El corazón nos sigue latiendo, a pesar de las circunstancias, es un motor que no deja de trabajar, algo en lo que nos tenemos que inspirar. Seguramente por el título ya podréis imaginar de qué va este artículo, es otra botella al mar, pero esto va mucho más allá. Estamos en una guerra humanista de conciencias.

He visto a los mejores padres y madres perder a sus hijos por los deseos de un progenitor que se sitúa en la parte contraria de un ring que en realidad no existe, pero que los de siempre nos crean para que sigamos en el videojuego de las batallas. Y juegan con nosotros, con todos los miembros de la familia, en realidad.

El desencuentro de las almas va mucho más allá de la pareja, un alma puede ser un buen amigo, un hijo, un compañero de vida. Hay en juego muchas más cosas que los simples antojos individuales de esos emocionalmente dependientes y pueriles que creen que el ser del otro les pertenece.

Esto es una cuestión de despertar desde dentro, de no dejarse dormir por una sociedad que nos entierra despacio, poco a poco en sus caprichos de adolescente. Los hijos son un bien común, no nos pertenecen, pertenecen en realidad a la sociedad, esto lo dijo alguien. Nuestra responsabilidad es educarlos para vivir en sociedad, no bajo unas consignas de tribu que nos separan y hacen que nuestras conciencias se vuelvan débiles, egoístas, caprichosas y fácilmente manipulables.

Lo peor de esto es que con el tiempo, tu hijo ni siquiera te necesite, ni para bien, ni para mal. Simplemente ya no piensa en ti, desapareces de su vida como un pensamiento que se diluye hacia el pozo del olvido de manera que todo el trabajo personal de una vida fructífera y forjada en el dolor de la paciencia más latente, ese amor pasional e infinito, queda perdido en ese río de la nada que se extiende en las inmensidades de lo desconocido.

Pensemos, pues, padres y madres, antes de tomar partido, que lo importante son ellos, nuestros hijos, que están en medio de todo esto. Que tenemos que conservar sus espacios seguros mientras se forman para una vida que cada vez apuesta menos por el corazón y lo humano y nos deja a la intemperie, preocupados y despreocupados, ansiosos y desprendidos, estoicos que no pierden la esperanza, pacientes, mientras ven cómo ese ángulo de las relaciones se agranda irremediablemente.

 

 

by: Angel

by: Angel

Melómano desde antes de nacer, me divierto traduciendo canciones y poesía. Me gusta escribir. Soy un eterno aprendiz y bebo de casi todos estilos musicales, pero con el buen rock alternativo me derrito.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas entradas

Últimos comentarios

Te puede interesar

Esta vida difcícil a veces

Esta vida difcícil a veces

Ah, el silencio, algo que es tan necesario, pero que a veces nos enseñan con malas prácticas. El silencio es humano. Es paciente, espera a que crezcamos, a que nos demos cuenta para seguir guardando silencio. Pero cuando este silencio es viciado, se cierra un círculo...

El testigo de vida (a quien lo pudiera necesitar)

El testigo de vida (a quien lo pudiera necesitar)

En esta revista estamos muy comprometidos con la música y todas sus consecuencias. Todos sabemos que los artistas que más nos ilusionan, a veces, mueren. Problemas con las drogas, con la salud mental, problemas varios que muchas veces son incomprendidos hasta por...

Por qué traduzco literatura

Por qué traduzco literatura

No soy masoquista. Mi testarudez trasciende la cicatriz, su sangre oculta, su dolor. Me interesa el porqué, ir más allá. Más allá de la afrenta, más allá de la confusión. Me interesa la fotografía de esa emoción detenida en el tiempo cuando traduzco. El acceso a ese...

Libertad de expresión vs libertad de dolor

Libertad de expresión vs libertad de dolor

Es curioso, el sufrimiento es como un iceberg, en lo que a sus causas refiero. Suelen ser más variadas y retorcidamente infligidas que las obras de arte que se crean con ellas. Y aun sufriendo, nos cuesta verbalizarlo. No queremos escandalizar al personal. Por eso...

La posible vuelta de Oasis

La posible vuelta de Oasis

Me da igual el carácter de Liam, o el de su hermano. Me trae sin cuidado cómo sean en sus vidas privadas, si es que hay algún espacio privado en la vida, que lo dudo. Creo que cuando alguien hace las cosas bien, o muy bien, enseguida se le presupone más de lo que son...