“Yo fui el camello de Keith Richards” (Tony Sánchez, Editorial Contra, 2013)

Publicado el 13/01/2014 | por Rockología | En Papel

Yo fui el camello de keith richardsSi eres fan de los Rolling Stones no estoy seguro de recomendarte este libro. Sobre todo si aún crees que la vida de una rock star como Keith Richards está rodeada de glamur y merece la pena ser envidiada. Porque este libro destrozará cualquier imagen idílica que aún tengas de Richards, Jagger y compañía: Tony Sánchez se dedica a narrar todas las aventuras escabrosas que recuerda desde que conoció a Brian Jones a mitad de los sesenta, justo cuando la banda ocupaba los primeros puestos de ventas en el Reino Unido y se hacían cada vez más famosos. El libro se editó por primera vez en 1979.

¿Que quién es Tony Sánchez? Si hacemos caso al título del libro, el principal suministrador de droga de Mr. Richards. Una vez leído, queda claro que Sánchez ocupó un puesto destacado en la vida de Keith y su familia: desde finales de los sesenta y durante casi diez años no se separó de ellos. Claro, les conseguía droga (en Londres, en la costa Azul, en Suiza, en Nueva York) y se chutaba con ellos y viajaba a las grabaciones de los discos (impagable las anécdotas durante el Exile on Main Street: Richards cobrándoles a los demás miembros de la banda) y les hacía de fotógrafo más o menos oficial y cuidaba de sus hijos y les sacaba de cualquier lío. Su nombre aparece en la contraportada de Beggars Banquet, la del cuarto de baño: “Spanish Tony: where are you?”).

La historia arranca en la relación de amistad y fiesta con Brian, los cuelgues juntos (alucinantes fotos de tripi), las orgías del músico y su tendencia autodestructiva. Tony le acompañó más o menos hasta que desapareció del universo Rolling, unos meses antes de su muerte. También se dedica a detallar la forma en que Keith y Mick le robaron el protagonismo relegándole a un mero comparsa. Tony afirma:

“Mick destrozó emocionalmente a Brian (…) consume a la gente, se apodera de su alma (…). Arrebató a Brian su amor propio, la confianza en su música.”

Pronto Tony decide arrimarse a Richards, quien le pone a sueldo como asistente personal. Y vivimos en primera persona la caída del guitarrista en picado, a través de la coca y el alcohol, hacia la heroína: quién le pasó el primer chute, cómo le afectaba su dependencia, la manera en que esa vida de fama y dinero le devoró hasta aislarle del mundo y, sobre todo, su perversidad con todo aquel que no le fuera útil.

Dedica buena parte de la historia a las mujeres de los Stones, en especial a Anita Pallenberg: hasta acabar con Richards pasó de Brian a Jagger y de vuelta a Brian y, en fin, fue rebotando de uno a otro pasando por el propio Tony hasta acabar hundiéndose en la heroína con Keith. También detalla el infierno de Marianne Faithfull al lado de Mick. Y uno de los capítulos más jugosos describe la boda del cantante con Bianca; tal se lió que la madre de Jagger alcanzó a decir “espero que mi otro hijo no se convierta en una superestrella”.

En el fondo, la historia del libro narra la decadencia del propio autor, su hundimiento vital a través del torbellino de fama y droga que la vida al lado de un millonario joven, egocéntrico y sin límites le proporcionó. Y cómo acabó arruinado, solo y enganchado a la heroína. Una pena que Tony Sánchez no tenga más dotes literarias, o que no le hubieran puesto un escritor mejor ayudándole, porque podría haber escrito un fabuloso libro de autodestrucción yonqui. Estoy seguro de que se inventa diálogos, confunde fechas y altera el orden de las historias sin sentido a veces. Pero el morbo de las escabrosas escenas que presenció está ahí.

Me encantaría destripar el libro y soltar los pintorescos y jugosos hechos. Algunos, simplemente, increíbles. Tendrás que leerlo.

Sobre el autor

Teólogo del rock y habitante de la Tierra Media del vinilo, adoro por igual los festivales multitudinarios y los conciertos de barrio. En mis ratos libres desperdicio mi talento enseñando en la universidad. También se me puede leer en mi blog, Rockología.

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Una respuesta a “Yo fui el camello de Keith Richards” (Tony Sánchez, Editorial Contra, 2013)

  1. Johnny JJ dijo:

    Pues leído el artículo pinta interesante y no sólo por el título. Abrazo, master of rock&racket.

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