Después de ir cubriendo la salida de los diversos adelantos de este álbum y disfrutar de una entretenida charla con el propio Marshall que tenéis disponible en nuestra página de Youtube o a través de la web de la revista, ahora toca por fin hablar del disco debut de este artista alcalaíno.
Tras su paso en el proyecto The Royal Flash, Miguel Ángel Marshall, Marshall Flash, se transforma en creador de contenido y streamer en Twitch y YouTube, agrupando a más de 75.000 seguidores entre las grandes plataformas de contenido, creando una gran comunidad que es parte de su trayectoria y logrando sorprender y ganarse la admiración de gran cantidad de usuarios bajo la premisa de un contenido distinto y alternativo. Una orientación artística donde consigue trasladar su energía al público, al igual que en su anterior proyecto Royal Flash, solo que esta vez también a través de internet.
La propuesta de Marshall Flash, cuyo contenido se basa en crear canciones y atmósferas musicales desde cero, aderezado con una estética psicodélica y dinámica, ha trascendido de la pantalla al escenario, con la composición ante los ojos de extraños y curiosos de un disco debut que incluye sonidos modernos y vintage, basándose en las primeras impresiones y sensaciones, ingrediente esencial en el formato Stream.
Energía, electricidad y sentimiento definen el sonido de Marshall Flash, con canciones que se mueven en el rock, el pop y la psicodelia, con guitarras y sintetizadores acompañados de letras y ritmos pegadizos y sinceros.
En 2025, Miguel Ángel comienza a publicar la música de su nueva etapa, bajo el nombre Marshall Flash y junto a José David Blanco, César Romero, Fran Hita y Juan M. Sáez (absolutas leyendas de la música alcalaína, su ciudad natal), con los que realiza apariciones en RTVE y multitud de medios, generalistas y musicales, haciendo camino en esta nueva etapa, publicando 5 temas como avance.
“Relativa Sencillez» está grabado en Santa Rosa Studio (Madrid) contando con Santi Fernández (batería de Los Secretos) en la producción, mezcla y masterización, demostrando que es uno de los mejores profesionales de este país. Es un viaje a través de las primeras impresiones y las sensaciones sinceras, sin excederse en artificios y siempre al servicio de la melodía.
«Relativa Sencillez» se publicó el pasado 26 de febrero en todas las plataformas y está disponible en edición CD a través de MarshallFlash.com.

El disco está compuesto por los siguientes 10 temas:
1. Luna Nueva.
Fue el primer tema que conocimos de este nuevo camino de Marshall Flash y ahora sirve para abrir el álbum. “Luna Nueva” evoca un paisaje nocturno y urbano, con luces de semáforo y neón que narran el latido sincronizado de la ciudad y del ser, persiguiendo lo deseado por calles interminables y cruces transitados. Una mezcla del sonido electrónico y orgánico haciendo de colchón para una melodía canónica.
2. El Extraño.
Un tema potente lleno de energía donde la guitarra y la batería comparten protagonismo con la voz. Una obstinada premisa machaca esta secuencia de sonidos convertida en canción que relata la desesperación que conlleva el desaparecer del mapa de otra persona. Interpretada desde lo más profundo y acompañada de unos sintetizadores que embrutecen la escena, El Extraño empieza a contarte, a decirte y a recordarte todo eso que no quieres ver cuando miras al espejo, sabiendo que puede que seas tú mismo “ese” que no va a volver.
3. Tus Poemas.
A veces un libro inacabado dice más que toda una saga al completo. Un algoritmo, unos versos y un ritmo. Una sonrisa sonora que cabalga desde (literalmente) el primer segundo. Dedicada a los poemas de la almeriense Patricia Alonso, te encuentras con referencias propias y ajenas en absoluta comunión musical, con una atmósfera y tintineo continuos. Un corte melódico y bailable que nos ayuda a disfrutar de este matrimonio perfecto de música y poesía.
4. 2 de Enero.
La canción que lo empezó todo en honor al día después de volver a empezar. Un himno para los que lo necesiten, “2 de Enero” es una filosofía más que una canción. Arrancar de nuevo echándole la culpa al mundo es necesariamente humano, y cada acorde, palabra y golpe transmiten la energía de un nuevo comienzo. Sintetizadores que se pueden silbar acompañan perfectamente el mensaje de la canción.
5. Para Ti.
20 minutos pueden dar para mucho. Una canción escrita en una terraza, después de comer y sin pretensión alguna. Unos acordes sencillos y una melodía familiar que estaban ahí; solo había que sacarla. Un viaje con ida y vuelta, dos noches de hotel lejos de casa, pero infinitos sentimientos. Una declaración, un nacimiento, un mero juego de palabras. Vintage pero moderno. Un tema de ayer, pero con el sonido de ahora.
6. Palabras.
Tras años buscando una melodía, a veces das con una que se escapa a través del espacio y el tiempo. Solo había que coger la guitarra, reunir a la banda, contar hasta 3 y dejarlo fluir. Hablar sobre qué pensarán los demás de nosotros es algo que todos necesitamos, aunque no valga para nada. Una visión personal de la psicodelia y lo etéreo toma forma en esta canción. Creada con un propósito en estos tiempos rápidos de ruido y confusión: ser una joya oculta.
7. Último Día de Vacaciones.
¿El reflejo de la luna sobre las olas del mar cuando cae la noche? Puede que eso tenga un sonido, y para Marshall, es este. Música que, como la brisa marina, va y viene, de un lado a otro, sonriendo y guardando energía para cuando la melancolía pegue duro. Lo mejor es que podamos cantar y bailar constantemente, disfrutando a tope de la vida. Esta canción, con un sonido muy de chiringuito de playa, está expresamente pensada para desconectar y llevarte de vuelta a tu estación favorita, la estación de servicio.
8. A veces.
Existen astronautas en las galaxias de otras personas. Simples viajeros que, perdidos en el espacio, se cuestionan el porqué y el cómo han llegado ahí. Una introspectiva necesaria entre tanto canto al amor y a la vida. Un tema con fuerza, en donde las guitarras y el sintetizador crean una atmósfera de sonido garaje perfecta para destilar una canción que a lo mejor se pasa de sinceridad, porque “a veces soy una persona normal”.
9. La Distancia.
No hay luz sin oscuridad, silencio sin ruido. Un riff, una patada al aire y una banda que no para, definen un camino del cual es prácticamente imposible escapar. El concepto de las caras conocidas, amistades dudosas e imperfectos desconocidos marca el latir de una dosis extra de energía en esta pieza, evocando a los orígenes, en donde unas potentes guitarras y la contundencia de la batería acompañan perfectamente la parte más agresiva de Marshall.
10. Más que Ayer.
El billete de vuelta de “Relativa Sencillez”, quizá la parte más etérea y autocomplaciente del disco, cuenta la historia de un amor imposible de distancias universales, con cambios de compás que relatan la aceleración que sufre el corazón cuando se trata de tomar decisiones. Un auténtico flote que desde sus primeros segundos desvela su naturaleza volátil y melancólica.
“Relativa Sencillez” es un viaje sobre los diversos estilos musicales que han forjado a un músico que aporta su granito de arena para iluminar este oscuro mundo con su pasión por la música. Este plástico es un conjunto de temas que se llegan a combinar; pese a sus numerosas diferencias sonoras, muestran las diferentes capas que todos tenemos debido a las múltiples influencias que nos llegan constantemente con todo lo que nos rodea.
Ideal para esas mentes curiosas que no tengan miedo en explorar los diferentes mundos sonoros en los que se mueve este proyecto sonoro y visual, que lo presentará en directo el jueves 23 de abril en la céntrica sala madrileña El Perro de la Parte de Atrás del Coche.




















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