El amor vendría a ser algo como el silencio, como la democracia, que, si no se hacen, nos deshace. El amor debe ser lo contrario al silencio tonto de la noche, a los totalitarismos. Tenemos que hacerlo para que exista. No existe por sí mismo. Es una creación del hombre que nace de sus adentros. Pero hay que querer hacerlo para que se manifieste en hechos, en resultados beneficiosos para los demás e indirectamente para uno mismo.

Nos molesta perder el amor, pero perdemos su llama, no el amor en sí mismo. Siempre hay ascua y debemos saber encenderla otra vez y, sobre todo, mantener esa llama.

¿Amamos de manera natural? ¿Espontánea? O esa llama que viene y va, nos es insuflada. Cuando nacemos somos potencial amor medible. Pero las manos del hombre amargan al hombre, se estrechan como un litoral abandonado, dice el poeta.

¿El amor se defiende con amor? Una vez vi una mujer maltratada hasta la extenuación. Y su última y única respuesta adaptativa era el amor. Esto me hizo pensar que quizá el hombre esté puesto en el mundo para seguir sufriendo y sudando amor, a pesar de los pesares.

¿Se puede aprender el amor sin sufrimiento? Lo que debemos aprender, ya lo conocimos en la niñez. Ser felices, disfrutar con amigos de un triunfo esas tardes interminables de verano. Ahora hay mil cursos de coaching que nos enseñan a recuperar lo que nos han quitado en silencio, sin apenas haberlo advertido. El hombre no es tan tonto, aprende pronto la felicidad, igual que un niño aprende rápido a tocar un instrumento. ¿Nos han engañado con la felicidad?

 

by: Angel

by: Angel

Melómano desde antes de nacer, me divierto traduciendo canciones y poesía. Me gusta escribir. Soy un eterno aprendiz y bebo de casi todos estilos musicales, pero con el buen rock alternativo me derrito.

1 Comentario

  1. John Serrano

    Maravilloso, como de costumbre. Gracias por compartirlo.

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas entradas

Últimos comentarios

Te puede interesar

merodeando a la obligatoriedad de amar

merodeando a la obligatoriedad de amar

Vi una vez a una mujer tan amable y sonriente, tan maltratada, que el juez no la creía, porque la única respuesta adaptativa que le quedaba era el amor. Un amor que manaba a borbotones sin medida, sin distinción. Como el de los árboles que ofrecen su oxígeno a...

merodeando a la soledad

merodeando a la soledad

Si nos mirásemos los unos a los otros justo antes de dormir, mientras, rodeados de esa resignación, cerramos los ojos y nos olvidamos de todo, nos amaríamos más. Descubriríamos el verdadero peso de nuestra soledad. Pero en ese momento nadie mira. Justo en ese momento,...

Merodeando a los invasores de cuerpos

Merodeando a los invasores de cuerpos

Si no tenemos bastante con el gusano conquistador, ese animal sin ojos que nos hace despertar a una ciencia del dolor como única sabiduría posible; asesorando como pago a mucho cómodo, (como el emperador de Gladiator), tenemos a los invasores de cuerpos. Esos que...

merodeando al sufrimiento

merodeando al sufrimiento

El sufrimiento es relativo. No por su intensidad —que es desconocida para los demás, pero no para uno mismo— sino porque depende de la tolerancia al dolor de cada cual. Todos conocemos nuestro dolor, porque seguramente es el único momento de nuestras vidas en el que...

El Gato Negro – Edgar Allan Poe

El Gato Negro – Edgar Allan Poe

Aunque sea el más escandaloso, y, sin embargo, más sencillo relato que estoy a punto de escribir, no pretendo ni solicito opinión. Loco de hecho estaría si lo esperase en el caso de que mis propios sentidos rechazaran su propia convicción. Mas loco no estoy —y con...