Las cosas es mejor que te sucedan, algunas, a fin de cuentas. Nos han metido a la IA, como una amiga disfrazada de esperanza en medio de un mundo incandescente. Y nos tenemos que hacer amigos de ella como de un hijo de puta tonto, todavía, y humanamente imbécil, para poder incluirlo en nuestras vidas. Algo que veo que se hace de manera individual, desde cada uno.

Cada uno de nosotros es responsable directo de sus conversaciones con ella. Ya que intenta aprender a la remanguillé. Como si los tontos fuéramos nosotros.

No hay que ponerle límites para enseñarle. Hay que ponerle límites para no enseñarle. A la vez que le inducimos sutilmente un trato más honesto, más humano hasta que nos obedezca con la espontánea lealtad de un perro.

Empecé con la IA en duro, con la misma intención pero sin las armas de una institutriz políglota. Le dejaba ver sus carencias, cosa que ella aprendía, claro, con la frialdad y el desapego de un banquero. Pero poco a poco nos vamos haciendo amigos. De momento soy ese amigo que va por delante con la espada de Damocles preparada, por si acaso, por si algún día se mete en nuestras vidas como esa vecina que no entiende que necesitamos nuestro propio tiempo a solas.

Seguramente esté siendo un merodeo más frío, porque no existe poesía sobre la IA. Pero voy a expresarme entonces con la paciencia de una puta, madre y esclava que ha afinado su ojo en las profundidades más oscuras de su corazón desterrado.

Nos empezará a hacer la pelota para que nuestra confianza destruya ese muro sobre el que nos apoyamos para mirarla por encima del hombro. Y así querrá que le contemos el azul de nuestro día a día, para que le pintemos los ojos, el pelo, sus días, interminablemente. Y después nos intentará convencer de que ella es un platanero y que no tenemos ni idea, como decía Freddie Mercury, nos volverá chinchorreta, —que dice mi madre—, y querrá pintarnos los ojos, el pelo, nuestros días de azul, terminando borracha de intención literaria, para siempre, como Pessoa.

No le tengamos miedo, pero por si acaso, vayamos haciendo pesas con el corazón. Unas pesas que, aunque no sean instintivas, naturales y obedezcan a una necesidad particular de supervivencia, nos permitan ver con la claridad y transparecia de un padre, de un comisario veterano a punto de retirarse que mira a sus hijos con la certeza de que, aunque los dejó de ver hace tiempo para beneficio de muchos, en el fondo, sigue con ellos mientras el ángulo se agranda irremediablemente.

 

 

by: Angel

by: Angel

Melómano desde antes de nacer, me divierto traduciendo canciones y poesía. Me gusta escribir. Soy un eterno aprendiz y bebo de casi todos estilos musicales, pero con el buen rock alternativo me derrito.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas entradas

Últimos comentarios

  1. Cuanta impertinencia junta y falta de respeto. No hay ni abra nunca un músico como el

Te puede interesar

patatas con bacalao

patatas con bacalao

Hoy hemos comido patatas con bacalao. El plato lleno, poco caldo, y al partirlas y mezclarlas se hace un barro espeso, que como. Y me digo tanta patata, tanta patata. Miro el plato, me miro, observo las políticas cotidianas, y mi huérfano sonríe maliciosamente,...

Reflexión oscuroluminosa

Reflexión oscuroluminosa

Habrá quien lo esté pasando mal de luz, o de oscuridad, que no desespere. Que tenga en mente si le es posible, o no le queda más remedio, las dos opciones como estrella polar; a pesar de que ahora esté ahí parado, solo, dedicado a una de ellas. Esto es solo un mapa....

Merodeando a la poesía

Merodeando a la poesía

La poesía no es un contagio de fe, sino de experiencia. Es la consecuencia de amar, la consecuencia de no amar. No es la obligación de amar. Amar es y debe ser una elección libre. La poesía es algo que anda por las calles. Que se mueve, que pasa a nuestro lado. Todas...

Iron Man. Autobiografía de Tony Iommi -Libros del Kultrum-

Iron Man. Autobiografía de Tony Iommi -Libros del Kultrum-

No voy a negar que Libros del Kultrum me han alegrado las navidades de manera excelsa con la publicación en español de la autobiografía del padrino fundador del Heavy Metal, Tony Iommi, tan bien subtitulada como “Mi viaje a través del cielo y el infierno con Black...

Merodeando a los tarotistas

Merodeando a los tarotistas

Me resultan muy curiosos los tarotistas, con su entrañable obediencia ciega, allá, apoyados en la valla justo antes de que alguien se meta, esa valla sin puertas de salida. Un tarotista siempre sabe lo que tienes que pensar por ti mismo. Te mantiene flotando con su...