándose para un segundo ataque aéreo a la isla y la otra mitad regresando a los portaviones decide  un cambió de táctica para enfrentarse a la nueva amenaza, y ordena que se cambien el  armamento de los aviones para ahora atacar a los barcos americanos.

 

Mapa 12. Batalla de Midway

 

Una ola de bombarderos torpederos lanzados desde los portaviones Hornet y Enterprise encuentran a los japoneses y comienzan un ataque (08:40h) que acaba en desastre ya que de los 41 torpederos enviados solo 5 escapan de los caza zero que protegen a la flota japonesa, pero cuando Nagumo esta apunto de ordenar el despegue de sus aviones, que abarrotan las cubiertas de los portaviones japonés suena la alarma:

¡Bombarderos! (10:24h). Nadie los había visto venir, los zero no han recuperado altura desde el ataque de los torpederos, nada puede parar a los aviones americanos que se lanzan como flechas sobre sus blancos. En cinco minutos tres portaaviones japoneses: Akagi, Kaga y Soryu son golpeados y empiezan a arder, mas tarde una segunda oleada de bombarderos en picado los remata. (10:46h) Nagumo que ha perdido 3 de sus 4 portaviones, ordena lanzar los aviones del superviviente Hiryu que logran dañar de muerte al Yorktown, pero unas horas más tarde, una segunda oleada de aviones americanos los encuentran y lo hunden.

El 6 de junio, Yamamoto ordenó a sus naves retirarse, poniendo fin a la Batalla de Midway. En total, Japón había perdido hasta 3.000 hombres (incluyendo más de 200 de sus pilotos más experimentados), casi 300 aviones, un crucero pesado y cuatro portaaviones, mientras que los estadounidenses perdieron un portaviones y un destructor, junto con alrededor de 145 aviones y aproximadamente 360 militares.

El 4 de junio por la tarde Japón era invencible. El 6 de junio por la noche Japón está vencido. El resultado inmediato de la victoria de Estados Unidos en la Batalla de Midway, fue que Japón abandonó su plan para expandirse por el Pacífico, cambiando a una estrategia defensiva en la que se mantendrán durante el resto de la Guerra. Esta batalla fue el equivalente en el Pacifico a la de Stalingrado en el frente Ruso, supuso una inyección de moral para los americanos que a partir de ese momento, y hasta el final de la guerra tendrían siempre la iniciativa.

 

PELÍCULAS

 

Tora! Tora! Tora!, Richard Fleischer, Kinji Fukasaku & Toshio Masuda (1970)

La 20th Century Fox encargó a Akira Kurosawa el rodaje de la película más ambiciosa sobre el ataque a Pearl Harbour en diciembre de 1941, aunque al poco tiempo fue Richard Fleischer el que tomó el relevo, y los directores nipones Kinji Fukasaku y Toshio Masuda se encargaron de las tomas japonesas.

La película se divide en 2 partes claramente diferenciadas. La 1ª, de unos 75 minutos aproximadamente, presenta a los personajes más importantes, la negociación por parte de los estados implicados y las causas que van elevando la tensión hacia la acción final, tema central del film. La 2ª parte, los 60 minutos finales, muestra el ataque a Pearl Harbour, donde el ritmo se dispara exponencialmente, y la acción se apodera de la filmación.

 

Toda una lección de historia que se amparó en un reparto formado por actores norteramericanos (Martin Balsam, E.G. Marshall, James Whitmore, Joseph Cotten o Jason Robards) y japoneses (Sô Yamamura, Takahiro Tamura, Eijirô Tôno, Tatsuya Mihashi o Shôgo Shimada) para dar vida a los protagonistas, de la excelente música de Jerry Goldsmith y la realista fotografía de Charles F. Wheeler, Osamu Furuya, Sinsaku Himeda y Masamichi Satoh, aunque fueron los efectos visuales de A.D Flowers y L.B. Abbott los que pasaron a la historia en tiempos muy alejados de los F/X o efectos por ordenador.

De las 5 nominaciones a los Oscar conseguidas, obtuvo el de Mejores efectos visuales.

 

La batalla de Midway, Jack Smight (1976)

La considerada como batalla clave dentro del frente del Pacífico fue llevada al cine por el norteamericano Jack Smight en 1976, aprovechando la apuesta de Universal Pictures por un reparto estelar, con Charlton Heston, Henry Fonda, Glenn Ford, Toshiro Mifune, Hal Holbrook, James Coburn o Robert Mitchum en diversos papeles.

La acción se centra en la ofensiva japonesa sobre el atolón de Midway como la oportunidad perdida para hacerse con el poder definitivo sobre el Pacífico, y cómo la destreza y flexibilidad de la marina estadounidense es capaz de resistir y hacer frente al envite hasta convertirlo en una victoria, casi definitiva, sobre el gigante nipón.

Sin ser un emblema del género, sí es capaz de mantener la tensión y atención sobre la acción durante las más de 2 horas de duración, contando con la magnífica música de John Williams y algunas de las caras más conocidas de actores de ascendencia japonesa como James Shigeta, Pat Morita o John Fujioka.

 

 

Continuará…

 

 

75 Años del Fin de la 2ª Guerra Mundial

by: Eduardo Garrido

by: Eduardo Garrido

Roquero, cinéfilo, lector empedernido que estudió Derecho para trabajar en una biblioteca y disponer de pelis, discos y libros a mano

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