La banda italiana Final Solution se forma en 2011 por el guitarrista Fabio Pedrali y el batería Andrea Gorio. Ese mismo año entra en la formación el vocalista Claudio Olivari, el guitarrista Alessandro Martinelli y el bajista Gabriele Savoldi. Al principio tocaban death metal melódico, especializándose en versiones de gente como Soilwork, At The Gates, In Flames, Arch Enemy… Trás un año de continuos conciertos, Andrea deja la banda, marchándose a UK entrando en su lugar Marco Carli, hasta que en 2014 Gianluca Borlotti se une a la banda como batería definitivamente. En 2015 con las canciones compuestas para su primer disco se meten en los Atomic Stuff Studios, pero justo antes de grabar las partes vocales, Claudio Olivari decide abandonar el proyecto, uniéndose unos meses más tarde, Mario Manenti como nuevo vocalista, con lo que la banda orienta su sonido desde tesituras más propias del death metal a un sonido más melódico, cercano a un  metal  con bases muy potentes. En enero de 2016, Mario Manenti comienza la grabación de las voces del disco, con lo que por fin «Through the looking glass» cobra vida.

Tras la intro de rigor, salta directamente «Sick of you», con una base cercana al thrash pero mucha melodía, en una especie de prog power. «Demon inside» acelera desde el comienzo, con una batería desbocada y un riff potente, que alternan con momentos melódicos. «Empty walls» incide en esa ruleta rusa de fuerza y melodía, destacando la labor vocal, además de la batería que es la que se encarga de que en ningún momento la propuesta pierda contundencia. «The show is on» muestra unas partes vocales más propias del heavy alemán, mientras musicalmente se introducen en terrenos del power metal. «(R)evolution» es un interludio de piano que da paso a la fuerza de «Dogs of war», un tema muy directo. «Grey» suena mucho más oscuro, para poner punto y final al disco. Buen trabajo de los italianos, que consiguen mezclar a la perfección la dualidad fuerza y melodía.

FINAL SOLUTION – Through the looking glass

by: Carlos tizon

by: Carlos tizon

Licenciado en el arte de apoyar el codo en la barra de bar. Comencé la carrera de la vida y me perdí por el camino, dándome de bruces con el rock and roll. Como no pude ser una rock star, ahora desnudo mi alma cual decadente stripper de medio pelo en mi blog, Motel Bourbon.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas entradas

Últimos comentarios

Te puede interesar

Gerry McAvoy, Davy Knowles, Brendan O’Neill – MKO

Gerry McAvoy, Davy Knowles, Brendan O’Neill – MKO

Del recuerdo, siempre presente, a la inminente actualidad, viaja la colaboración de  Gerry McAvoy con Brendan O’Neill y Davy Knowles. De la vieja amistad de décadas de bajista y batería, que compartieron su primera banda hasta que la vida los volviese a unir en un...

U2: Days of ash – EP

U2: Days of ash – EP

Cuando ya dábamos a U2 por perdidos, convertidos en un dinosaurio acostumbrado a retozar en piscinas de lujo de las que solo sale para actuar en mastodónticos shows en las Vegas (paradigma del capitalismo más hortera)… U2 han lanzado este miércoles de ceniza el EP...

Epinikion – The force of nature

Epinikion – The force of nature

A nadie creo que extrañe la seña e identidad dejada en los Países Bajos por Within Temptation, lógico y evidente por otro lado, ya que si la banda se convirtió en referente dentro del metal sinfónico europeo, como no va a serlo en su país de origen, abriendo la puerta...

Wicked Smile – When night falls

Wicked Smile – When night falls

Reconozco con pesar pero con la certeza de poner poder remedio, que no conocía hasta ahora a los australianos Wicked Smile. Y es que además me he topado casi de casualidad -y quizás causalidad- con su música y más concretamente con este “When night falls” lanzado en...

La situación de la sanidad

La situación de la sanidad

Los médicos actuales, no quieren trabajar de 9 a 22 h. Ya no se implican tanto en el paciente; son de otra generación. Quieren trabajar de 8 a 15, y, el resto del día, pasarlo con la familia. Esto me parece totalmente normal, porque los hay que pierden la familia...