Curiosa forma de empezar el mediodía de un sábado la de meterse en un teatro para presenciar un concierto de rock. Una experiencia cuando menos novedosa y extraña para el que suscribe como para la mayor parte del público que llenaba la platea; es más yo diría que el propio grupo también estaba un poco fuera de su salsa dada la hora y el escenario . Lo del formato mañanero como que no es muy acertado a mi gusto pero en todo caso ver a The Sadies es todo un lujo a cualquier hora del día.

A destacar que la actuación del grupo era la última de una gira bastante larga que les trajo por este país y muy posible que entre la hora , las datas acumuladas y el escenario teatral que imponía un sepulcral silencio la banda tardara un par de temas en coger carrera y sitio a su country rock imaginativo y a menudo artie dónde se entremezcla el folk tradicional con garage rock y psicodélicos pasajes

Apertura con brío sonando apropiadamente The First 5 Minutes del Internal Sounds al que sigue uno de los instrumentales con aire a Dick Dale vaquero que de tanda en tanda se van a convertir en habituales( diría que más de un tercio del minutaje ) compañeros de concierto los cuales para mi gusto iban a representar las partes más jugosas de su set por contener una imaginaria mixtura de sonidos de spaguetti western con surf garage . Los tres últimos lps del grupo fueron presentados debidamente cayendo poco a poco piezas del actual Nothern Passages, como de los International Sounds y Dark Circles . Another Season Again con su fiereza garagera en contrapunto y Whats Left Behind y sus entramados de guitarras lo más destacado del lote . Por supuesto que hubo tiempo para la faceta más tradicional y roostie de la banda con el violín como principal invitado a la fiesta vaquera configurando unos momentos en los cuales Dios a través de los Sadies convirtió al público creyente al mundo del Gran Ole Opry al cual convirtieron por momentos el Teatro Principal.

Tras una hora un pequeño descanso y atacaron al publico con varias sorpresas en forma de homenajes a dos influencias definitivas en la banda uno el Rey Elvis con su Wearing That Loved On Look y el otro más moderno y también tristemente desaparecido Jeffree Lee Pierce ( Gun Club ) Hora y tres cuartos de misa matinal para comenzar un fin de semana y todo con los oferentes The Sadies que pese a las especiales circunstancias de horario y lógico agotamiento tras el extenso recorrido por el Estado supieron ofrecer su particular visión del rock de raíz norteamericano .

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