MAIDAVALE – MADNESS IS TOO PURE (2018)

Publicado el 01/07/2018 | por Pupilo Dilatado | Opinión, Reviews
Valoración
80

Psicodelia obsesiva embebida de ácidos y demás sustancias 'flotantes'

La banda formada en el epicentro de la música escandinava, Estocolmo, está integrada por cuatro instrumentistas de impresión y muy experimentadas en proyectos anteriores como Linn Johannesson (bass), Johanna Hansson (drums), Sofia Ström (guitar) y Matilda Roth (vocals). La génesis y la magia compositiva se gesta en algún momento de 2012 para, cuatro años después y ya con un sonido pulido y la banda compactada, tener listo su debut en Long Play titulado Tales Of The Wicked West (2016) que les abre las puertas de la dilatada y numerosa escena retro rock y vintage de escandinavia con un trabajo a medio camino entre Blues Pills, Graveyard, Kadavar y Spiders. No inventaban nada nuevo, eso estuvo claro desde un principio (hoy en dia ¿quién lo hace?) pero su amor por la psicodelia 60’s y la experimentación, por Janis Joplin, Doors y Jefferson Airplane y algún retazo stoner blues se dejaron notar desde un principio con temazos tan sólidos como “Dirty War”, “Colour Blind” o “(If You Want To Smoke) Be The Fire”…


 

 

Numerosas giras por la península vikinga en multitud de clubs y prestigiosos festivales como el Sweden Rock Festival, Ümea Open Air o el Kökbacken Fest y saliendo ya a países como Holanda, Alemania, Inglaterra (teloneando a Blues Pills y a los locales Purson) e incluso estrenándose en nuestro país van grangeando la popularidad y la estabilidad de una banda que no ha venido para disfrutar del ‘party all night long’ ha venido para hacerte ‘flotar’ y levitar con su música imponiendo una espiritualidad y un estado de la mente expansivo…

 

 

Y me quedo precisamente con el término ‘expansivo’ para definir en términos generales el nuevo trabajo de las suecas, Madness Is Too Pure (2018) porque se han desmarcado del blues y del vintage rock de manual para crecer y expandirse hacia límites insospechados, para superar su Opera Prima con creces y facturar un álbum atrevido y exigente dejando a Joplin, Hendrix y Brant Bjork de lado decantándose completamente por la psicodelia más experimental con incursiones Kautrock y Space Rock. Si por algo van a ser recordadas Matilda, Sofia, Linn y Johanna es por este álbum porque lo que me faltó en aquel, a pesar de gustarme mucho, era la personalidad propia que con éste han conseguido.

El disco despega hacia lo más profundo de nuestra psique con el progresivo y épico “Deadlock” que te teletransporta al nivel de sedación correcto en el que nos encontramos como el hipnótico y obsesivo “Oh Hysteria!” que junto con el explosivo “Späktrum”, el más sedado “Dark Clouds” y “Another Dimension” son los temas más experimentales y progresivos, los que te recordarán en algún momento a Siouxsie And The Banshees, Public Image LTD o Amond Düül, incluso Wucan como referente actual. Viajes lisérgicos en donde apreciamos la repetitiva y subyugante base rítmica de Linn y Johanna, la hipnótica interpretación vocal de Matilda, por momentos grave y dominadora, por momentos más nasal y dinámica y las texturas y ambientes que crea Sofia a las seis cuerdas.

Por otro lado, el componente space rock psych también se deja ver en cortes como “Gold Mind” o “She Is Gone” en donde se nota la influencia que Dave Wyndorf y su Last Patrol han tenido en estos últimos años con esos toques garageros y ritmos más enérgicos. “Walk In Silence” es una gozada, quizás el mejor tema del conjunto, de cierta piel stoner y épica colocada y enfermiza. No quiero acabar esta reseña sin destacar la amplitud de miras que la banda demuestra con “Trance” y sus dos partes bien diferenciadas, la primera con bases programadas y loops y la segunda árida y Stoner Psych que deja bien claro que Maidavale no se ponen techo creativo y que gustan del riesgo y de su evolución como banda.

 

 

 

Sobre el autor

¡Pupilo Dilatado ante todo! Licenciado en Bellas Artes y profesor en secundaria de 'marías' audiovisuales en la provincia de Castellón, ¡hasta aquí lo serio!, je,je, pero lo que uno lleva dentro es la melomanía enfermiza, mis manías bizarras, morbosas, iconomaníacas y 'fanzinerosas', mi alma rock'n'roller hasta la médula y una obsesión generosa por las Pin-Ups de otra época. Para acabar, soy hijo del 'Popu' y bastardo del "Appetite for Destruction"... aunque me derrita con Madonna y Shirley Manson (Garbage). También se me puede encontrar en mi blog

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