En uno de los inviernos más extraños que se recuerda en Noruega, los suecos Eclipse se presentaron en la capital de su país vecino para presentar el disco «Paradigm».  Dentro de la gira de nombre «Viva La Victouria 2020» la banda liderada por Eric Mårtenson y Magnus Henriksson se presentaron por tercera vez que yo recuerde, desde que vivo en estas tierras.

La primera vez que los vi tocar lo hicieron teloneando a Ammunition, la agrupación de Åge Sten Nielsen, quien fuera cantante de los populares Wig Wam, y de la que también forma parte Mårtenson.  Eclipse habían lanzado hacia un tiempo «Armageddonize» y ante un público no muy concurrido hicieron un gran concierto, fueron un huracán que basó su repertorio en los que eran sus dos últimos discos para ese momento. 

 

Para esta ocasión la cosa pintó diferente.  Era la misma sala, John Dee, pero las entradas estaban casi agotadas y había mucha expectación.  También se puede decir que quienes fungían de teloneros hicieron su parte.  Stargazer es una banda procedente de Trondheim que lanzó el año pasado su segundo disco «The Sky is the Limit».  Sin embargo, es una banda con años de experiencia en su haber; su anterior disco data del 2009, justo diez años antes. 

 

 

Será porque no se prodigan mucho en vivo, será porque tienen una base de fans leales, el asunto es que cuando arrancaron a tocar Stargazer solo requirieron sonar sus primeros acordes para calentar el ambiente.  Mucha gente había ido a verlos también a ellos, indudablemente y a diferencia de otros toques, donde la banda que abre es solo un aperitivo, aquí Stargazer contó con un público que los apoyó desde el principio con su canto y el aplauso.

Tengo que reconocer que no sabía mucho de ellos.  Había logrado degustar algunas canciones de su último disco y me entusiasmaba su sonido, sin embargo, lo que escuché aquí superó mis expectativas.  Realmente me maravillaron.  Me conseguí a una banda elegante, que profesan un especial amor por el hard rock clásico de los ochenta, con todas sus características y consecuencias.  En su música consigues grandes melodías, un guitarrista que se guinda de su instrumento y no tiene miedo a solear como en los viejos tiempos y un vocalista que en vivo demostró ser un buen frontman y cantante. 

 

 

El setlist estuvo basado en su último disco y  las que más dejaron poso en mi memoria fueron la monolítica «Cold As Ice», con un riff mastodóntico que da mucho juego en vivo; «Turn Me On Forever», en donde, si mi memoria no falla, el vocalista Tore André Helgemo se colgó la guitarra para apoyar el trabajo guitarrístico de William Ertnsen y «I’m The One», uno de sus temas con más punch, sin duda alguna.  Una verdadera sorpresa y un disco del 2019 que vale la pena reseñar para los amantes del hard rock ochenta.

 

 

Tampoco necesitaron mucho Eclipse para calentar el ambiente.  Ya comenté al principio que este invierno es más primavera que otra cosa.  No ha nevado prácticamente e igualmente estos suecos elevaron la temperatura por si acaso.  Ya pusieron a hervir las cervezas de los asistentes con esa intro al estilo radio, con sintonización incluida de «Cum on Feel the Noize» de Slade.  Cuando arrancaron con «Viva La Victoria»  el huracán se había iniciado y no iba a parar hasta el final del toque.

Eclipse es una banda de ganchos, de golpes que van minando tu resistencia.  Cual boxeador, te enfrentas al principio con energía ilimitada al vendaval de jabs que lanzan en forma de canciones y que son como kryptonita para Superman.  Si lo piensas bien, la formula funciona bien en estudio, pero en vivo es como un tiro al piso.  Las melodías se te fijan en el cerebro, el ritmo te machaca la memoria pero son los coros los que terminan de dar el golpe final.  Esa formula de tararear las canciones, de usar la voz como una melodía sin letra, ese sonido onomatopéyico, es lo más cercano a un ritual, a un bautizo de masas y la agrupación la usa con juicio.

 

 

Sin duda, el público comulga con esta fórmula y se nota.  Las primeras 6 canciones apenas dan tiempo al respiro y te dejan extenuado.  Para el momento que bajan las revoluciones con «Shelter Me» ya estamos más sudados que una tapa de olla de hervido y con la sonrisa de oreja a oreja.  Porque ese es el otro punto a favor de esta banda.  Eclipse tiene eso de lo que las grandes bandas clásicas actualmente carecen: la juventud y la energía de comerse el público.  El buen rollo y la energía positiva que emanan es tan contagiosa que no importa la edad que tengas, simplemente te invade.

Y musicalmente son un cañón.  Siendo cabezas de cartel se pueden dar el lujo de ciertas virguerías, como tocar «Battlegrounds» de forma acústica y alargando su minutaje, con la esencia de los mejores Scorpions y un inmenso Magnus en los solos.  O un solo de batería de Philip Crusner sobre la base del Carmina Burana, Star Wars y alguna otra pieza musical.  Por cierto, su hermano Victor está totalmente amoldado a la banda y su estilo y energía al bajo no pasan desapercibida entre los fans.

 

 

Momento cumbre para mi fue la contundente «Black Rain» que junto a «Blood Enemies» nos dejaron los momentos más intensos y pesados de la noche.  También recuperaron «Runaways», ese tema con el que participaron en el Melodifestivalen 2016, y con el que optaban por entrar en Eurovision.   Si algo se les puede reclamar es que solo tocaron una canción del «Bleed & Scream», sin embargo viendo lo compacto del setlist y como se desarrolló el concierto, se me hace imposible quejarme.

Posiblemente el rock and roll no vuelva a sonar en los stadiums.  Quizás estemos condenados a sonar en salas de mediana capacidad.  Pero escuchando el concierto que dieron Eclipse sabemos que no es culpa de las bandas y del talento de estas.  El que vuelva a decir que el rock and roll a muerto es porque el muerto es él.  ¡Viva Eclipse!

 

Setlist:

 

1.Viva la Victoria
2.Mary Leigh
3.Blood Wants Blood
4.The Storm
5.Vertigo
6.Jaded
7.Shelter Me
8.The Downfall of Eden
9.When the Winter Ends
10.Take Me Home
11.Battlegrounds
12.Black Rain
13.Blood Enemies
14.Stand On Your Feet
15.Runaways
16.I Don’t Wanna Say I’m Sorry
17.Never Look Back

 

 

by: Manuel Losada

by: Manuel Losada

Publicista de profesión, hablador de paja por vocación. He canalizado mi verborrea hablando de lo que más me gusta, la música. Y lo he hecho a través de varios programas de radio y escribiendo en diversos medios. Actualmente desvarío a través de mi podcast , Freack Station , el blog de Arrecho y en Rock, The Best Music.

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