Últimamente estoy muy metido en discos que salieron a principios de los años 90 (no tenéis más que ver la sección de clásicos), pero especialmente en aquéllos que sobrevivieron al tsunami Seattle. No sé porqué, pero tengo unas ganas brutales de recuperar esos discos que me volaron la cabeza en aquéllos años universitarios, pero que quedaban fuera del universo Seattle (ojo, adoro a Soundgarden y Alice in Chains y los 3 primeros discos de Pearl Jam me parecen fundamentales, por no hablar de Temple of the dog…). Fue una época brutal para un servidor, cuya mente estaba abierta de par en par a todo lo que iba llegando a mis manos, siendo capaz de descubrir a The Doors, hacer el bestia con el “Painkiller” de Judas Priest o meterme de lleno en la escena hard rock del momento.

Uno de esos discos que me están haciendo recuperar esas sensaciones es este debut de los norteamericanos JACKYL. Un álbum homónimo que, desde su natal Georgia, universaliza una propuesta directamente sacada del corazón del género, mezclando influencias con el southern típico de la zona, el hard rock macarra y chuleta (más comúnmente conocido como sleazy) y una actitud totalmente punk, aderezado con un sentido del humor que muchas veces se echaba en falta en todas estas bandas.

La banda había fichado por el gigante GEFFEN (acordaros de lo que suponía fichar por Geffen en aquella época) y se pusieron en manos del productor Brendan O’Brien (uno de los grandes de la historia), por lo que tenían todos los elementos favorables para crear un gran trabajo. No faltaban medios y aparecen entre los créditos nombres tan grandes como John Kalodner o los Masterdisk Studios de New York. Solo faltaba que de ahí surgiera un compendio de lo que Jackyl era en realidad. Y es que lo que ciertamente dificultaba ese trabajo era la brutal puesta en escena que la banda daba en sus conciertos y el cachondísimo sentido del humor que impregnaba sus propuestas. Pues bien, todos supieron dar el máximo para lograr que JACKYL se escribiera con letras mayúsculas.

El disco se publico en 1992 y logró ser platino, metiendo 4 singles en las listas americanas, aunque siempre quedará en nuestras memorias como la banda que hace un solo con una motosierra, y además mola.

El redondo cuenta con 10 cortes de puro hard/southern rock and roll, con un sonido impoluto, perfectamente acoplado, con una ecualización maravillosa, donde podemos oír perfectamente el bajo o las rítmicas sin necesidad de forzar, donde cada instrumento suena en su sitio y con la potencia adecuada. La propia banda se jacta, con su sentido del humor habitual, de que estamos ante un disco sin baladas moñas ni teclados. ¡¡¡Se puede decir más alto, pero no más claro!!!

La combinación de trallazos a la yugular y medios tiempos resultones y pegadizos hasta la saciedad es perfecta. La gritona garganta del omnipresente Jesse James Dupree y los fantásticos coros de The Ball Sacks (Nick, Dick y Todd) dan empaque a trallazos de la talla de “Dirty little mind” o “Redneck punk”, al igual que desprenden clase por todos los poros en temas como “When will it rain” o “Reach for me”.

El tema estrella, sin duda, es “The lumberjack” (podéis ver el video pinchando en el enlace de youtube), donde Jesse, cual estrella de una peli de Sam Raimi, agarra la motosierra y nos hace partícipes de una de esas canciones que quedan para la historia del rock and roll. Musicalmente no creo que sea superior a “I stand alone” o “Down on me”, y no consigue que me entre la vena punkie como con “Redneck punk”, pero su originalidad, su ritmo vacilón, su aroma bluesie y, como no, ese pedazo de solo de motosierra hacen que haya pasado a la historia.

Esta primera parte del álbum que cierra “The lumberjack” me parece insuperable, perfecta, una tremenda píldora de clase, actitud, estilo y rock and roll por todos lados. Los 4 temas finales podrían cuadrar en un género más standard, pero los coreables estribillos (perfecto “Reach for me” y “Back off brother”) y la perfecta conjunción musical de las 2 guitarras con una base rítmica casi perfecta y la inconfundible audición de Jesse al frente, hacen que cierren un disco maravilloso, de obligada escucha para cualquier roquero del mundo y que cada cierto tiempo te grita desde la estantería para que lo pongas en el reproductor. ¡Quizás sea este un buen momento!

Puedo añadir unas líneas sobre el devenir de la banda y la actualidad del grupo, pero eso ya lo tenéis en la red, así que no perdáis tiempo y haceros con esta joyita.

 

GRUPO: JACKYL
DISCO: JACKYL
FECHA DE PUBLICACIÓN: 1992
SELLO: GEFFEN RECORDS

BANDA:
Jesse James Dupree: voz y motosierra
Jimmy Stiff: guitarra
Jeff Worley: guitarra
Thomas Bettini: bajo
Chris Worley: batería

 

TRACKLIST:

1.- I stand alone
2.- Dirty little mind
3.- Down on me
4.- When will it rain
5.- Redneck punk
6.- The lumberjack
7.- Reach for me
8.- Back off brother
9.- Brain drain
10.- Just like a devil

 

Facebook – www.facebook.com/OfficialJackyl

 

 

 

 

Sobre El Autor

Eduardo Garrido

Roquero, cinéfilo, lector empedernido que estudió Derecho para trabajar en una biblioteca y disponer de pelis, discos y libros a mano

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