Discos Traducidos: Carmina Burana – Carl Orff

Publicado el 26/10/2017 | por Angel | Discos Traducidos, En Papel, Especiales

Se me ha ocurrido, después de una pequeña y sugerente charla con el master Tizón, poner la traducción de este magnífico disco, que data del año 1978. Carmina Burana de Carl Orff. Una obra magna de la música clásica conocida por todos, que ha sido puesta en varias películas como banda sonora. Esta traducción no es mía. Es la que consta en el disco, del latín, directamente al español, la cual, por su calidad, he decidido traeros a esta sección. Espero que la disfrutéis. Además, viene con un texto explicativo que os transcribo más abajo.

EL MANUSCRITO DE BENEDIKTBEUREN

Un manuscrito anónimo fue hallado en 1803 en el convento de Benediktbeuren, cerca de Kochelsee en la alta Babiera. Los autores del mismo son poetas trashumantes de los siglos XII y XIII, que escribían en latín, en alemán semimoderno y en francés arcaico.

Sus textos estaban impregnados de una mezcla juvenil, violenta y paródica. Cantos de alabanza a la Primavera y al amor, versos burlones y ruidosas canciones para beber – testimonios de la revuelta de la juventud contra el mundo duramente organizado del medioevo – se unen en un tríptico engarzado en la invocación del destino, (Oh Fortuna) y cantan, en la primera parte, el encuentro del hombre y de la naturaleza, (Veris leta facies). En la segunda, la alegría del vino (In Taberna) y, finalmente, el amor (Amor volat undique). Estos cantos de viajeros reflejan en una lengua impulsiva, a veces ruda y osada, una vida dominada por la implacable rueda del destino. Fortuna y Ananke, el medioevo germánico y la Grecia antigua, se encuentran en esta concepción reivindicadora y, no obstante, fatalista de la existencia.

Carl Orff, ha puesto por subtítulo a Carmina Burana, cuya primera ejecución se realizó en Frankfurt en 1937, Canciones profenae cantoribus et choris cantandae comitantibus instrumentis atque imaginibus magicis.

Ha subrayado con ello sus intenciones como sigue:

No se trata en este caso de una simple puesta en música de los textos profanos del manuscrito de Benediktbeuren, sino de cuadros mágicos que, valiéndose de todos los medios del teatro, evocan el éxtasis que provocaba el drama antiguo. Una condición superior que forma pareja con la protesta de los vagabundos, cumple la finalidad de reemplazar la ilusión romántica de esencia medioeval.

Carl Orff

La energía original y vital y el destino impenetrable. Dos concepciones elementales del teatro de Orff, son aquí puestas de relieve.

Karl Shumann

 

CARMINA BURANA – CARL ORFF

 

1. ¡Oh, Fortuna !¡ Oh Fortuna!
Variable como la luna,
como ella creces sin cesar
o desapareces.
¡Vida deshonrosa!
Un día, jugando, malgastas
los débiles sentidos,
para llenarlos de satisfacción
al día siguiente.
La indigencia
la potencia máxima
se derriten como el hielo
ante tu presencia. Destino
invencible y vanidoso
Rueda que gira.
Tu naturaleza es perversa,
tu felicidad, vana,
en continua disolución
Oculta en la sombra
y cubriéndote con un velo,
vienes ahora hacia mí.
Para satisfacer el juego
de tu malignidad,
desnudo mi espalda

Felicidad y Virtud
me son ahora desfavorables.
La afectación y el agotamiento
son de rigor.

Por eso, a su hora
y sin tardar,
pinchad las cuerdas
cantad el estilo
que el destino ha empleado
para tumbar al bravo:
unid vuestros gemidos a los míos.

2. Las heridas causadas por la Fortuna

Lloro
las heridas causadas por la Fortuna,
ya que ella me quita sus dones,
esa reacia.
En realidad, está escrito,
los bucles brillan en su frente,
pero cuando la ocasión se presenta,
sólo suele mostrar la cabeza calva.

Yo estaba sentado en el trono de la Fortuna,
muy en alto,
coronado de flores multicolores
por el éxito.
Se me ensanchaba el corazón
y me sentía feliz y ensalzado,
pero de pronto me precipité de la cumbre,
desprovisto de todo esplendor.

Tú giras, rueda de la fortuna,
yo siento zozobra y me empequeñezco,
mientras tú llevas a otro a la cumbre:
un poco demasiado alto,
se sienta muy derecho el Rey:
que tenga cuidado de no caer.
Bajo la rueda puede leerse:
“Reina Hécuba”.

I. A LA PRIMAVERA

3. El rostro puro de la Primavera
se ofrece de nuevo al mundo.
Vencidos los rigores del invierno,
tienen que ceder el sitio ahora.
Flora inicia su reino
en hábito multicolor
los bosques la celebran
con cantos melodiosos.

Tumbado sobre el seno de la Flora
ríe Febo de nuevo.
Zéfiro renace
en esta múltiple floración
que exhala los más dulces perfumes.
Aceptemos el desafío
corriendo hacia el Amor.

Por sus cantos, la dulce Filomena
entona su preludio a la renovación.
Los prados, engalanados de vivos colores
sonríen serenamente.
En su vuelo atraviesan los pájaros
las delicias del bosque
La ronda de mujeres jóvenes
aporta mil alegrías.

4. El sol lo endulza todo

El sol lo endulza todo,
él, siempre puro y tierno.
El rostro de abril
abre al mundo nuevos horizontes.
El corazón del hombre
se lanza de nuevo hacia el Amor.
El dios niño
reina sobre todo lo amable.

Semejante renovación
en la solemne Primavera
y el orden supremo de la estación,
exigen que nos alegremos.
Ellos señalan caminos
hace mucho tiempo familiares:
Que tu juventud
dé pruebas de sentido común y de fidelidad.
Sujeta bien al que te pertenece
Ámame de corazón y fielmente
Considera mi fidelidad
como si viniese del fondo de mi corazón
del fondo del alma.
Estoy cerca de ti
incluso en la mayor distancia
El que ama es así
es arrastrado por la rueda.

5. Mira el encantador

Mira, con la primavera encantadora
y tan esperada
vuelven las alegrías
el prado reluce
de púrpura
el sol lo purifica todo,
huye, por lo tanto de la tristeza.
El verano renace
que se vayan ya
los rigores del invierno.

Ahora se derriten
y desaparecen el granizo,
la nieve y todo lo demás.
El invierno huye
y ya la primavera
recurre a los pechos del verano.
Tiene que ser muy miserable
el que no sepa vivir y amar
bajo el reinado del verano.

Brillan magníficamente
y se embriagan
con las dulzuras de la miel,
los que se atreven a asir
la recompensa de Cupido.
Según lo ordena Venus
con alegría
y orgullo
queremos rivalizar con París

SOBRE EL CESPED

6. Danza
7. El bosque reverdecido

Ha reverdecido el noble bosque,
con flores y hojas
¿dónde está mi confidente,
mi compañero?
Se ha ido a caballo
Eia! ¿quién me va a querer?
El bosque reverdece en todas partes.
Echo de menos a mi compañero.
El bosque reverdece por doquier.
¿Porqué tarda tanto mi compañero?
¿Porqué se retrasa tanto?
Allá se fue cabalgando
¡Eia! ¿quién me va a querer?

8. Mercader, dame el fardo

Mercader, dame el fardo
que teñirá mis carrillos de rojo
quiero forzar a la gente joven
a amar,
que lo quieran o no.
Miradme,
gente joven.
Permitidme que os agrade.

Amad, hombres justos
a las mujeres dignas de amor.
El amor os dará el orgullo
y el brillo de los grandes honores.

Miradme
gente joven
Permitidme que os agrade.

Gracias te sean dadas mundo
tan rico en alegrías.
Quiero ser tu vasallo
y estar siempre seguro de tu bondad.
Miradme gente joven
Permitidme que os agrade.

9 . Ronda

Todas las jóvenes
Todas las jóvenes
que forman este corro
no quieren hombre
para el verano.

¡Ven compañero, ven!
¡Te he esperado tanto!
¡Te he esperado tanto!
¡Ven compañero ven!
Dulce boca, color de rosa,
¡ven y cúrame!
¡ven y sáname,
dulce boca, color de rosa!

Todas las jóvenes
Todas las jóvenes
que forman este corro
no quieren hombre
para el verano.

10. Si la tierra entera fuese mía

Si la tierra entera fuese mía
del mar hasta el Rhin,
renunciaría a todo muy a gusto,
si la reina de Inglaterra
estuviese entre mis brazos.

II. EN LA TABERNA

11. Llama interna

Encendido
por un violento resentimiento,
lleno de amargura,
hablo a mi corazón
hecho de ceniza
polvo de la tierra
me parezco a la hoja
con la que juega el viento.

Si es cosa
de hombres sabios
situar sus fundamentos
sobre la roca
yo me parezco, loco de mí
al río que fluye
sin seguir nunca
el mismo curso.

Voy a la deriva
como barco sin patrón
como el pájaro errante
por las rutas del aire
No me ata ningún lazo

ningún castillo me retiene
busco a mi semejante
uniéndome a los depravados.

Ser muy serio
me parece harto difícil
la broma es agradable
y más dulce que un rayo de miel.
Lo que Venus ofrece
es sacrificio delicioso
que no va con
las almas cobardes.

Como la juventud
me voy por los largos caminos.
llevándome como compañero a un infame.
No exijo virtud.
Sediento de placeres,
más que de salud,
quiero, ya muerta mi alma,
que disfrute el cuerpo.

12.En otros tiempos nadaba por aquí y por allá en los lagos

En otros tiempos nadaba por aquí y por
allá en los lagos.
entonces vivía y era bello,
entonces aún era un cisne.
¡Pobre, pobre de mí!
Ahora estoy tan negro
y tan profundamente quemado.

Me vuelve y revuelve el cocinero,
me quema el fuego
El amo de la cocina me prepara el plato.
¡Pobre, pobre de mí!
Ahora estoy tan negro
y tan profundamente quemado.

Ahora me acerco al plato
incapaz de volar ya
los dientes se afilan a mi alrededor
¡Pobre, pobre de mí!
Ahora estoy tan negro
y tan profundamente quemado.

13. Soy el Abate

Soy el Abate de Cucania
y gobierno mi convento
con mis compañeros de botella
y mi afecto lo consagro
a la Orden de los jugadores de dados,
y si alguno de ellos viene a verme
por la mañana en la taberna
y se marcha al anochecer, dejándome,
se oye un solo grito
¡Wafna , wafna !
¿Qué has hecho? ¡Malvado destino!
Nos privas de todas las alegrías de la vida.

14. Cuando estamos en la taberna

Cuando estamos en la taberna
no hablamos nunca de la tumba,
pero nos dedicamos al juego
que nos calienta siempre.
Lo que ocurre en la taberna
cuando el escudero trae el vino
vale la pena ser escuchado
Escuchad esto:
Los unos juegan, los otros beben,
otros se muestran desvergonzados,
pero en el juego

más de uno es desplumado,
más de uno gana un traje,
algunos se visten de sacos,
pero nadie teme la muerte,
no, es por Baco por lo que se agitan
los dados.

Primer punto, el que paga el gasto:
es el pueblo disiluto quien lo bebe,
una vez por los cautivos
tres veces por los que viven,
cuatro veces por la cristianidad,
cinco veces por los muertos en el Señor,
seis veces por las hermanas libertinas,
siete veces por los ladrones.

Ocho veces por los hermanos extraviados,
nueve veces por los monjes dispersados,
diez veces por los marineros,
once veces por los que viven en la discordia,
doce veces por los que hacen penitencia,
trece veces por los que viajan,
a la salud del Papa, como también a la del Rey,
todos beben sin tasa.

Bebe la dueña, bebe el dueño
bebe el caballero, bebe el cura,
bebe ese y bebe aquel,
bebe el criado y bebe la criada,
bebe el ágil y bebe el perezoso,
bebe el rubio y bebe el moreno,
bebe el sedentario y bebe el viajero
bebe el loco y bebe el cuerdo
bebe el pobre y bebe el enfermo,
bebe el desterrado, bebe el desconocido,
bebe el niño, bebe el calvo,
bebe el obispo y el decano,
bebe la hermana, bebe el hermano,
bebe la abuela, bebe la madre
bebe esa, bebe ese
beben cien y beben mil

Seiscientos ducados serían demasiado poco
si todos bebiesen sin medida
Hasta nuestra jovial bebida
llegan las injurias de todos los pueblos
que nos empobrecen
¡Que caigan los que nos injurian
víctimas de la depravación
para que no puedan ser inscritos en el libro
de los justos!

III. LA CORTE DE AMOR

15. El Amor vuela a todas partes

El amor vuela a todas partes
asido por el deseo.
Las jóvenes y los muchachos se encuentran
y está bien eso.
La que no tiene quien la ame,
está vacía de alegrías
Tiene que encerrar la noche más profunda
en la prisión de su corazón.
Eso es bien amargo.

16. Día, Noche y todo

El día y la noche, todo
está contra mí.
La charla de las muchachas
me hace llorar
y suspirar abundantemente
y tener más miedo aún.

¡Amigos! estáis bromeando.
Habláis de lo que sabéis
Perdonad que sea tan poco afortunado
El dolor es inmenso
Por vuestro honor,
aconsejadme pues.

Tu bello rostro
me hace llorar
mil y mil veces.
Tu corazón es de hielo.
Haz que vuelva a serme favorable.
Un beso me devolvería en seguida
a la vida.

17. Había allá una muchachita

Había allá una muchachita en túnica roja.
Pero si la tocábais,
la túnica crujía.
¡Eia!
Había allá una muchachita
como una rosa.
Su rostro estaba radiante
su boca florecía
¡Eia!

18. En mi corazón

Mi corazón suspira
porque eres bella
es lo que me causa
una profunda herida.
Manda liet
Manda liet,
Mi bienamada
no viene
Tus ojos brillan
como rayos de sol,
alumbrando la noche
como si fueran relámpagos
Manda liet
Manda liet
mi bienamada
no viene.

Que Dios, que los dioses me concedan
lo que me he propuesto,
deshacerme yo mismo
de las cadenas de su virginidad.
Manda liet
Manda liet
mi bienamada,
no viene.

19. Cuando el mozo y la moza.

Cuando el mozo, la moza
se encuentran en el cuartito;
¡qué celestes momentos!
Cuando el amor crece dulcemente
y que entre ellos
se esfuma el pudor
comienza un indecible juego
de miembros brazos y labios.

20. Ven, ven, ven

Ven, ven, ven
no me dejes morir
¡Hyrca, hyrca, nazara,
Trillirivos!

Bello es tu rostro,
bello es el brillo de tus ojos
y las trenzas de tu cabello.
¡Qué bello es tu cuerpo!

Más rojo que las rosas,
más blanco que el lirio
Tú, la más bella de todas,
serás siempre mi gloria.

21. Sobre la balanza incierta.

Sobre la balanza incierta del corazón
oscilan sucesivamente
el pudor y el deseo amoroso.
Pero yo elijo lo que veo,
ofrezco mi nuca al yugo,
poniéndome bajo el yugo tan dulce.

22. El tiempo es amable.

El tiempo es amable,
oh, mocitas
¡Unid vuestra alegría a la nuestra,
gente joven!

¡Oh! ¡oh!
Mi corazón se ensancha
por completo encendido
por un nuevo amor.
Joven, joven es este amor
que me consume
Mi promesa
me hace atrevido
mi negativa
me deprime.

¡Oh! ¡Oh!
Mi corazón se ensancha
por completo encendido
por un nuevo amor
joven, joven es este amor
que me consume.

El hombre es cobarde
en los tiempos del invierno
Alerta estará
en el aliento de la primavera.

¡Oh! ¡Oh!
mi corazón se ensancha
por completo encendido
por un nuevo amor.
Joven, joven es este amor
que me consume.
Eso me seduce y me arrastra;
soy una mocita.
Eso me inquieta y me llena de miedo
¡qué tonta soy!

¡Oh! ¡Oh!
Mi corazón se ensancha
por completo encendido
por un nuevo amor
Joven, joven es este amor
que me consume.

¡Ven bienamada!
¡Tráeme la alegría!
¡Ven, ven bella mía,
que me muero!
¡Oh! ¡Oh!

Mi corazón se ensancha
por completo encendido
por un nuevo amor.
Joven, joven es este amor
que me consume.

23. Tu eres lo más dulce

Tu que eres lo más dulce
a ti, toda entera, me entrego.

BLANCAFLOR Y HELENA

24. Te saludo, belleza.

Te saludo, belleza,
perla preciosa.
Te saludo, aderezo de las mujeres.
Virgen, venerada seas.
Te saludo, luz del mundo.
Te saludo, rosa del mundo.
Blancaflor y Helena
Venus generosa.

FORTUNA SOBERANA DEL MUNDO ( bis ).

 

Carl Orff (1895-1982)
Director de Orquesta Eugen Jochum
Traducción del latín al castellano del vinilo editado por Polydor en Madrid en 1978

 

Sobre el autor

Melómano empedernido, me divierto traduciendo canciones y poesía. Me gusta escribir. Soy un eterno aprendiz y creo firmemente que todos tenemos el germen del arte en nuestro interior.

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