Soy un tipo muy optimista por naturaleza, incluso a niveles a veces demasiado exagerados. Lo cierto es que las cosas normalmente me acaban saliendo bien, no se si será el karma o la jodida suerte, pero el caso es que sigo pensando que me ayuda mentalmente el no cerrarme en banda pensando que todo se va a la mierda sin remisión. Así que me declaro fan incondicional del título de este disco de Bulletmen. Pero es que además después de escuchar el disco por activa y por pasiva, de su música también.  Lo suyo es el hard rock, el de mucha clase y calidad. Recuerdos tanto a los padres del invento como al más melódico de los ochenta e incluso argumentos más actuales se dan cita en las diez canciones que forman parte de este «There’s always light at the end of the tunnel» y que los propios Bulletmen se han autoproducido. Cosas de este negocio. Gente con una atención mediática descomunal por mostrar parte de su intimidad en un reality show con la excusa de ir a forjarse una carrera musical y bandas con las ideas tan claras y el talento necesario como Bulletmen poniendo pasta de su bolsillo para que su disco llegue a la gente.

La familia Purple/Rainbow se presenta como candidata a la influencia de Bulletmen pero no queda la cosa ahí porque aunque instrumentalmente reciban herencia del mejor hard clásico británico en la voz personalmente me recuerda mucho a Clauss Lessman, vocalista de Bonfire. El disco rezuma fuerza y potencia, muestra clara de una buena producción consiguiendo que esa afortunada mezcla de poderío y melodía consiga el equilibrio necesario para que ninguna de las dos facetas se vean eclipsada por la otra, algo mucho más complicado de conseguir de lo que pueda parecer a priori. Destacar canciones por encima del resto?. Complicado. Reconozco que me gustan mucho «A secret that may kill», «Drowning in this world tonight» o la enérgica «Hard loving man». Lo dicho, otro fantástico disco de la escena hard rock hispana que anda en estos momentos en un nivel altísimo, al menos en cuanto a producciones. Hablar de público ya es otro cantar.

BULLETMEN – There’s always light at the end of the tunnel

by: Carlos tizon

by: Carlos tizon

Licenciado en el arte de apoyar el codo en la barra de bar. Comencé la carrera de la vida y me perdí por el camino, dándome de bruces con el rock and roll. Como no pude ser una rock star, ahora desnudo mi alma cual decadente stripper de medio pelo en mi blog, Motel Bourbon.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas entradas

Últimos comentarios

Te puede interesar

Karnivool – In Verses

Karnivool – In Verses

Los australianos Karnivool comenzaron a publicar su música en el año 2005, y, desde entonces, han tenido varios periodos largos de silencio, aunque no por ello han apartado las miras de su dirección particular. La muestra es este último EP publicado el 27 de enero de...

Discerptus – Rebirth

Discerptus – Rebirth

La banda española de death metal Discerptus nos trae su álbum debut “Rebirth”, Formada el pasado 2024 en Madrid, Discerptus busca mantenerse cerca de las raíces del death metal clásico, un estilo en el que varios miembros de la banda han estado tocando durante décadas...

Asha – The world belongs to the brave

Asha – The world belongs to the brave

Afortunadamente hay veces que me concilio con el mundo, normalmente a través de la música, del talento explicito de músicos que no disfrutan del espacio mediático que debería corresponder a las canciones que nos brindan. Es el caso de Kike G. Caamaño, uno de los...

Solus Rex – Scenes From Yonder Life

Solus Rex – Scenes From Yonder Life

En este mes de enero es normal que todavía andemos escuchando trabajos que nos han llegado en los últimos meses del pasado año y que, por estar metidos en muchos frentes, dándole más prioridad a la redacción de la lista de los mejores discos de ese año, pues no hemos...

Separar a los hijos del otro

Separar a los hijos del otro

El corazón nos sigue latiendo, a pesar de las circunstancias, es un motor que no deja de trabajar, algo en lo que nos tenemos que inspirar. Seguramente por el título ya podréis imaginar de qué va este artículo, es otra botella al mar, pero esto va mucho más allá....