GASLIGHT ANTHEM – Get Hurt: amago de cambio

Publicado el 13/08/2014 | por Edgar Corleone | Reviews
Valoración
65

get hurtHabían dejado el listón muy alto con Handwritten, cierto. Y no menos cierto es que Fallon había anunciado cambios en su música, así que, podíamos habernos preparado para algo así. No es que me haya dado de bruces contra las partes menos Gaslight Anthem de Get Hurt, pues el tema homónimo que adelantaron hace tiempo, servía para hacerse una idea. No. El problema es que el primer tramo del álbum está lleno de esos pretendidos pasos más allá y de retoques de estudio que no encajan en la banda que retrató Handwritten. Ese grupo no aparecerá hasta el quinto tema. Y el que firmó 59′ Sound, hasta el séptimo.

 Soy incapaz de digerir las voces retocadas de “Stay vicious”, su ritmo pesado y sus guitarras saturadas. El desenfado de “1000 Years”, con las escuchas, acaba pasando, pero ese sonido moderno y medio indie de “Get Hurt” se me vuelve a hacer un nudo que no esperaba. Tampoco ayuda “Stray Paper”, y no es hasta “Helter Skeleton”, llena de ánimo juvenil y guitarras sin complejos, que aparece la banda que me cegó hace un par de años.

El tramo final del disco está compuesto por los para mí mejores temas, con la brutal “Rollin’ And Tumblin'”, que no deja de crecer con las escuchas, “Red Violins”, no tan acelerada pero muy inspirada, sin rodeos, con un Fallon muy natural y estribillo de directo, o la maravillosa “Selected Poems”. Hasta el final, la escucha pasa volando, pues “Ain’t That a Shame”, “Break your Heart”, y sobre todo, “Dark Places”, son todo rock springstiniano, con América implícita y estribillos explosivos.

 Brian Fallon ya dijo que nos preparásemos para escuchar cosas que nunca habían hecho. No le hice caso y algo como la hortera “Underneath The Ground”, incluida con calzador, me ha pillado por sorpresa. Con las escuchas, los primeros cortes entran, pero tampoco el conjunto está bien ordenado: el disco comienza tocando aquí y allá para no concretar, volviendo a lo que mejor saben hacer a partir de la mitad. El anunciado cambio queda en amago forzado, y tanta diversidad, en mi caso, consigue que sólo me apetezca escuchar los temas castizos.

Sobre el autor

A la música le dedico la mayor parte de mi tiempo, pero aunque el rock me apasiona desde que recuerdo, no vivo sin cine ni series de televisión. Soy ingeniero informático, y cuando tengo un hueco, escribo sobre mis vicios. Tres nombres: Pink Floyd, Led Zeppelin y Bruce Springsteen.

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