
Originarios de Bergen (Noruega) y formados en 2004, Kakkmaddafakka se han consolidado como una de las bandas más carismáticas del indie rock europeo. Su propuesta musical combina pop, rock, funk y toques electrónicos, dando como resultado un sonido fresco y desenfadado que conecta con el público desde el primer acorde. Con más de 20 años de trayectoria marcados por la experimentación constante, el grupo ha conquistado a miles de seguidores en todo el continente.
Su hit «Restless», una canción que aborda la superficialidad de las relaciones actuales, les abrió definitivamente las puertas de Europa. En su último trabajo, «Revelation», la banda regresó con un sonido renovado, cargado de bases bailables y melodías irresistibles pero desde entonces ha cambiado su estrategia y no ha dejado de editar sus canciones en redes una por una, es decir, editando una docena de singles, uno cada dos meses, en un incesante flujo de música y alegría.



















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