Calor de Metal Nacional para combatir el frió polar.

El pasado 25 de Noviembre en Madrid la banda valenciana Opera Magna retomaba su gira española Hijos de la Tempestad tras su paso por Sudamérica, y para esta ocasión, contaba con la participación de la banda gaditana Guadaña, en su segunda visita a Madrid después de su magnífica actuación en Marzo junto con Zenobia y Regresion. El lugar elegido para dicho evento fue la madrileña sala Nazca que a la apertura de puertas presentaba un pequeño grupo de seguidores que se arremolinaban frente al escenario mientras esperaban la primera actuación de la noche.

 

 

Guadaña inició su descarga a la hora fijada de las 20:30 con “Dios Del Trueno” de su último trabajo “Karma” con el que llevan girando todo el año. Con un sonido estupendo, la banda sonaba contundentemente con la seguridad de Pablo Casas a la batería, con su habitual vestuario de camisa y corbata, marcando el ritmo para que un cada vez más metido en su papel de guitarra Juanma Patrón demostrase su buen manejo de las cinco cuerdas y la nueva incorporación de Juanlu Ripalda, mostrando el acierto de la banda en su fichaje. Y no podemos olvidar a la pareja vocal, que se compenetran estupendamente, Gloria Romero y Salva Sánchez y disfrutan con cada visita a Madrid, para ellos su segunda casa. “Deryaz II: Adrenalina” fue el siguiente tema en sonar en una sala a la que todavía iba llegando público rezagado para seguir con “Innombrable”. La gente disfrutaba con cada tema que iba sonando como “Yo Soy La Ley” arengados por Salva y “El Bosque” que precedió a la contundente “Némesis”, la reivindicativa “Ser Uno Mismo” o la fiestera “Como Hermanos” que fue coreado por los presentes. Cuando uno disfruta el tiempo parece que pasa más rápido saltando con los temas “Deryaz III: Regreso” y  el ya himno “Nuestra Revolución” despidiéndose con la canción que da título a su último y sensacional trabajo “Karma” después de una hora de actuación que se ganó el aplauso del público que ya ocupaba la mitad del foso.

 

 

Un cambio rápido de protagonistas y cumpliendo a rajatabla con el horario previsto el otro grupo protagonista de la noche fueron saliendo al escenario para regalarnos una noche de power metal en castellano. Comenzaron con el tema “Rojo Escarlata”, tema instrumental con el que abren su último disco “Del Amor Y Otros Demonios, Acto II” y donde demostraron un amplio nivel técnico por parte de todos sus integrantes, al que se sumó la voz de José Vicente Broseta para hacernos disfrutar con “Para Siempre”. Con un buen sonido que se fue ajustando durante los primeros minutos, la banda se entregaba en todo momento y soportaban la estrechez del escenario con un Rubén Casas a los teclados enclaustrado en el hueco que dejaba la batería de Adrià Romero mientras en las primeras filas los guitarristas Enrique Mompó y Javier Nula convivían con el bajista Alejandro Penella y la voz de Broseta que animaba al público a que le acompañase cantando en todas las canciones. “Horizontes de Gloria” fue un repaso a los inicios de la banda para saltar a “El Demonio De La Perversidad” del magnífico disco “Poe” con un Rubén Casas participando en los guturales. “Donde Latía Un Corazón” precedió a la extensa “Poe” que fue seguida de “Sueño En Un Sueño”, “El Corazón Delator” y “El Retrato Oval” centrándose en el disco dedicado al mítico escritor americano. “Largo Viaje” nos hizo volver a los inicios de la banda antes de volver a la actualidad con “Después De Ti”. La noche terminaba e iban cayendo los últimos temas como “El Pozo Y El Péndulo”, “Hijos De La Tempestad” y “Por Un Corazón De Piedra” antes de finalizar su actuación con la esperadísima “La Herida” que hizo las delicias de los que ya llenaban la sala y que fueron abandonando poco a poco el lugar mientras aprovechaban para hacerse fotos con los integrantes de las dos bandas mientras recogían pertrechos con la satisfacción de una buena actuación.

 

 

Noche perfecta para huir del frió que azotaba la capital y que unos cuantos supimos aprovechar para disfrutar de dos bandas, que aunque llevan pocos discos en su repertorio, demuestran un gran nivel encima de los escenarios y sus ganas de agradar a los seguidores que van ganándose con cada concierto.​

 

by: David Galeote

by: David Galeote

Especie protegida que responde al olor del lúpulo fermentado, navega entre la música clásica y el metal extremo, para amargura de sus sufridos vecinos.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas entradas

Últimos comentarios

Te puede interesar

La situación de la sanidad

La situación de la sanidad

Los médicos actuales, no quieren trabajar de 9 a 22 h. Ya no se implican tanto en el paciente; son de otra generación. Quieren trabajar de 8 a 15, y, el resto del día, pasarlo con la familia. Esto me parece totalmente normal, porque los hay que pierden la familia...

Crónica de Eric Sardinas en Barcelona

Crónica de Eric Sardinas en Barcelona

Ir a un concierto de blues es como comer tortilla de patatas. Y en las contadas ocasiones en las que podemos ir a saborear la que nos preparará este pirómano de los pequeños escenarios que es Eric Sardinas, uno sabe (y todos lo sabíamos) perfectamente lo que va a...

Crónica de Morgan en Zaragoza, Teatro de las esquinas, 13-02-2026

Crónica de Morgan en Zaragoza, Teatro de las esquinas, 13-02-2026

Morgan volvió a demostrar anoche en Zaragoza que es una gran banda jugando en campos que se les quedan pequeños. El concierto fue emocionante, elegante y sostenido siempre por algo que no abunda: canciones de verdad. No necesitan fuegos artificiales porque su...

Crónica de Vargas Blues Band en Zaragoza, Sala Z (12-02-2026)

Crónica de Vargas Blues Band en Zaragoza, Sala Z (12-02-2026)

 Si un concierto arranca con “Rumble”, aquel instrumental amenazante que Link Wray lanzó en 1958 y que fue censurado a pesar de no tener letra, ya sabes que la noche no va a ser amable. Va a ser eléctrica. Va a oler a válvulas calientes. Y si quien empuña la guitarra...