Hay películas que no se ven: se sufren. “La hermanastra fea” pertenece a esa estirpe incómoda y cada día más necesaria de películas que no buscan el aplauso, sino la náusea. La joven directora noruega Emilie Blichfeldt (una especie de Andersen poseído por David Cronenberg) toma el cuento de hadas y lo deforma a su gusto. Aquí no hay hadas madrinas sino cirujanos. El relato de la hermana fea de Cenicienta se convierte en una autopsia de la belleza contemporánea, donde el espejo es el auténtico villano. Los amantes de los cuentos de hadas tradicionales tipo Disney, mejor que se queden en TikTok, que lo de pensar igual les cansa un poquito.

La película no trata realmente sobre la fealdad, sino sobre la condena de no poder escapar del juicio ajeno. La protagonista encarna la metamorfosis contemporánea en busca de la perfección física. Aquí, la cirugía estética es el imprescindible rito de iniciación (sin anestesia) y tortura voluntaria en busca de la ansiada belleza que es imprescindible para la aceptación social. Como para buena parte de la sociedad moderna, la frustración se convierte en un elemento insoportable para nuestra protagonista. Entonces, alentada por su madre, decide usar todos los métodos a su alcance para ajustarse al canon de belleza imperante. ¿No sería más fácil aceptarse tal y cómo es? 

En este cuento macabro no hay príncipes azules ni hadas madrinas. Hay una presión social insoportable que arrastra a la protagonista hasta límites insospechados. El horror corporal se queda corto frente al horror psicológico que habita en los personajes, todos ellos intentan encajar en unos rígidos moldes sociales y estéticos. La escena de la protagonista intentado meter su pie en el zapato me pareció una terrible metáfora de las redes sociales: hay que encajar a cualquier precio.

“La hermanastra fea” es, en última instancia, una retorcida fábula sin moraleja donde la transformación física ya no es un acto de amor, sino de desesperación. 

La hermanastra fea (Den stygge stesøsteren)

by: Luis Cifer

by: Luis Cifer

Luis Cifer, nació en la ciudad del cierzo. Se dice que siempre viste negro, que Luis no es su nombre real y que duerme en la calle. Otros dicen que tiene un trabajo, que no bebe alcohol e incluso que es padre de familia, pero no hay nada confirmado. También se le puede encontrar en su blog de cine.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas entradas

Últimos comentarios

  1. La verdad que genera cierta melancolía este artículo, Megadeth siempre será la mejor banda de la historia. En cuanto al…

Te puede interesar

Se tiene que morir mucha gente

Se tiene que morir mucha gente

“Se tiene que morir mucha gente” es una comedia española de Movistar que viene a ser el reverso femenino de otro gran éxito (en este caso de Netflix) de “Machos Alfa”. Una hipérbole de la juventud urbana que intenta hacerse su hueco en un mundo cada vez más complejo....

Backrooms

Backrooms

Películas como “Backrooms” no son exactamente cintas de terror sino que tratan sobre el miedo, una de las emociones más primigenias que existen en el ser humano. Así que quien espere constantes sustos, litros de hemoglobina o una sensación de pánico saldrá...

El drama

El drama

Tras un primer filme en su Noruega natal (“Sick of myself”), Kristoffer Borgli sorprendía en Estados Unidos con la inenarrable “Dream Scenario”, con un Nicolas Cage (en uno de esos papeles que solo puede interpretar él) que giraba en torno a un hombre que aparecía en...

Spider Noir

Spider Noir

La línea Marvel Noir trasladaba la figura de varios superhéroes al universo del cine negro. Un nuevo enfoque que funcionaba especialmente bien con Spider-Man, sobre todo si tenemos en cuenta todo lo desarrollado en los distintos multiversos que conectaban tanto las...

Marshals: Una historia de Yellowstone

Marshals: Una historia de Yellowstone

Es innegable que Taylor Sheridan ha sabido rentabilizar el universo de «Yellowstone», creando múltiples secuelas y continuaciones como «1883», las dos temporadas de «1923», que antecedían los hechos narrados en la serie matriz, o ahora «Marshals: una historia de...