Es el primer año que completo en esta santa casa, y estoy muy contento. Me siento como si me estuviera ascendiendo de cinturón, delante del senséi, en mitad del tatami. Antes de empezar, un breve recordatorio: sólo hay dos normas: que los discos se hayan editado en 2019 (alguna excepción) y que me molen. Esto no es un ranking ni inverso ni progresivo. Sólo son recomendaciones de discos.

 

LO MEJOR DE 2019

 

 

EL CUARTO VERDE – SIETE PECADOS CAPITALES

Vale, es de 2018, pero lo editaron en noviembre, y lo hemos disfrutado este año que se nos escapa como agua entre los dedos. Un disco conceptual: siete pecados, siete canciones. Consiguen que no sólo la letra te suena al pecado, hasta la música que hace intuir de qué hablamos, y te hace analizarte a ti mismo en función de tu elección.

 

 

 

 

 

 

FAKE TEDDY — FRANKFURT

No está en mi radar predeterminado, pero de vez en cuando un disco minimalista, no tan destructor, cuidando las armonías y las atmosferas que generan cada tema, lo hacen sentir a uno como en casa.

 

 

 

 

 

 

 

 

THE BOO DEVILS — DEVIL-O-MATIC

Más allá de la música, más allá incluso del propio rock, Boo Devils son puro estilo, pura actitud. Una batería como un purasangre galopando, un contrabajo tremendo, Joe y su seiscuerdas —o su armónica— Al y su performance o esa guitarra Frankenstein que se ha echado Ángel Sietevidas… Rock de tupé, de bailar, de disfrutar. Somos The Boo Devils y lo único que tenéis que saber es que, durante la próxima hora, vuestros culos son nuestros.

 

 

 

 

 

 

 

CALENTÓN — CANCIONES QUE GEMÍAS TÚ

Rock urbano, rock obrero. No habrá mucho dinero, pero hay muchos cojones, y mucha dignidad. Colaborando con miembros de Sínkope, han sacado una de las canciones del año. Blanca y negra. Nunca he pisado Extremadura, pero cada vez que la oigo soy un poco extremeño.

 

 

 

 

 

 

 

GRIM SWINDANGO — AFTERLIFE

En tres palabras: I drew myself. No es tirar de épica, de irnos al metal sinfonico por el morro. Lo curioso es que lo mezclan con un rock desenfadado, que tiene mucho surf y algo de ska, pero más contundente. Vero, su vocalista, parece no tener límite en cuanto a registros agudos, formando una especie de Caballé Against the Machine sublime. De lo mejor que me he cruzado reseñando.

 

 

 

 

 

 

KINKI BOYS — KINKI BOYS

Tres tipos que podrían estar en el bar de los malos de una peli de Charles Bronson. Marga es una de esas bajistas que no te pasan desapercibidas, todo energía. Estos se dejan influir más de gente como Loquillo, Teo Serrano… y son capaces de hacer buenos temas, como Amor paranormal.

 

 

 

 

 

 

 

UGATZ – UGATZ

Entre el rock&roll más variopinto y un metal de los del cambio de milenio (que tan lejos se nos queda). Incubus, Staind, Korn… a veces más contundente, otras más melódico, pero siempre original y con ganas de experimentar.

 

 

 

 

 

 

 

LAVIDA — LAVIDA

Una propuesta también muy original. Van desde el pop más indie, que me trae a la mente a Messura, a Rage Against the Machine, pero consiguen que, aunque por oscura senda caminen, siempre suenan a Lavida, y siempre mantienen un mensaje acogedor y positivo.

 

 

 

 

 

 

 

NIÑA COYOTE ETA CHICO TORNADO — AITZSTAR

A lo The White Stripes, una guitarra que hace de bajo y una batería que le gusta tirar de plato, de timbales, de dom de piso. Muy, muy bueno.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MALABRAVA — STRANGE THINGS

Estas cinco vienen pateando culos. Con el espíritu del Monster Mash o el Rock Lobster, yendo hasta The Bangles, o dándole épica como el mismísimo Ennio Morricone, Malabrava hace que el disco te deje con ganas de más, de cinco o seis temas más.

 

 

 

 

 

 

 

LITIO — BIPOLAR

El voceras es un poco membrillo, pero es buen chaval. Es broma. Es una banda de rock, mucha influencia de gente como Fito. Lo he descubierto hace poco y tengo los deberes sin hacer, pero no hay duda: de lo mejor de 2019, y bien merecido.

 

 

 

 

 

 

 

 

NIMEDIA — ANTE EL PRECIPICIO

Gente que podría ser de tu barrio hablando de temas que están en tu barrio. Rock urbano muy currado y con muy buenas letras.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DUBINCI SOUND — IN A VIBRATRION

Lo más experimental para el final. Reggae, ska y un aura de herederos de bandas como Asian Doubt Foundation. Me entrego a la procastinacion de esta reseña para poder paladear y desgranar más este trabajo.

 

 

 

 

 

 

 

 

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