
Pasaban diez minutos de la hora prevista cuando el grupo apareció sin estridencias, sin ninguna parafernalia previa, para cada uno ocupar su espacio en el escenario dispuestos a afrontar un reto que a priori se antoja complicado, y es que una vez finalizada la gira del año pasado, de la cual ya dejamos constancia en su anterior paso por esta misma sala a principios de 2025, Quim Mandado se embarca en esta «Obrint Camí», pero, como ellos mismos se han encargado de comentar, el repertorio de la misma será bastante diferente del que pudimos disfrutar en la del año pasado y prácticamente el 70% del mismo, según sus palabras, será renovado, y eso implica que algunos de los grandes himnos que llevan la marca Mandado van a ser reemplazados por otros algo menos conocidos con el peligro que eso puede implicar, pero, y no son palabras mías, que también, Quim es una leyenda del Rock patrio y se le nota que tiene ganas de afrontar nuevos retos y no hacer lo que suelen hacer a mayoría que es jugar sobre seguro y no salir de la zona de confort.

Quim Mandado, o lo que es lo mismo, Joan Cardoner a la guitarra, Quim al bajo y voz, y sus dos hijos, Guillem a la batería y Ferran a la guitarra, abren la velada con dos clásicos de Sangtraït como son «Pont de la mor» y «Sang en el fang» calentando ya una sala que presentaba un buen aspecto, aunque sin llegar al aforo de su anterior paso por Sabadell.

A partir de aquí empieza a priori lo que podría ser la parte arriesgada del set, pero el publico concentrado ayer en la Maloa Club, se encargó de hacerle ver a Quim Mandado que de eso nada, que venían dispuestos a afrontar cualquier reto que se les pusiese delante, y por mucho que al principio dijese, «esta seguro que no la conocéis», ellos se encargaban de demostrar lo contrario, y es que en pocas ocasiones Quim acabó cantando solo, pues sólo bastaba dar un vistazo a la sala para ver como cada canción, aunque no se tratase de uno de los grandes hits, era cantada por el respetable.

Con el tridente «Lluna Negra», «La llavor de la mort» i ese descomunal himno que es «Les creus vermelles», llegó el primero de los grandes momentos de la noche, llevando el grupo al punto más alto hasta el momento. A destacar el trabajo de Joan en el primero de estos tres temas alternando la acústica y la eléctrica,

Llegados a este punto, justo a mitad de concierto y con una sala sedienta de más Quim nos presenta la primera canción propia de esta nueva etapa que no es otra que «Obrint Camí», que es la encargada de dar nombre a esta gira y que en parte ya deja claro que el grupo no quiere vivir de recuerdos de antaño.
«Profecia» y «El país de Mandorcoroví», perteneciente a su disco en solitario, son los encargados de preparar al personal para la parte final del concierto que esa sí que es una sucesión de himnos tras otro para recordarnos una vez más que Sangtraït ha sido lo más grande que ha transitado por el rock catalán.

«El guerrer», «Les creus vermelle» i «Foc de gel», acompañadas por «LLiures com l´alé del vent», tema de Guardians que no puede faltar en la parte final del cualquier concierto de Mandado ponen fin a la velada, y tras un breve paso por camerinos para coger fuerza llegan, para poner fin al concierto estos dos monumentales himnos que son «El Senyor de les pedres» y «El vol de l´home ocell».

Tras casi dos horas de concierto Quim, Joan, Guillem i Ferran ponen fin al concierto y, en vez de marchar a recuperar energías se quedan en el escenario, unos repartiendo púas y sonrisas mientras que otros, básicamente, como no podía ser de otra manera, Quim, haciéndose fotos con cualquiera que se le acercase. Hablar de la calidad humana de Joan y Quim, y que este ha sabido transmitir a sus hijos ya es algo conocida por lo que poco más hay que aportar.
Larga vida a Quim Mandado
Setlist


















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