¡Pasión!. Si tengo que resumir la biografía de Metallica escrita por Paul Branningan e Ian Winwood y distribuida por Malpaso Ediciones, esa sería la palabra que resume la historia. Los autores no caen en el recurso de la tormenta de datos sin ton ni son, es más, afirmaría que casi todo lo que se cuenta en este libro, aquellos que como yo somos fans de la banda, sin llegar a ser die hard fans, lo conocemos, hemos leído y escuchado esas historias alrededor de la banda. Nacer, crecer, Metallica, morir gira especialmente alrededor de Lars y Hetfield, principalmente sobre su forma de ser, sobre su pasión desmedida por el heavy metal en aquellos años, por su lucha para llegar a ser una de las bandas más importantes de la escena. Es un compendio de lucha, compromiso, no rendirse nunca, pero sin dejar de lado el desgaste que deja en unos chavales esa subida hacia el olimpo, y por supuesto, también es una historia de traiciones y refinamientos encubiertos en el duro camino del negocio musical.

Si, hablo de traiciones, porque este libro también nos detalla como la supervivencia de Metallica siempre fue el primer gran objetivo de sus creadores y como no dudaron en dar la patada sin remordimientos a aquellos que podían suponer un lastre en su ascenso. Daba igual lo que hubiesen empeñado estos en el intento, Ulrich y Hetfield (sobre todo el batería) tenían las ideas muy claras. Nacer, crecer, Metallica, morir comienza desde que tanto Ulrich como Hetfield descubren el amor por el heavy metal y como se encuentran hasta la finalización de la grabación del «Black Album». Se centra en los mayores momentos de gloria del grupo, en tiempos, en los que con la filosofía del buen vendedor, sabían que su cara con los fans siempre tenía que ser amable, que la prensa siempre era un gran escaparate. Metallica se muestra como una banda no dispuesta a ceder en sus principios hasta que poco a poco, van comprendiendo los entresijos del negocio musical que los podía llevar a la cúspide.

Un relato de relaciones personales, borracheras, tristezas y alegrías. Una continua noria en un mundo lleno de neón y de rincones oscuros. Una historia de pasión, enraizada en el orgullo del heavy metal.

by: Carlos tizon

by: Carlos tizon

Licenciado en el arte de apoyar el codo en la barra de bar. Comencé la carrera de la vida y me perdí por el camino, dándome de bruces con el rock and roll. Como no pude ser una rock star, ahora desnudo mi alma cual decadente stripper de medio pelo en mi blog, Motel Bourbon.

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