El sábado 2 de febrero de 2019 era la última fecha en España que retomaba el divertido ciclo “We used to party”, donde una banda interpreta al completo un disco ajeno que le ha marcado en su vida. Los elegidos para tamaña empresa eran Chuck Prophet y su banda East River Truckers, con la compañía del guitarrista de principal de Bob Dylan: Charlie Sexton, como acompañante de lujo. Formación clásica en forma de cuarteto, con las dos guitarras Fender, un Chuck Prophet vestido con un traje azul y un Charlie Sexton ataviado con un atuendo más rockero y que vista su presencia física, solo le faltaba un teñido moreno para parecer un émulo de Ron Wood, lo cual no es coincidencia, pues el disco elegido era el “Some girls” de los Rolling Stones, álbum clásico de 1978, situado cronológicamente entre el “Black and blue” y el “Emotional rescue” y en su momento el mejor Lp desde el “Exile on main St.”. El resto del grupo se componía del batería Vicente Rodríguez, más que eficiente y del bajista Steve Adams, con un bigote setentero de corte “beatleliano”, pero que a cambio ofrecía unas líneas de bajo magníficas, las necesarias del “Some girls”, que como es sabido mezclaba el rock y blues con el funky, e incluso el emergente punk británico de aquellos finales de los setenta.

 

 

Así que a las 21.30, e incluso un poco antes, comenzaba esta fiesta ante un “Aulario La Bomba” que presentaba un excelente aspecto. De hecho, hemos presenciado multitud de conciertos en este recinto (elegido para ese maravilloso ciclo titulado “Campus Rock”, que dirige con tino Salvádor Catalán para la Universidad de esta bella capital andaluza) cubierto del Edificio 1812 y jamás lo habíamos visto tan lleno. Como no podía ser de otra manera la parte mollar consistió en el trabajo que homenajeaban, aunque no siguieron el orden establecido en el “Some girls”, con una primera parte con “When the whip comes down”, único tema que cantaba Keith Richards y que acometió Charlie Sexton, aunque la parte principal en la voz la llevó Chuck Prophet, que estuvo escelente en los fraseos del “Some girls”. Así que entre “far away eyes”, “Respectable”, “Before they make me run”, destacamos también la espléndida interpretación de “Just my imagination (Running away with me)” que sonó limpia. Se notaba que los músicos se sentían a gusto. Y más, cuando les tocó el momento a los dos cortes más representativos del “Some girls” como son “Beast of burden” y “Miss you”, con versiones largas, casi de “jam session”, con Sexton bajando a tocar entre el público y sustituyendo la armónica de “Miss you” por la técnica de las guitarras gemelas (forma de tocar que idearon otros grandes como los Wishbone Ash). Fueron los momentos más mágicos, aunque sin desmerecer “Shattered” y el precioso “Lies”, con el que finalizaron.

 

 

Quedaban los bises, y ahí si nos quedamos con ganas de más, pues comenzaron fuerte con “Brown sugar” para continuar con un momento intimista, tocando un blues entre Sexton y Prophet solos en el escenario, aunque el resto de la banda fue incorporándose más tarde y un “Jumpin´ Jack Flash” con el que dieron por finiquitada su actuación, una hora y treinta y cinco minutos cuando pasaban pocos minutos de la once de la noche. Un epílogo, que aunque nos dejó con ganas de más sirvió de colofón perfecto a una de esas noches inolvidables, una fiesta que seguro agradecimos los presentes, aunque como suele ocurrir por estos lares faltó presencia joven entre el veterano público, donde pudimos ver a miembros de conocidas bandas gaditanas como G.A.S. Drummers o The Electric Alley.

 

 

 

 

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