El problema, los problemas de la familia no están en la capilla. Quizá sea el contrato que firmamos a su sombra, —como Johnny Blaze ilusionado con su ascenso—, sin conocer sus consecuencias reales. Entonces y solo entonces toda la parentela de la muerte se nos echa encima.

Este mundo limitado por sus pintorescas tradiciones y refranes, a veces, solo a veces, no permite que nadie se salga de su valla electrificada. Esa descarga nos desgarra sin compasión. Y nosotros, jóvenes novillos, nos volvemos ganado viejo desde ese día. 

Hasta que llega un momento, para algunos, en que el capullo enclaustrado en el trabajo que divide el día entre la piscina, la botella y los pajaritos, les queda más lejos que nunca.

Me dijeron un día que en la pareja hay que saber esperarse, pero ved cómo esos dos trenes se cruzan sin retorno. El reverso de todo esto es que nos roban desde dentro a la persona que amamos. A los dos a la vez.

Después, la pareja se mira como se mira a través de un cristal, o del aire, o de nada. Y entonces saben que ninguno estaba allí, ni había estado nunca, ni estaría. Y son como el que muere en la epidemia sin identificar, y es arrojado a la fosa común.

Mientras, despiertos en su interior, recuerdan esa felicidad salvaje en familia de su niñez, cuando se sentían conectados a todos con el corazón a pesar de las distintas edades, y los distinguían con precisión por sus cualidades de manera directa.

Y ahí se quedan silenciosos hasta la maldición, en parte durmiendo; soñando sueños que se desvanecen en ese espacio entre el espíritu y la piel.

Afortunadamente, nunca llueve eternamente.

 

 

by: Angel

by: Angel

Melómano desde antes de nacer, me divierto traduciendo canciones y poesía. Me gusta escribir. Soy un eterno aprendiz y bebo de casi todos estilos musicales, pero con el buen rock alternativo me derrito.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas entradas

Últimos comentarios

Te puede interesar

Merodeando a la IA

Merodeando a la IA

Las cosas es mejor que te sucedan, algunas, a fin de cuentas. Nos han metido a la IA, como una amiga disfrazada de esperanza en medio de un mundo incandescente. Y nos tenemos que hacer amigos de ella como de un hijo de puta tonto, todavía, y humanamente imbécil, para...

Merodeando a la música

Merodeando a la música

La mayor evidencia para mí de que algún Dios existe es la música. Porque no todos conocen la música. La inserción en el pensamiento de una melodía en presente que es interpretada, cambiante, es la mejor prueba de esa conexión con una divinidad que seguramente está...

Merodeando al político tenebroso

Merodeando al político tenebroso

El poeta dice que su propia mente es la casa de todos, pero la mente del político tenebroso, ese hogar, si se le puede llamar así, es solo suya. Y está llena de habitaciones con pasillos que llevan a otras habitaciones con pasillos que dan a la gran sala del miedo. A...

Merodeando a la copia de Dios

Merodeando a la copia de Dios

Llevo tanto tiempo callado y apaleado que cuando digo entrecierro los ojos tristes con media sonrisa y me cubro la cara con la mano por encima de la frente por si acaso. Para notar esa amortiguación invisible que te abraza el alma. Solo así he podido cuidar de mí...

Merodeando al poeta maldito

Merodeando al poeta maldito

Como traductor he visto a las mejores mentes de casi todas las generaciones destruidas por la locura, muriendo de hambre; histéricamente desnudas arrastrarse por esas oscuras callejuelas al amanecer. Angelicales inconformistas ardiendo por esa ancestral conexión...