Cine

Crítica de Interstellar, de Christopher Nolan

Comments (1)
  1. Perem dice:

    Ufff… ni la tramposa media hora final que, todo hay que decirlo, no está mal, consigue salvar de la calificación de tomadura de pelo a la pretenciosa película que nos sirve Nolan. Y es precisamente el pretender hacer el 2001 del S.XXI lo que hace que haya que ser duro con él. Sí la cinta viniera firmada por cualquier otro y simplemente su idea fuese la de hacer una pelí más de ciencia ficción para pasar el rato, pues mira, tendría su gracia y sus continuas pajas mentales (con perdón) sobre el espacio / tiempo y demás lindezas dignas de primero de carrera pues como mínimo hubieran resultado graciosas, pero ya que el tipo ha querido cruzar la línea y ponerse al lado de lo grandes, esos que con menos presupuesto y menos medios se sacaron de la manga, por ejemplo, a Hal 2000 y no necesitaron un McConaughey de turno para pilotar la nave, y la dejaron en manos de un Keir Dullea cualquiera, pues habrá que juzgar su película como se juzga a los grandes.

    Interstellar parte de una idea que ya ha sido tratada en infinidad de cintas anteriores, pero su tramo inicial, muy a lo Night Shyamalan, si bien se hace un pelin largo, no está mal, aunque la elipsis de 2001 se come con patatas la de Nolan, y uno se pregunta si esa escena está hecha aposta o es que le salió así. Y a partir de ahí, cuando en principio se supone que es en ese viaje a lo desconocido ha de ser la gran baza de la película. Un viaje con el que Nolan centra la parte intermedia de la película y que si bien con esfuerzo consigue mantenerlo dentro del aprobado, aunque nos tengamos que tragar esa copia barata de Hal, acaba desembocando con la aparición del personaje de Mr. Matt Damon, que mejor que vuelva a ponerse en la piel de Bourne, más que nada para que vuelva a ponerse en forma, y toda la trama que lo envuelve en momentos que bordan la vergüenza ajena. Unos momentos en que a más de uno le habrán venido ganas de cortarle las manos al del sintetizador, y es que , si bien no debe ser culpa suya, se les ha ido de las manos eso que se estudia en primeo de cinematografía cuando se toca lo del acompañamiento de la música para realzar o crear tensión en una escena cualquiera. Y para el encargado del tema pues un consejo, que vaya al videoclub y se ponga la última de Kubrick y verá como una simple nota de piano puede hacer lo mismo sin necesidad de que a uno se le reviente el tímpano en la sala de cine.

    Y bueno, Nolan, dentro de su hinchado ego, decide abordar la última media hora de la película a lo Kubrick en 2001, y sí antes ya nos había llenado la cabeza con toda esa jerga cuántica, es cuando, evidentemente tramposamente, decide jugar a la cuarta o quinta (yo que sé) dimensión y juntar pasado / presente / futuro, con lo que eso acarrea, y es que como dijo alguien una vez, si alguna vez se pueden hacer viajes en el tiempo, lo que está claro es que podrás asistir como espectador, pero no podrás cambiar el pasado, y a lo Frank Darabont en Cadena Perpetua, se dispone a jugar con cartas marcadas para ofrecernos la escena clave de la película. Esa donde el reloj , la estantería , y ese Stay inicial dan paso al momento culminante donde alguien pretende cambiar algo que no se puede, ya que si se cambia él no estaría ahí viendo la escena.

    Bueno, no me alargo más, aunque las casi tres horas de Interstellar podría dar para mucho más, pero al fin y al cabo todo se podría resumir que a Nolan todavía le queda mucha sopa para comer para para poder sentarse en la clase donde Kubrick, años después de su muerte, sigue dando lecciones de cine.

    Una nota? … No llega al aprobado.

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