Antes de entrar en faena me apetece hablar un poco de Tesla. Englobados por temporalidad con los grandes tiempos del hard rock y el hair metal es cierto que su sonido no se emparejaba estrictamente al de otras bandas contemporáneas a ellos pero si que compartían no solo espacio, sino también giras y por supuesto público. Tesla aprovecharon el momento en el que incluso gente alejada del hard rock compraba en masa discos como “Get a grip” o “Hysteria” para que eso se viese reflejado en un mercado que les aceptó de buena manera. Y no era para menos. Parieron dos primeros discos sencillamente para enmarcar. “Mechanical Resonance” y “The Great Radio Controversity” auparon a los de Sacramento a donde debían. Pero es que además no solo consiguieron introducirse en las vidas de aquellos que seguían las modas del momento y por supuesto en las de los fans del hard rock. Además se convirtieron en banda respetada por toda la comunidad rockera. Incluso cuando llegaron los malos tiempos mediáticos para el hard. Antes de eso dejaban en 1990 un fantástico directo acústico “Five man acoustical jam”. Una jodida maravilla que marcó un antes y un después en los unplugged. No fue el primero pero si posiblemente el que abrió la puerta a una moda que la MTV aprovechó en interés propio y de camino nuestro. En 1991 sacaban otro gran disco “Psycotic Supper” y ya sabéis lo que vino después.

Nota: 45

El caso es que Tesla han seguido intermitentemente al pie del cañón y además dejando buenos discos que el mundo del rock en general ha acogido con ganas y entusiasmo. Llegamos a 2019 y nos encontramos con este “Shock” y cuando lo escuchas piensas que quizás el nombre está muy bien elegido. Pero no nos echemos las manos a la cabeza aún. Lo primero que destaca es que detrás de la producción del disco se encuentra Phil Collen. La relación Tesla/Def Leppard viene de muy lejos. Incluso los de Jeff Keith dedicaron en el disco “Psycotic Supper” la canción “Song & Emotion” al malogrado Steve Clark. ¿Debe influir la mano de Collen en el sonido de este nuevo disco de Tesla?. No tiene por que, aunque me da que si, y bastante una vez escuchado el disco. Se nota mucho en los juegos vocales, sobre todo en los coros, algo en lo que Def Leppard son unos auténticos maestros. Además durante todo el disco también existe una especie de huida de ese sonido que tanto gusta a los puristas para acercarse a otras formas de entender la forma de hacer sus propias canciones. También es cierto que la banda ya avisó que deseaba dar un aire pop a los estribillos y para eso Collen es idóneo.

El disco comienza fuerte, cañero, con la guitarrera “You won’t take me alive” en el que quieras o no encuentras un toque Def  Leppard y su estribillo es puro hard rock de mediado de los noventa (me vienen a la cabeza los Bon Jovi de “Keep the faith” o los Gun más hard rockeros. “Taste like” si tiene ese sello Tesla sobre todo en la voz pero de nuevo despista ese guiño al hard ochentero con el que compartieron fama. Las baladas siempre han sido un punto fuerte para Tesla, especialmente por la voz de Jeff capaz de dotarlas de una dramatismo intenso. “We can rule the world” es la primera que presentan en este disco. Me gusta la estrofa pero reconozco que no demasiado el estribillo. Echo en falta fuerza. Ni más ni menos que la que Tesla siempre han poseído. El comienzo de “Shock” puede suponer eso mismo para muchos de sus fans. Un ritmo electrónico con caja de ritmos y un medio tiempo que juega a ser actual en una banda que se muestra fuerte cuando se abraza fuerte a sus raíces.

Otra balada más, “Love is a fire”. Más acertada que la primera, con ese piano que la mece y un estribillo donde lucen los coros. Mejor que la anterior de este disco pero por debajo de lo que nos tienen acostumbrados. Además, meter dos baladas y un medio tiempo seguido no estoy tan seguro de que sea muy buena idea.

Pero es que siguen con las revoluciones bajadas en este tramo central del disco. “California summer song” es un pop facilón con acústicas y juegos vocales que tampoco es que le vayan mucho a la banda. Más baladas. Llega el turno de “Forever loving you” que sigue sin decirme nada. Lo siento. No pretendo que superen algo como “We’re no good together” o “Love song”, pero esto no me llega, lo siento. No es cuestión de fanatismos ni ser cerrado de mente. Es simplemente que este tipo de canciones debe emocionarte y conmigo no lo consigue. No se si será culpa mía o de ellos, pero es lo que hay. Estoy escribiendo esta reseña y me duele, en serio. Amo a esta banda. No ahora, sino desde el año 86. Sus discos suenan constantemente en casa. Tanto los de los 80/90 como “Into the now”, Forever now” y “Simplicity”. Siguen empeñados en los medios tiempos y es el turno de “The mission” con el que mejora el asunto y me siento a gusto con la banda. Vuelve la distorsión y las guitarras hirientes con “Tied to the tracks” y su regusto southern. Me vengo arriba. ¡Vamos!. Frenada en seco con “Afterlife” que suena chula con esa sospechosa melodía de voz pero tampoco rompe ni mucho menos. Recuperan las guitarras con “I want everything” que suena como una especie de cruce entre Def Leppard y Cheap Trick y a la que un poco más de protagonismo de las guitarras en la mezcla hubiese favorecido. “Comfort zone” cierra el disco. Me gusta su ritmo, reconozco que me hace moverme. Nuevo disco de Tesla del que me quedo con cinco canciones de doce y amigos eso es muy poco, sobre todo para una banda como Tesla. Lo siento, no supero este “Shock”.

Sobre El Autor

Licenciado en el arte de apoyar el codo en la barra de bar. Comencé la carrera de la vida y me perdí por el camino, dándome de bruces con el rock and roll. Como no pude ser una rock star, ahora desnudo mi alma cual decadente stripper de medio pelo en mi blog, Motel Bourbon.

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