Ayer se presentó en un abarrotado FNAC Callao Madrid, la biografía ilustrada ‘Camarón. La Leyenda del Genio’, de Sete González, lanzada por la Editorial Lunwerg. El ilustrador y dibujante estuvo arropado por amigos sobre la tarima y entre el público, y toda la velada transcurrió amenizada por la magia de la guitarra Flamenca de Daniel Lebrón.

El editor Javier Ortega introdujo el evento exponiendo que “el objetivo de estas biografías ilustradas es honrar el trabajo de los creadores, porque estamos llegando a un punto donde lo digital y lo virtual es demasiado veloz y de vez en cuando hay que bajar a la tierra, fijar un poco las cosas y ver quién realmente es un icono”. También definió la figura de Camarón como un “héroe local”, en relación a la reivindicación de nuestros artistas.

Lolo Picardo, de la Venta de Vargas, autor del epílogo del libro, hizo hincapié en el hecho de que “hay momentos de la vida de Camarón que sólo puede hacer un ilustrador”, refiriéndose a episodios de la vida del artista que no están documentados a nivel gráfico pero que sin duda marcaron su devenir, sobre todo en su primera época, como por ejemplo cuando junto a Manolillo y Rancapino pasaban las tardes chapoteando las aguas del río, a la altura del Puente Zuazo.

La editora Marie Misandeau recordó el reconocimiento de Camarón en Francia incluso antes que en España. Elena Furiase, hija de Lolita Flores (autora del prólogo del libro) leyó las líneas de su madre en uno de los momentos más emotivos de la velada, y además definió a Sete como “un mago”, haciendo alusión al percance que este tuvo en su mano durante el proceso de creación de la biografía, y citando, por primera vez en la noche, a Ana Capel, pareja del artista y apoyo fundamental durante esos difíciles días de recuperación, como él mismo cita en el libro. Minutos más tarde el propio Sete, al igual que hace en su obra, comentaría que «sin su ánimo y empuje este libro no hubiese visto la luz».

“El objetivo de estas biografías ilustradas es honrar el trabajo de los creadores, porque estamos llegando a un punto donde lo digital y lo virtual es demasiado veloz, y de vez en cuando hay que bajar a la tierra, fijar un poco las cosas y ver quién realmente es un icono”

Llegó el momento de Sete, que muy emocionado explicó que su trabajo era rendir homenaje al artista, y aseguró: “me cuesta más hablar de Camarón que escribir sobre él”, y también “de Camarón no solo aprendí el Flamenco, sino una manera de ser, vivir, ser persona, como sus valores y su humildad”. Hizo un breve repaso por todos los acontecimientos que fueron dando forma al libro, sin pasar por alto su grave lesión y cómo ésta le ha hecho ver las cosas desde otro punto de vista.

También hizo alusión a la paleta de colores del libro, que como nos explicó en la entrevista concedida a Rock The Best Music, acota tres grandes etapas y que fue asesorada por su maestro Ramón Teja, presente en la sala y quien recibió un gran aplauso.

Durante la distendida charla, Daniel Lebrón comentó que “escuchar a Camarón es viajar en una alfombra mágica” y que “en la guitarra y en el Flamenco todos los días aprendes algo nuevo”.

Entre el público también se encontraba José Candado Calleja, quien conoció en vida a Camarón. Finalmente subió al entarimado, obsequió a Elena Furiase con una fotografía inédita de su abuela, Lola Flores, de su etapa en ‘Embrujo’ y con una intervención muy simpática aseguró que “el libro es peculiar y singular. No dice nada y lo dice todo”.

“De Camarón no solo aprendí el Flamenco, sino una manera de ser, vivir, ser persona, como sus valores y su humildad”

Tras la presentación una larga cola se agolpó para que Sete firmase el libro mientras sonaba el LP ‘La Leyenda del Tiempo’, convirtiendo el final de fiesta en un alegre recuerdo a un genio que se nos fue muy pronto.

Sete se refirió a ‘Camarón. La Leyenda del Genio’ como “un humilde homenaje”, aunque particularmente me atrevo a asegurar que es un homenaje enorme, realizado por un artista excepcional desde la mayor humildad, que no es lo mismo.

A modo de reflexión personal, y al hilo de todo lo acontecido anoche y recordando cómo Camarón hizo temblar los cimientos del Flamenco más tradicional con ‘La Leyenda del Tiempo’, a uno le es casi imposible no recordar las escasas 30 copias que Triana vendieron de ‘El Patio’ hasta que Gonzalo García Pelayo los catapultase incluyéndolos en la banda sonora del film ‘Manuela’. Estas cosas ocurren porque afortunadamente hay artistas que creen y tienen una Fe ciega e inquebrantable en su trabajo, y en una visión del arte que está muy por encima de lo que se espera de ellos. Están al servicio de la cultura atemporal. Es muy necesario que artistas como Sete González documenten estas vivencias, para que nadie olvide la valentía del que osa salir de su zona de confort, a riesgo de no ser entendido, para crear obras eternas que inspiran y que marcan toda una época.

Como concluyó la velada… “¡Viva Camarón!”

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